(+) CUP: «Hoy tocaba proclamar la república catalana y quizá hemos perdido una oportunidad»

(+) Trump y la UE planean sancionar a funcionarios catalanes (+Audio)

Aunque el desarrollo de los acontecimientos fue inverso, la intensa jornada de ayer se puede resumir diciendo que Catalunya tiene ya una Declaración de independencia firmada, pero puesta en suspenso con el objetivo de no cerrar la puerta a una mediación y trasladar la presión a Madrid, donde hoy deberán decidir sobre la aplicación del 155.

No fue la comparecencia del president, Carles Puigdemont, que los miles de ciudadanos concentrados a las puertas del Parlament esperaban. Tampoco la que la CUP y algunos miembros de ERC pensaban escuchar. La de ayer, como no podía ser de otra manera, fue una sesión caótica cuyo análisis requiere una ducha fría. Como mínimo. Con todo, la foto final del día es la de los diputados de Junts pel Sí y la CUP firmando una Declaración de independencia que Puigdemont dejó en suspenso para explorar la mediación.

El curso de los acontecimientos, sin embargo, fue inverso, lo cual enredó las cosas de una manera notable. El solemne discurso de Puigdemont estaba previsto para las 18.00. Una hora antes, hizo llegar el texto a sus socios independentistas –no solo a la CUP– y se encendieron las alarmas de los que esperaban la proclamación de la República catalana con todos sus efectos y todas sus consecuencias. Se desataron las negociaciones de última hora, las caras largas y el estrés generalizado.

Finalmente, fue a las 19.00 cuando Puigdemont subió al estrado. El texto tuvo dos fragmentos clave, uno al lado del otro. El primero: «Llegados a este momento histórico, y como presidente de la Generalitat, asumo al presentarles los resultados del referéndum ante el Parlament y ante nuestros conciudadanos, el mandato de que Catalunya se convierta en un Estado independiente en forma de república». El segundo: «Con la misma solemnidad, el Govern y yo mismo proponemos que el Parlament suspenda los efectos de la declaración de independencia para que en las próximas semanas emprendamos un diálogo sin el cual no es posible llegar a una solución acordada».

Habrá quien aplique microscopios y bisturíes para abrir en canal estas palabras en busca de su significado último, pero a veces conviene simplificar las cosas: Puigdemont no declaró la independencia, simplemente se comprometió con ella, priorizando dejar la puerta abierta a una mediación que aseguró que ya está en marcha. Esta era la principal demanda que llegaba desde Europa: no hagan una DUI. Puigdemont no la hizo.

Y sin embargo, pidió al Parlament que suspendiese la declaración de independencia. ¿Pero qué declaración? ¿Dónde estaba? Un piso más abajo, en el auditorio del Parlament. Fue allí donde los diputados de Junts pel Sí y la CUP firmaron un texto cuya parte dispositiva arranca así: «Constituimos la República catalana, como Estado independiente y soberano, de derecho, democrático y social». Nada más y nada menos. Pueden leer en la página de al lado los puntos más importantes de un texto que no deja margen a la duda.

Pero para cuando se firmó la declaración, esta ya había sido despojada de cualquier efecto práctico o jurídico, lo cual generó malestar en sectores independentistas. Sin embargo, también se había acabado ya el pleno del Parlament, de forma que se desactivó el espectáculo y los intentos de filibusterismo que, de buen seguro, habrían complicado todavía más la ya de por sí caótica sesión.

En resumen, el escenario final que quedó tras la jornada de ayer, pese a las sorpresas de última hora, no difiere tanto de la opción que, al principio del día, tenía más números: una Declaración de independencia sin efectos jurídicos inmediatos que queda en suspenso a la espera de que la mediación internacional consiga desencallar algún tipo de diálogo. Es la vía eslovena. El Govern no quiere perder el capital político acumulado el 1-O, tanto interna como externamente; de ahí esta apuesta. Le puede generar problemas internos, como ayer mismo se vio, pero sitúa hábilmente la presión de la mirada internacional sobre el tejado de la Moncloa.

¿Y ahora qué?

El punto más polémico, probablemente, se sitúa en el vago y genérico «unas semanas» que Puigdemont dio la tentativa de negociación. En ello coincidieron tanto las entidades soberanistas, ANC y Òmnium Cultural, como la CUP, que reclamaron a Puigdemont que ponga una fecha límite a esta puerta abierta a la mediación internacional. La Assemblea y Òmnium prefirieron no proponer periodo ninguno, pero la CUP fue un paso más allá y reclamó que no se extendiese más allá de un mes. Si en ese plazo no se ha abierto diálogo ninguno, la declaración debería ser validada y puesta en práctica por el Parlament, defendieron ayer los cuperos.

El exdiputado de la CUP Quim Arrufat confesó ayer un «desconcierto general» tras un pleno que no fue «el esperado». «Una hora antes nos han cambiado todos los guiones», explicó antes de informar de que no avalan la suspensión de la Declaración». La proclamación de la República «era y es el único instrumento que nos permite negociar de igual a igual», consideró, explicando que en el próximo Consell Polític debatirán si la CUP abandona «la actividad parlamentaria ordinaria».

«La cadena de confianzas con Puigdemont ha quedado tocada, no rota, pero sí tocada», aseguró Arrufat. La CUP estaba dolida ayer por la falta de comunicación de Puigdemont y por los cambios de última hora, debidos según el Govern a ofertas de mediación de última hora. En los próximos días veremos qué hay de cierto en dichas promesas. Con todo, ayer en el Parlament pareció olvidarse por momentos que quien decidirá sobre la validez o no del paso dado ayer, con toda probabilidad, será el propio Estado. Si hoy anuncia la puesta en marcha del 155, la apuesta de ayer se mostrará como la mejor posible.

 

CUP: «Hoy tocaba proclamar la república catalana y quizá hemos perdido una oportunidad»

La CUP ha lamentado que Carles Puigdemont no haya proclamado la república catalana y ha dicho que por ello no aceptan que se suspendan los efectos de la declaración de independencia, porque «no podemos suspender la voluntad de dos millones de catalanes que votaron sí» el 1-O. Ha advertido de que su confianza en el Govern «ha quedado tocada» y ha propuesto que la suspensión tenga «un límite de un mes más o menos».

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Anna Gabriel (CUP), durante su intervención. (Lluís GENE/AFP)

«Hoy tocaba proclamar solemnemente la república catalana y quizá hemos perdido una oportunidad. Y decimos quizá. Pero esta proclamación no ha llegado y lo hemos sabido una hora antes del pleno, y por eso no podemos aceptar la suspensión», ha manifestado la diputada de la CUP Anna Gabriel en su turno de intervención en el Parlament.

Gabriel ha explicado que su grupo preveía otro tipo intervención, en la que iban a participar los 10 diputados, que en 10 idiomas iban a decir al mundo que el Parlament había proclamado la independencia de Catalunya, pero que la han cambiado después de que Puigdemont haya dicho que asume que Catalunya debe ser Estado pero que plantea suspender la declaración unas semanas para dialogar.

«Ni nosotros ni mucha gente vamos a renunciar. No hay derrota que valga. Estamos dispuestos a defender la república catalana. En el nombre de las personas que llevan un nuevo mundo en el corazón, seguiremos luchando por la república», ha sentenciado.

La CUP considera que no se pueden suspender los efectos de la independencia, y menos en virtud de una negociación y una mediación con el Gobierno español: «¿Negociación con quién? ¿Con el Estado que sigue persiguiéndonos y amenazándonos, que despliega sin vergüenza cuerpos policiales y militares, y que azuza a la ultraderecha y nos niega derechos?».

Gabriel ha argumentado que la proclamación de la república catalana sería además una «herramienta de negociación» para conseguir un diálogo de igual a igual con el Estado, pero ha advertido de que solo se puede dialogar con un interlocutor que reconoce derechos, incluido el de autodeterminación.

Hoy, ha dicho, «iniciamos una nueva etapa de lucha, porque no podemos suspender la voluntad de más de dos millones de personas. Por ello, seguimos luchando al lado de aquellas personas que llevan un mundo nuevo en sus corazones».

Arrufat: confianza «tocada»

Posteriormente, en una comparecencia tras firmar la declaración de independencia, el portavoz del secretariado nacional de la CUP, Quim Arrufat, ha reclamado a Puigdemont que acote el tiempo de suspensión de la declaración. «Encontraríamos normal que fuera un límite de un mes más o menos».

Arrufat ha indicado de que, al no haber sido declarada formalmente la independencia y no haber proclamado la República, «como estaba acordado», su confianza en el Govern «ha quedado tocada», y ha advertido de que trasladará a sus órganos la decisión de continuar o no con su actividad en el Parlament.

Arran: «Traición inadmisible»

Por su parte, la organización juvenil de la izquierda independentista Arran ha acusado a Puigdemont de incurrir en una «traición inadmisible» por suspender los efectos de la declaración de independencia para buscar un diálogo.

 

Trump y la UE planean sancionar a funcionarios catalanes (+Audio)

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El gobierno de Estados Unidos (EEUU) presidido por Donald Trump junto con la Unión Europea (UE) planifican sancionar a funcionarios catalanes tras convocar un referendo soberano realizado domingo 1ero de octubre en la actual comunidad autónoma, en el que el 90 % de los votantes se manifestó a favor del “” a la independencia, así lo indicó este martes el analista internacional, José Antonio Egido.

Durante un contacto telefónico para La Radio del Sur, el experto en materia internacional explicó que el secretario del tesoro de EEUU, Steve Mnuchin está preparando una lista contra dignatarios españoles para sancionar sus cuentas en Washington y Canadá.

“Esto es una ironía, para empezar la comunidad internacional es algo que no existe, y en segundo lugar la comisión europea cumple lo que le ordena Trump“, dijo Egido. Igualmente, añadió que a pesar de la voluntad de los catalanes en querer buscar una independencia, la respuesta del Gobierno estadounidense hace dos semana fue darle pleno apoyo a Mariano Rajoy.

Agregó que el gobernante estadounidense no sabe “ni dónde está Cataluña… lo que sabe es que la política de Mariano Rajoy es de pleitesía completa, esto afecta a la soberanía de España en política exterior e interior“.

Indicó que la política exterior española está sometida al departamento de Estado de EEUU y las bases norteamericanas en el país, lo que han desencadenado es una fuerte agresión militar contra los pueblos del mundo.

Guerra de miedo 

El analista internacional manifestó que el gobierno Partido Popular (PP) está creando una guerra miedo para que el pueblo catalán no siga el camino por la independencia.

“El PP está consiguiendo sus objetivo y es de levantar una oleada de sentimiento nacionalista chovinista y reaccionario, lo que corresponde a las peores tradiciones españolas que condujeron a una guerra civil, a una dictadura y que genero el régimen actual monárquico“, argumentó.

En ese sentido, comentó que el lunes 09 de octubre en el día nacional del pueblo de Valencia (España), un grupo ultranacionalista irrumpió con golpes indiscriminados contra los manifestantes que participaban en una marcha a favor a la independencia de Cataluña.

El experto en materia internacional aseveró que un clima de intolerancia se está generando en la nación española por parte del PP, quienes de manera arbitraria han impuesto la fuerza bruta contra un pueblo que exige su independencia. “La crisis política no solo se extiende a Cataluña, sino a toda España”.

“Al gobierno de Rajoy le encantaría que se presentara escenarios de violencia en Cataluña, para justificar el empleo de las leyes de excepción, de los tribunales excepción y toda la violencia del Estado en contra del enemigo interno, pero los catalanes son muy inteligentes, eso no sirve por su puesto para frenar la rabia desatada”, dijo.

Brutales agresiones de ultranacionalistas durante una marcha independentista en Valencia

Saludos nazis en la marcha a favor de España en Barcelona

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Fascistas en la marcha de Barcelona

La jornada sobre el referendo soberano estuvo marcada por el uso desproporcionado de la fuerza de los efectivos de seguridad españoles, quienes intentaron impedir la participación del pueblo catalán y dejaron un saldo de 844 heridos.

 

Fuente: Naiz

Frases


"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº48