Hosting Venezuela - Hosting - Certificado SSL

El fracaso del “America first” de Donald Trump

Por Sergio Rodríguez Gelfenstein

Por primera vez en la historia se puede observar que la actual crisis económica de Estados Unidos no es sólo cíclica sino que en ella se pueden atisbar algunos elementos de carácter estructural que diferentes economistas vienen exponiendo desde hace muchos años. (Ver Mariano Ciafardini y Agosti, Héctor. P., “Un cambio civilizatorio” en Alai-Amlatina).

De la capacidad que tengan los líderes estadounidenses para enfrentar una u otra condición o ambas a la vez, va a depender si la potencia norteamericana logra superar la coyuntura y sostener la hegemonía global o, continúa su acelerada ruta al despeñadero.

No obstante, el camino emprendido para salir de este trance es erróneo y está conduciendo a que, contrario a los resultados esperados, el retroceso siga raudo, ahora acelerado por la pandemia de Covid19.

El crecimiento de Estados Unidos entre 1980 y 2019 fue de 2,7% promedio anual, con una inflación también promedio de 1,6%, lo cual técnicamente es expresión de una economía en crecimiento, sin embargo para un país que aspira a mantenerse como potencia hegemónica global, con un presupuesto militar creciente años tras año, tales cifras no lo aseguran, incluso lo impedirán.

En este marco, la propuesta de Trump de “Estados Unidos primero” es inviable en las circunstancias del desarrollo capitalista actual. Es sabido que Trump es un instrumento ajeno al sistema que fue traído para tratar de solucionar con criterio empresarial lo que los políticos no pudieron, es decir, salvar a Estados Unidos del marasmo en que se encuentra.

Para lograrlo, Trump apeló al regreso a las propuestas de los fundadores del país que  llevaron a éste a transformarse en primera potencia económica mundial. Ellas fueron el aislacionismo en la política internacional y el proteccionismo en lo económico.

Efectivamente eso condujo a que durante la penúltima década del siglo XIX, Estados Unidos superara a Inglaterra en cuanto a las exportaciones, las importaciones y las inversiones privadas, en el contexto del desarrollo de una pujante economía productiva sobre todo después de finalizada la guerra de Secesión que significó el triunfo definitivo del capitalismo sobre el retrógrado sistema feudal esclavista que imperaba en los estados del sur.

Una vez transformado en primera potencia económica mundial, Estados Unidos entró en su fase imperialista basada en los monopolios y la hegemonía del sector financiero especulativo sobre las demás áreas de la economía iniciando una rivalidad por la obtención de mayor cantidad de mercados de capital y fuentes de materias primas.

Este proceso llegó a nivel cúlmine de expansión el desatarse la globalización en la décadas finales del siglo pasado, lo que acarreó la deslocalización y desindustrialización del país, trayendo como consecuencia que las grades empresas estadounidenses se instalaran fuera de su territorio a fin de bajar costos y maximizar ganancias llevando a la paradoja de que hoy Estados Unidos es importador de productos estadounidenses.  De la misma manera, de ser un gran país exportador, se transformó en importador con el consiguiente déficit en la balanza comercial con muchos países, en especial con China.

Es lo que trata Trump de revertir sin éxito. En tiempos de exacerbación de la economía especulativa, de una interdependencia económica global que hace inviable el proteccionismo e imposible el desacoplamiento y de una política imperialista que necesita un infinito presupuesto de guerra, el proyecto de Trump, gane o no gane las próximas elecciones no tiene posibilidad futura alguna.

 

_____

Fuente: ÚN

Postales para NO OLVIDAR

ATLAS HISTÓRICO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

 

Correos del Sur Nº130

 

Descargar

 

Resumen Latinoamericano: Septiembre

 

Descargar

 

Premio Aquiles Nazoa Periodismo Digital 2015

Premio Aquiles Nazoa Periodismo Digital 2015