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¿Por qué el litio es una de las principales razones del golpe en Bolivia?

Por Misión Verdad

Desde 2006, cuando fue electo presidente, la relación de Evo Morales con las élites transnacionales dedicadas a la extracción minera e hidrocarburífera ha sido controversial debido a que su gestión de gobierno buscó que estos recursos no beneficiaran únicamente a las empresas sino también a la población, lo que produjo una dura respuesta de estas y muchos de los conflictos llegaron a los tribunales.

En 2014 se calculó que los pagos públicos y privados realizados para la nacionalización en sectores clave ascendieron al menos a 1.9 mil millones de dólares (el PIB de Bolivia era en ese momento de 28 mil millones de dólares).

Aun cuando el "proceso de cambio" que encabeza Morales buscó poner orden al modelo extractivo en minerales como plata, hierro, estaño y zinc, los hechos previos al golpe de Estado indican que otros recursos de importancia emergente como litio y gas tuvieron preponderancia en el proceso conspirativo contra la democracia boliviana.

La Constitución Política de Bolivia en sus artículos 311 y 319 ordena promover la industrialización de los recursos naturales para superar la pobreza y la dependencia de la exportación de materias primas. De esta manera el nuevo Estado Plurinacional buscaba abandonar la condición extractiva y rentista históricamente impuesta a los países periféricos y profundizar en un modelo económico productivo.

Litio para una revolución: Industrialización e innovación

Las reservas clave de Bolivia son de litio, mineral codiciado para la fabricación de baterías y esencial para los automóviles eléctricos. Bolivia afirma tener el 70% de las reservas mundiales de litio, sobre todo en el Salar de Uyuni. La complejidad de esta minería y su procesamiento ha significado que el país no haya sido capaz de desarrollar la industria del litio por sí misma y, por ende, se requiere de capital y experticia.

El Salar está a 3 mil 600 metros sobre el nivel del mar y recibe altas precipitaciones. Esto dificulta utilizar evaporación solar como en el desierto de Atacama en Chile u Hombre Muerto en Argentina. En Bolivia se necesitan soluciones técnicamente más complejas, lo que significa que se requiere más inversión

El Salar de Uyuni tiene una potencialidad enorme en la industrialización del litio
RT
 

Tras confirmar en noviembre pasado que posee la mayor reserva del planeta de ese metal, el gobierno de Morales proyectó construir 41 plantas de litio, 14 de ellas destinadas a producir baterías y energía, 20 para insumos y siete para subproductos, estimando ingresos de 4 mil 450 millones de euros a partir de 2030 tras una inversión de 3 mil 900 millones.

En el marco de la profundización de las inversiones que enmarcarían la "revolución energética y minera", el gobierno de Morales anunció en esos días que, además de las 41 plantas de litio que planeaba desarrollar en su país, preveía la construcción de una planta industrial en China. "Estoy convencido de que somos una potencia", dijo el mandatario.

Un informe de la consultora estadounidense SRK afirma la existencia en Bolivia de una reserva de 21 millones de toneladas de litio, volumen que convierte a ese país en el mayor poseedor de este mineral en el mundo. Dicho estudio se realizó en el Salar de Uyuni, considerado el mayor desierto de sal del mundo, con 10 mil 570 kilómetros cuadrados de ese mineral a 3 mil 600 metros de altitud. La consultora perforó allí pozos de 50 metros como parte de su estudio.

Bolivia suscribió, además, un acuerdo con la firma china Xinjiang Tbea Group-Baocheng para construir ocho plantas de litio en Coipasa y Pastos Grandes, regiones también ricas en el metal.

Debido a la política de nacionalización, el PIB del departamento de Potosí, donde se produce en torno al 80% de los minerales de Bolivia, creció a un ritmo del 5,5% desde 2005, un año antes de que Evo Morales accediera a la presidencia, hasta 2017. Esto ocurrió con algunos episodios de alta volatilidad y picos como el del 24,25% de 2008, según un estudio de la Fundación Milenio. Sin la minería, el promedio del PIB en ese periodo bajaría al 2,9%.

En 2018, el PIB alcanzó el 4,1% y la minería representó alrededor de una tercera parte de este. En Potosí, lo que supone entre 55% y 60% del PIB. La minería es el tercer sector productivo y, por ello, en todo el país, y en Potosí en particular, es estratégico en el ámbito económico, pero también de gran presión en el ámbito político.

Gas para una revolución: Nacionalización y democratización

Este año Morales también confirmó el hallazgo de un gran pozo de gas que explotaría con la transnacional española Repsol.

Cabe destacar que Repsol es una de las tres petroleras, junto con Shell y PAE, que asumieron el compromiso de invertir 800 millones de euros para hacer rendir 4 mil 450 millones en un pozo boliviano (Iñiguazú) que se estima tiene una reserva de gas de 1,8 TCF (Trillones de Pies Cúbicos, por sus siglas en inglés).

Para promover su industria energética en el mercado interno y externo y "redistribuir ingresos entre todos los bolivianos", el entonces ministro de Hidrocarburos, Luis Sánchez, afirmó el pasado 18 de noviembre, pocos días antes del golpe de Estado, que este año "se invertirán 1 mil 250 millones de euros y las empresas trabajarán fuertemente en explorar, encontrar reservas y aumentar la producción", esto lo dijo tras una inspección, realizada con el presidente Morales, al pozo gasífero Caigua 15 D, ubicado en el sur del país.

Por su parte, Morales agregó que esa reserva "producirá 60 millones de pies cúbicos en abril para el mercado interno y externo", y anunció que en 2019 se perforarían 26 pozos en 23 áreas nuevas y se instalaría gas domiciliario en esa región.

El gobierno había confirmado que halló un "mar de gas" en la misma región, aunque esta vez a 7 mil 963 metros de profundidad. Se trataba del pozo Boyuy-X2, "el más profundo de Sudamérica", dijo Morales.

Aun cuando en abril de 2020 se sabrá el volumen de la reserva Sánchez sostuvo que "este es el año de la exploración. Hoy tenemos las reservas más importantes de la historia, 10.7 TCF", tras afirmar que la renta del departamento de Tarija (donde se encuentran estas reservas) fue de 4 mil 450 millones de euros en los últimos 13 años.

El Estado Plurinacional recuperó la propiedad y el control de uno de los recursos más importantes de Bolivia, convirtiendo al sector hidrocarburífero en el motor central de la economía y del proceso revolucionario de cambio.

En los primeros ocho años (2006-2014), las inversiones "alcanzaron un promedio anual de 1 mil 20 millones de dólares, representando un incremento del 175% respecto al promedio del periodo 2001-2005", de acuerdo al Plan de Desarrollo Económico y Social 2016 – 2020.

Morales usó los recursos de la estatal energética YPFB en beneficio del desarrollo sostenible de Bolivia
Archivo
 

La nacionalización de los hidrocarburos en Bolivia se puso en marcha el 1° de mayo de 2006 mediante el histórico Decreto Supremo 28.701 "Héroes del Chaco", reactivando a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) como la empresa más importante del país y recuperando para el pueblo de Bolivia su renta, otorgó el rango de Derecho Humano a la Energía y a sus servicios públicos e inició un camino de modernización de la actividad económica del país a través del abastecimiento masivo de gas natural de red, a precios baratos y competitivos.

Otros datos:

  1. La población abastecida pasó de 3% en 2006 a un 50% en 2019.
  2. De los 246 millones de dólares invertidos en 2005 a los 2 mil 111 millones en 2014, el salto fue de 758%.
  3. En 2006, el consumo doméstico se encontraba alrededor de 4,3 millones de m3 por día; a 2018, se había expandido en más de 13 millones de m3.
  4. Para 2019, los datos provisorios oficiales indicaban inversiones por 3 mil millones anuales. La renta hidrocarburífera captada por el Estado pasó de 670 millones en 2005 a 5 mil 500 millones en 2018.
  5. El Estado Plurinacional de Bolivia obtuvo ingresos superiores a 37 mil 484 millones de dólares resultado de la comercialización de hidrocarburos y las actividades realizadas en el sector entre los años 2006 y 2019.
  6. Entre 1994 y 2005, la red de gas totalizaba unas 28 mil 21 conexiones de gas a nivel residencial. Después de la nacionalización y hasta 2015, la red había crecido a 554 mil 291 conexiones. Este último año cerró con 563 mil 57 conexiones.
  7. Hasta 2015 se incorporaron a la red de gas más de 2,8 millones de personas, el acceso a dicho servicio público se estimuló con una política de subsidios que permitía cubrir el 100% de los costos de la instalación (1 mil dólares en las ciudades y 1 mil 500 en las áreas rurales).
  8. La meta de gasificación del mercado interno, prevista para 2019, consistía en beneficiar a más de 5 millones de personas, incrementando la cobertura del servicio a nivel nacional que se ubicaba para 2018 en un 40% (4,3 millones de personas), con un total de 900 mil conexiones, a un 50% a fines de este año, alcanzando 1 millón de conexiones.
En 2003 (antes del gobierno del MAS) ocurrió la llamada Guerra del Gas en Bolivia, protestas sociales contra la privatización de los yaciminetos gasíferos en Uyuni
Archivo
 

Un ejemplo: la Planta de Gas Natural Licuado (GNL), ubicada en la localidad de Río Grande, a 50 kilómetros de Santa Cruz, demandó cerca de dos años y una inversión de 205 millones de dólares en la planta propiamente dicha, más otros 240 millones en las redes de gas, estaciones de regasificación y las estaciones de GNL. Procesa 12,8 millones de pies cúbicos por día de gas natural (210 toneladas métricas), está operativa desde febrero de 2016 y permite el acceso al estratégico recurso a más de 30 poblaciones alejadas del sistema nacional de transporte.

Lo geoestratégico regional: Triángulo del litio y diplomacia del gas

En ninguno de los casos habría entrega del manejo directo de los recursos a las empresas transnacionales ni gobiernos extranjeros, la visión de Morales se enmarcaba en alianzas estratégicas en las que Bolivia procuraba un enfoque multipolar e integracionista.

Previo a las elecciones presidenciales de Argentina se reunió con el entonces candidato del Frente de Todos, Alberto Fernández, en Santa Cruz de la Sierra. En dicho encuentro coincidieron en la necesidad de "trabajar juntos" para recuperar la integración entre ambos países, en caso de que Fernández venciera en las elecciones de octubre.

El litio fue uno de los temas centrales en la eventual integración bilateral. Fernández le preguntó a Morales por los avances de Bolivia en la explotación del recurso natural, teniendo en cuenta que Argentina ha empezado a considerar el aprovechamiento de los salares de Catamarca, Jujuy y Salta con el mismo fin.

Una de las propuestas fue la posibilidad de que ambos países trabajasen en forma integrada en el negocio del litio. Otro de los temas analizados fue la integración energética y el contrato de compra-venta de gas entre Bolivia y Argentina.

En esta área trinacional se encuentran de las más grandes reservas de litio en el mundo
Archivo
 

Un polo de desarrollo que vaya más allá del mero proceso extractivo ha sido pensado por gobiernos progresistas en América Latina, de manera que una nueva concepción de la integración regional coloque como elemento central el principio de la soberanía como el derecho de los Estados y los pueblos a la gestión de sus territorios y de los recursos naturales que estos abrigan.

Sobre una estrategia regional para la gestión soberana de dichos recursos dice Mónica Bruckmann:

"La región tiene la oportunidad histórica de dejar de ser exportadora de materias primas de bajo o ningún valor agregado y avanzar hacia el desarrollo de políticas regionales de industrialización que busquen aprovechar las complementariedades económicas existentes para atender las demandas del mercado interno, promover el comercio intrarregional y agregar valor a las exportaciones extrarregionales. […] La gestión económica soberana de los recursos naturales significa colocar como prioridad el desarrollo regional, aprovechando las reservas y excedentes financieros para agregar valor a las materias primas que la región produce y atender la expansión del mercado interno suramericano. Significa también identificar matrices industriales a partir de la posición estratégica que la región tiene en relación a reservas importantes de un conjunto de recursos naturales fundamentales para la economía mundial y sus ciclos de innovación tecnológica".

La región fronteriza de Bolivia, Chile y Argentina concentra el 68% de las reservas mundiales de litio cuyo crecimiento en la demanda y fabricación de dispositivos electrónicos y automóviles eléctricos ha provocado una disputa que ha modificado el tablero de la geopolítica global.

Según el estudio El mercado mundial del litio y el eje asiático. Dinámicas comerciales, industriales y tecnológicas (2001-2017), realizado por Julián Zícari, Bruno Fornillo y Martina Gamba, Bolivia posee el 30% de las reservas mundiales de litio, seguido de Chile con 21%, y Argentina con 17 % del total.

De acuerdo con los autores, el mercado de litio evidencia la manera en que se han modificado las relaciones de poder a nivel geopolítico en las dos últimas décadas, ya que las potencias económicas centrales del siglo XX (Estados Unidos, Alemania, Japón, Francia) "se ven cada vez más rezagadas y eclipsadas frente al fuerte dinamismo surasiático, especialmente el generado por China".

  1. Chile es la principal potencia exportadora de litio, en 2017 y 2018 exportó casi 10 veces más que cualquier otro país del mundo (1 mil 642 millones de dólares ) y entre 2001 y 2017, del 50% a 65% de todo el litio a nivel global siendo Antofagasta, cerca del desierto de Atacama, el principal proveedor.
  2. Argentina pasó de tener una participación en el mercado global desde el 1,18% del mercado en 2002 hasta el 19,54% en 2016, lo que ha causado cambios en la geopolítica del litio al posicionarse como segundo exportador del mineral.

Por su parte, las principales potencias industriales de Asia son los países que registran las mayores importaciones de litio entre 2017 y 2018:

  1. China: 723 millones de dólares
  2. Corea del Sur: 705 millones de dólares
  3. Japón: 511 millones de dólares
  4. Bélgica: 240 millones de dólares
  5. Estados Unidos: 209 millones de dólares

La estabilidad del suministro de energía es una variable clave para la seguridad económica de las naciones suramericanas. Bolivia juega un rol vital por su particular ubicación geográfica y sus importantes reservas gasíferas. La ejecución de los proyectos energéticos que pasan por su territorio se convierte en un eje vector de su interés nacional y de la integración regional.

Niveles de exportación gasífera de Bolivia
YPFB
 

Bolivia exporta gas a países como Argentina y Brasil; con el último comercializa 25 millones de metros cúbicos de gas por día, luego de que la demanda bajara entre diciembre de 2016 y enero de 2017, pues generaba energía con sus propias hidroeléctricas.

En cuanto al consumo global, que ha aumentado en 2.3% entre 2006 y 2016, las potencias han aumentado el consumo de gas natural: China ha aumentado en 13.7% mientras que Estados Unidos un 2.5%, por ejemplo.

En agosto pasado, el secretario general de la Unión Internacional del Gas (IGU), Luis Bertrán, afirmó que "la demanda global [de gas natural] incrementará el consumo de gas natural y ese escenario favorecerá a Bolivia por su condición de país productor", y agregó que "la industria del gas continuará creciendo. El precio se ha reducido globalmente, pero en la región no ha bajado y es una buena noticia para Bolivia".

Esto lo dijo durante el Segundo Foro Internacional Gas, Petróleo y Combustibles Verdes que transcurrió en la ciudad de Santa Cruz con la participación de autoridades y representantes del sector de, al menos, 11 países, 32 empresas relacionadas al rubro, seis organismos internacionales, además de cuatro entidades estatales de prestigio a nivel mundial.

Beltrán precisó que, si bien la demanda de gas de Estados Unidos continuará creciendo, hasta el año 2040 China liderará el aumento de consumo del energético seguido por países de la Unión Europea y resaltó las inversiones de Bolivia para incrementar sus infraestructuras y la participación en la comercialización del gas natural.

También recordó que los yacimientos puros certificados en el país permiten un manejo independiente de la producción de petróleo, lo que hace que pueda manejar un negocio separado y es una ventaja que tiene Bolivia para con sus vecinos.

Por otra parte, el presidente de la petrolera boliviana Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Óscar Barriga, anunció la suscripción de un contrato de compra y venta de Gas Licuado de Petróleo (GLP) con la distribuidora brasileña Copagaz y reuniones con asociaciones industriales de Sao Paulo.

"Hemos tenido un acuerdo con la asociación que aglutina a todas las industrias de Sao Paulo y la asociación de la industria de producción de vidrios que tienen interés en la provisión de gas. Mañana seguiremos con nuestro programa y vamos a tener documentos importantes", comentó Barriga.

Asalto al vértice boliviano: El litio

Distintos analistas vinculan el golpe de Estado a Morales y su partido Movimiento Al Socialismo (MAS) a la disputa global en ciernes sobre este mineral. Uno de los análisis más resaltantes se encuentra en la entrevista al politólogo Nicolás Melendres por parte de la agencia rusa Sputnik.

Afirma Melendres que un factor clave en el golpe de Estado contra Evo Morales y señaló que "la coyuntura política en Bolivia no se puede entender sin un análisis de lo que pasó con los contratos del arrendamiento de litio con la empresa alemana Aci Systems, que fue uno de los primeros pedidos del Comité Cívico de Potosí".

Los comités cívicos son estructuras importantes detrás del cambio de régimen en Bolivia
Archivo
 

Cabe destacar que los comités cívicos de Potosí y Santa Cruz (financiados por la USAID) impulsaron la "resistencia" contra el triunfo de Morales en las elecciones presidenciales del 20 de octubre y el primero de ellos había presionado con una huelga de un mes hasta que el gobierno anuló su sociedad con la empresa alemana ACI Systems (Acisa) para industrializar el litio del Salar de Uyuni, tal como lo confirmó el 4 de noviembre el gobernador de ese distrito, Juan Carlos Cejas (MAS).

La excusa de la huelga era que se dudaba de que los beneficios económicos del acuerdo se volcasen a la zona.

Curiosamente, el impacto de las protestas no ha sido contra los proyectos puramente extractivos sino contra proyectos de industrialización que minimizarían la dependencia del Estado Plurinacional de la venta de materia prima y permitirían un escalamiento en la actividad productiva del país.

El pasado 17 de octubre, tres días antes de las elecciones que derivaron en el golpe de Estado, el gobierno había ratificado su acuerdo con Acisa para invertir hasta 1 mil 300 millones de dólares en un proyecto que culminaría en la producción local de baterías de ion litio para automóviles.

"La selección de Acisa representa la mejor alternativa técnica y económica en beneficio del país", justificó entonces un documento enviado por el Ministerio de Energías al Comité Cívico de Potosí, abriendo solo la posibilidad de ajustes menores a la norma.

Para minimizar la violencia que iba en aumento contra sus seguidores, dirigentes y familiares directos, el presidente decidió dejar sin efecto el acuerdo con Acisa el 3 de noviembre (una semana antes del golpe) derogando el decreto que había autorizado en abril de 2018 una sociedad mixta entre la estatal Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) y la firma alemana.

Los germanos tenían previsto invertir unos 1 mil 300 millones de dólares en las instalaciones, mientras que la contraparte boliviana rondaría los 900 millones. La producción habría comenzado en 2022 y, según los primeros cálculos hechos por expertos alemanes, los "ingresos brutos" por ventas anuales alcanzarían los 1 mil 200 millones de dólares.

La revista Diálogo, editada por el Comando Sur de Estados Unidos, publicó el 7 de noviembre, tres días antes del golpe a Evo Morales, un artículo titulado "Empresas chinas explotarán el litio boliviano" en la sección "Amenazas Transnacionales", y el título sugiere que el acuerdo se había firmado hace poco pero en realidad ello fue a principios de 2019.

"Se firmaron contratos con la empresa alemana y en la parte de la industrialización con empresas chinas", precisó Melendres, al consignar que estos convenios fortalecieron la posición de Beijing como principal controlador del mercado mundial de litio, y de Alemania en su búsqueda de autonomía energética por fuera de la influencia de Estados Unidos.

Empresas chinas como TBEA Group y China Machinery Engineering llegaron a un acuerdo con YLB mientras que Tianqui Lithium Group de China, que opera en Argentina, estaba encaminada a llegar a un acuerdo con YLB. Tanto las inversiones chinas como la Compañía Boliviana de Litio estaban experimentando con nuevas formas de extraer el litio y de compartir las ganancias.

La política de nacionalización del gobierno de Morales y la complejidad geográfica del Salar de Uyuni hicieron que empresas mineras transnacionales como Eramet (Francia), FMC (Estados Unidos) y Posco (Corea del Sur) no hicieran alianzas con Bolivia y optaran por operar en Argentina.

Tesla y Pure Energy Minerals (Canadá) mostraron ambas gran interés en tener una participación directa en el litio boliviano, pero no pudieron llegar a un acuerdo con el gobierno debido a que cualquier desarrollo del litio tenía que hacerse con la compañía minera nacional (COMIBOL) y con YLB como socias paritarias.

El rol de las élites no es desdeñable en toda la trama golpista, ni siquiera hay que hurgar en motivaciones ideológicas de poder sino en el metabolismo especulativo capitalista.

Tres días después de las elecciones en Bolivia, las acciones del multimillonario norteamericano Elon Musk "se incrementaron después de dos periodos de pérdida en la Bolsa de Valores de Nueva York", apuntó Nicolás Melendres. "No hay que olvidar que es accionista de la empresa Tesla que es una de las que está fabricando autos a partir de lo que son las baterías de litio", resaltó el politólogo.

Durante una charla con el expresidente de Ecuador, Rafael Correa, a través de RT, el mismo Evo Morales dijo estar seguro que su proyecto para explotar industrialmente el litio del Salar de Uyuni explica la participación de dirigentes de la región minera de Potosí en el golpe de Estado.

"Yo estoy segurísimo, porque un grupo de dirigentes cívicos del Potosí rechazaron nuestro plan del litio, que estaba previsto al 2025: 41 plantas, 14 de ellas netamente industria del litio", reveló.

Agregó que "el próximo año estaba previsto terminar la gran industria del carbonato de litio; en planta piloto este año estaba previsto 400 toneladas. Una tonelada de carbonato de litio cuesta más de 10 mil dólares. Hidróxido de litio. Y además de eso, plantas de baterías de litio. Estaba en el plan".

El ascenso del gas: Camacho en la jugada

Para entender cómo el gas influyó en el golpe contra Evo Morales, hay que tomar en cuenta que las agresiones y amenazas contra funcionarios del gobierno constitucional estuvieron bajo el mando del líder del Comité Cívico de Santa Cruz de la Sierra, Luis Fernando Camacho, cuyos intereses familiares fueron afectados a partir de la nacionalización de los hidrocarburos que se encontraban en manos de transnacionales y empresas privadas como la compañía Sergás.

Cabe destacar que en 2003 el Estado era quien se endeudaba con 250 millones de dólares mediante el financiamiento de la Corporación Financiera Internacional (IFC), subsidiaria del BM, BID y la CAF, que actuaría como banco de inversión, aun cuando Sergás poseía el 84% en la participación en los proyectos de instalación de gas.

Sergás tuvo el monopolio de la distribución de gas en Santa Cruz y ciudades próximas como Montero y Warnes desde 1989 hasta 2009. Concesión otorgada en los procesos de capitalización y privatización por los gobiernos neoliberales al padre de Fernando Camacho, José Luis Camacho.

Al nacionalizar los recursos energéticos, Camacho padre propugnó juicios millonarios contra el Estado por daños económicos.

Si Carlos Mesa ganaba la presidencia, dichos juicios se arreglarían a favor del clan Camacho al que pertenece también el tío de Luis Fernando, Edgar Camacho, a quien pertenecían las obras para las redes de gas en Santa Cruz. Además, la industrialización del recurso estaba a cargo de Controgas, una empresa de Cristian Camacho, el primo.

Hugo Siles, politólogo y exministro de Autonomía en Santa Cruz, declaró a RT que "Camacho forma parte de una familia acaudalada de la zona" y que "antes, cada usuario le costaba de 1 mil a 1 mil 500 dólares conectarse a la red de gas. Esa era una de las empresas de su familia. Hoy todo eso es gratuito por la política de nacionalización donde el gas es un recurso que los bolivianos hemos recuperado para nuestra economía".

En los medios bolivianos se publicó que Luis Fernando Camacho y su padre tienen una deuda de 20 millones de dólares con el Estado debido a que la red familiar empresarial monopólica de los Camacho cobraba el servicio de la distribución pero el dinero no regresó a YPFB, no pagaron impuestos ni fueron aportados al Estado.

YPFB es la empresa energética más importante de Bolivia
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En agosto de 2019, Luis Fernando Camacho fue señalado por la Comisión Legislativa, que investigó los llamados Papeles de Panamá. Allí se expone que su papel fue el de intermediario para "coadyuvar a personas y empresas a esconder sus fortunas en entidades offshore, lavar dinero y establecer esquemas de evasión de impuestos".

Según esta información, Camacho, como intermediario, creó tres sociedades: Medis Overseas Corp., Navi International Holding y Positive Real Estates.

Navi International, una de las firmas creadas por Camacho, vincula a 29 de 108 personas y 67 de 360 empresas de Bolivia mencionadas en los Papeles de Panamá. Así lo declara el informe que elaboró la comisión legislativa que investigó el tema y que se presentó en septiembre de 2017. Entonces Camacho dijo que buscaban amedrentarlo: "Yo no me voy a callar, voy a seguir manteniendo el discurso".

Según el referido informe, Bolivia perdió al menos 1 mil 134 millones de dólares por la evasión impositiva de empresas que aprovecharon los paraísos fiscales entre 2015 y 2017, por lo que las autoridades del Ejecutivo y la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) anunciaron la aprobación de una ley para combatir la defraudación fiscal.

Sumados todos los elementos, podemos concluir que los recursos energéticos de Bolivia se encuentran en el centro de la disputa por la materia prima en la región. Los intereses corporativos nacionales y transnacionales resaltan en lo referente al litio, mineral manchado de sangre con el golpe que financiaron y promovieron empresarios de la estirpe Camacho.

 

           

Fuente: Misión Verdad

Frases

 

“Tenemos que unirnos porque el mundo lo acelera todo y sino aceleramos nuestra unidad, ese mundo se viene contra nosotros”

Hugo Chávez
 
 

ATLAS HISTÓRICO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

 

Correos del Sur Nº125

 

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Xi Jinping: Tres discursos

 

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