Luego de la marcha, cuatro chicos de la UES y de la Juventud del Movimiento Evita se dirigieron al Centro Cultural Hugo Chávez a dejar las banderas que habían utilizado en la movilización. Al salir, camino al acampe que los docentes mantienen frente al Consejo Escolar del distrito, fueron demorados por un hombre y una mujer de la Policía Local, quienes exigieron que mostraran sus documentos. Como uno de ellos no lo tenía encima, lo pusieron contra la pared y le preguntaron adónde se dirigía. Según el relato de los estudiantes, cuando el joven les contó que venía de la marcha y se dirigía hacia el acampe, los uniformados le respondieron con violencia: “¿Por qué vas al acampe de los maestros de mierda que no van a dar clases?”

“Los chicos me dijeron que los policías ya los habían visto entrar al Centro Cultural. Y que los trataron con mucha violencia al demorarlos, sobre todo la policía mujer”, informó Mariel Fernández, responsable del Movimiento Evita Moreno. “Al chico que se había olvidado el documento lo pusieron contra la pared y lo trataron muy mal. Lo provocaban para que él reaccionara mal. Pero es un chico muy tranquilo. Los compañeros empezaron a filmar la situación, porque son chicos formados que conocen sus derechos. Pero eso no les cayó bien a los policías, que les decían que no se podía filmar”, continuó.

“'¿Vamos a ver si sos tan importante para el Movimiento Evita y te vienen a buscar cuando te llevemos a la Comisaría’, le decían provocándolo”, detalló Fernández, que acompañará a los jóvenes a realizar la denuncia esta tarde.

Minutos después, aparecieron otros compañeros para auxiliarlos. “Cuando comenzaron a llamar a representantes de organizaciones sociales y gremiales los policías decidieron liberar al chico”, relató.

Horas más tarde, una joven de 16 años, militante de la UES, salía del mismo centro cultural hacia la parada del colectivo, luego de una actividad de “Jóvenes y Memoria”, cuando se dio cuenta de que dos hombres, también de la Policía Local, la seguían. “Cuando notó que la seguían, cruzó de cuadra. Pero los hombres hicieron lo mismo. Esto lo repitió tres veces más, pero las tres veces fue imitada por los policías. Como estaba sola y con miedo, comenzó a llamar a sus compañeros, que fueron a buscarla”, detalló la responsable del Movimiento Evita Moreno.

“Todo esto se da en un contexto de amenazas constantes a docentes, directores y padres. Y ahora se la están agarrando con los estudiantes. Varios chicos que yo conozco me contaron que reciben llamadas pero cuando atienden no les dicen nada, solo silencio”, denunció Fernández sobre el clima de violencia que se vive en el distrito.

 

Secuestraron y torturaron a una docente en Moreno: hablan sus compañeras

 

Amenazaron al director de otra escuela en Moreno: "Le dijeron ´dejate de joder´ y describieron el recorrido que hacen sus hijos"

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El director de otra escuela de Moreno fue amenazado este viernes a través de un llamado anónimo. "Dejate de joder", le dijeron y le detallaron el recorrido que hacen sus hijos a diario para amedrentarlo.

El hecho ocurrió a la madrugada y el mensaje estaba dirigido a Flavio Selinger, director de la Escuela de Educación Estética Pablo Neruda de Moreno, pero fue dejado en el teléfono de la casa que habitaba con su ex esposa. "Le dijeron ´dejate de joder´ y describieron el recorrido que hacen sus hijos", dijo a Tiempo el titular de SUTEBA, Roberto Baradel, quien confirmó la amenaza recibida por el docente. 

El hecho ocurre dos días después del secuestro y las torturas a la docente Corina De Bonis del CEC N° 801. La Escuela de Educación Estética Pablo Neruda es una de las más comprometidas en la lucha que llevan adelante todos los establecimientos escolares en ese distrito tras la explosión ocurrida en la escuela N° 49 que terminó con la vida de la vicedirectora Sandra Calamante y el auxiliar Rubén Rodríguez.

Actualmente, ninguna escuela pública de las 285 que funcionan en Moreno tiene clases ya que los docentes y los padres consideran que no están dadas las condiciones de seguridad para que eso ocurra.

 

          

Fuente: Página12