Las cifras son reveladoras: desde 2016 han sido asesinados más de 135 excombatientes de las FARC y 600 líderes sociales.

A menos de tres años de haberse refrendado el anhelado acuerdo de paz en Colombia, asunto que llegó a parecer labor imposible para su pueblo, hoy existen sustentadas denuncias sobre su incumplimiento. Esa es la razón que ha impulsado a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), a través de una delegación, a indagar sobre el estatus y alcance del mencionado acuerdo, luego de una serie de bajas de exinsurgentes: al menos 135 exintegrantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) han sido asesinados desde 2016 hasta la fecha. La responsabilidad se atribuye al Estado. No puede ser de otra manera, pues es el único garante de la seguridad de los ciudadanos.

Para muestra, el pasado martes fueron asesinados Weimar Galíndez Daza y Carlos Yuda, dos excombatientes del exgrupo insurgente FARC-EP, que se habían desmovilizado tras los acuerdos de paz. Según la Red de Derechos Humanos Francisco Isaías Cifuentes, Galíndez fue alcanzado por disparos efectuados por dos individuos desde una moto en el municipio de El Tambo, occidente del Cauca. Durante el ataque hubo que lamentar otra víctima, Erick Danilo Narváez Nieves.

Plan de exterminio

Por su parte, el senador por el partido de las FARC, Carlos Lozada, ha pedido una cita a la Fiscalía de Colombia para presentar pruebas sobre la existencia de un plan con el propósito de asesinar a los líderes de las FARC. Asegura que desde la firma de los acuerdos de paz en 2016 se han registrado, además de los 135 asesinatos de excombatientes desmovilizados, 34 de sus familiares y 11 desaparecidos.

“Nuestro partido considera que los acuerdos de La Habana, no solo constituyen un hito histórico de singular trascendencia para el futuro del país, sino que también son un compromiso sagrado que adquirimos con el Estado, el pueblo colombiano y la comunidad internacional”, indica un fragmento del comunicado emitido por el partido FARC.

Una delegación conformada por 15 miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, inició el 11 de julio una visita de cuatro días a Colombia. El fin: respaldar los acuerdos de paz, cuyo cumplimiento por parte del presidente Iván Duque, quien asumió la presidencia en 2018, es cuestionado por varios sectores políticos del vecino país. A este escenario se suma el siguiente dato que no puede pasar inadvertido: casi el 31% del contenido del acuerdo de paz no se ha ejecutado, tal como lo revela un estudio realizado por el Instituto Kroc –encargado de hacer la estimación oficial de la implementación del proceso de pacificación–, el cual fue citado por Telesur. Pero hay más: solo el 23% de los compromisos se han cumplido de manera completa, el 35% tiene un nivel avanzado de implementación y se espera que el 12% se cumpla del todo en el momento estipulado.

Paramilitarismo vivito y coleando

Fue el mismo senador Carlos Lozada quien denunció que el Gobierno colombiano no ha cumplido con el desmontaje del paramilitarismo. Contrariamente, su presencia ha aumentado, tal como lo afirma. “El Estado colombiano no ha logrado garantizar la seguridad de quienes firmamos la paz”. El escenario en Colombia se vuelve aún más complejo, pues adicionalmente han sido asesinados más de 600 líderes sociales.

Lo cierto es que la situación por la que atraviesa Colombia es lamentable. La paz de un país en América Latina significa la paz de la región. Una apuesta hecha en noviembre de 2016 cuando se suscribió el Acuerdo.

 

          

Fuente: Ciudad CCs

Frases

"Creo en los poderes creadores del pueblo"
          Aquiles Nazoa

ATLAS HISTÓRICO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

 

Correos del Sur Nº101

 

Descargar

 

 Cuadernos para la Emancipación  Número Especial  2. Julio 2019.

 

Descargar