(+) Editorial La Jornada: Veracruz: de nuevo, ataque contra estudiantes

Unos 10 hombres con los rostros cubiertos con pasamontañas y vestidos con chalecos tácticos policiales irrumpieron la madrugada de este viernes en un domicilio y atacaron con machetes, bates, bastones y armas largas a los jóvenes que allí departían, ecologistas y alumnos o ex alumnos de la Universidad Veracruzana (UV), con saldo de ocho heridos, tres graves.

Las cuatro mujeres y cuatro hombres heridos, de entre 19 y 32 años, militan en la organización ecologista Defensoría y Estrategias Integrales para los Derechos Humanos y el Territorio, han participado en marchas a favor de los normalistas de Ayotzinapa y defendieron a los jóvenes aprehendidos en una movilización efectuada el 20 de noviembre en el Distrito Federal.

El activista Julián Ramírez reportó que sus amigos estaban en una vivienda ubicada en Ruiz Cortines casi esquina con Mártires 28 de Agosto, colonia Ferrer Guardia. Relató que celebraban un cumpleaños cuando fueron sorprendidos por los agresores, quienes los golpearon e hirieron con machetes y bates en cabeza, manos y rostros. Luego se llevaron computadoras portátiles y teléfonos celulares.

La SSP niega participación

Posteriormente llegaron elementos de Seguridad Pública en cinco patrullas, entre ellas la 202623, pero no auxiliaron a los lesionados. Se quejaron de que los policías montaron un operativo, pero hombres vestidos de civil les indicaron que se retiraran, lo que les hace suponer que los agresores pueden formar parte de esa corporación.

La dependencia emitió un comunicado en el que niega tener participación alguna en el ataque a los jóvenes y condenó "categóricamente" los hechos.

La Secretaría de Salud reportó que cinco jóvenes fueron atendidos por lesiones menores en la Cruz Roja durante la madrugada y otros permanecen internados en el Centro de Especialidades Médicas Rafael Lucio.

Familiares de las víctimas dijeron que dos hospitalizados tienen la mandíbula dislocada, les tiraron los dientes y uno tenía una lesión en la cabeza. Todos heridos por arma blanca.

El secretario de Salud, Fernando Benitez Obezo, detalló que éstos necesitarán cirugías, pues sufrieron fracturas en las manos y que los costos los cubrirá el gobierno del estado.

La rectoría de la UV informó que de los tres hospitalizados sólo uno está matriculado en esa casa de estudios, cursa relaciones internacionales y los otros dos estuvieron inscritos en historia.

El fiscal del estado, Luis Ángel Bravo Contreras, aseguró que investigará si la agresión está relacionada con el incendio a instalaciones de una junta distrital del Instituto Nacional Electoral (INE), ocurrida el 1° de junio, pero no dio mayores detalles.

El 1º de junio instalaciones del INE en las capitales de Veracruz, Puebla y Oaxaca fueron atacadas con bombas incendiarias. Tras la agresión a la junta distrital 10 de Xalapa por encapuchados, circuló un correo electrónico donde se inculpa de la acción a estudiantes de la UV.

Protesta en Xalapa

La tarde de este viernes, estudiantes y académicos de la UV y del Movimiento Magisterial Popular Veracruzano se manifestaron en el centro de Xalapa. Cerraron la calle frente a palacio de gobierno para exigir justicia. Con mantas y carteles condenaron la criminalización de la protesta.

El Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez señala que los agredidos son integrantes de colectivos y grupos en defensa de la tierra, territorio y recursos naturales y la agresión se enmarca en el contexto electoral donde el sector estudiantil ha sido "foco de señalamientos en torno al tema. Incluso se habla de un posible boletinaje de estudiantes" por el INE y Seguridad Pública de Veracruz por sus críticas al gobierno, precisó Gabriela Carregón, del área de defensa de esa organización.

Veracruz: de nuevo, ataque contra estudiantes

La pretendida normalidad institucional que se propala desde el discurso oficial se vio desmentida de nueva cuenta ayer, en Xalapa, Veracruz, donde un grupo de estudiantes que celebraban un cumpleaños fueron agredidos por individuos encapuchados, equipados con chalecos policiales y quienes portaban bastones, machetes y armas largas. Durante el ataque ocho estudiantes sufrieron heridas con arma blanca, además de que les fueron sustraídos teléfonos celulares y computadoras. De acuerdo con un comunicado emitido por el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, las víctimas son estudiantes universitarios "dedicados a actividades de carácter social, integrantes de colectivos y grupos en defensa de recursos naturales".

Se trata, en suma, de un nuevo emblema de los abusos, atropellos y la violencia –sea delictiva, policial o militar– que se ha abatido sobre diversos sectores de la población, particularmente sobre sectores críticos y combativos, como los estudiantes y el magisterio disidente. En el caso de los primeros, es particularmente exasperante que el hecho de ayer haya ocurrido con el precedente, todavía fresco, de la agresión y desaparición de estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, ocurrida en Iguala en septiembre del año pasado. A pesar de la indignación social, nacional e internacional, de los pronunciamientos y de la demagogia del discurso oficial –en la cual se inscribe la declaración presidencial de que "todos somos Ayotzinapa"–, ayer, en Veracruz, se asistió a un nuevo acto de barbarie en contra de estudiantes en el que podrían estar involucrados, de acuerdo con los testimonios de los hechos, presuntos integrantes de cuerpos policiales.

El denominador común de episodios de violencia como los comentados es que se saldan, en casi todos los casos, con la impunidad, la opacidad y la apuesta oficial por el olvido y el desgaste social, y se incrementa la desconexión entre la percepción gubernamental –violencia a la baja, excepcionalidad de las violaciones a los derechos humanos, fortalecimiento del estado de derecho– y las terribles realidades que padecen día a día miles de mexicanos. En tales circunstancias, agresiones como la registrada ayer en la capital veracruzana constituyen el punto central del desencuentro entre la indignación popular y la visión de las cúpulas institucionales.

En momentos en que esas cúpulas se rasgan las vestiduras para defender la realización de la jornada electoral en aquellos puntos en que persisten amagos de movimientos sociales para impedirla; cuando las autoridades parecen más interesadas en hacer pasar la página ante los hechos del 26 de septiembre en Iguala que en esclarecerlos plenamente, es necesario recordar que la democracia efectiva no sólo es un modelo de elección de gobernantes y representantes: es, ante todo, una forma de gestión de los asuntos públicos que debe apelar a la inclusión de los distintos actores políticos y sociales en la toma de decisiones. En el México contemporáneo, en suma, la principal amenaza democrática no está representada por aquellos grupos que se oponen a la elección, sino en los vicios, los abusos, la impunidad y la indolencia que se practican desde el poder político.

Fuente: La Jornada

Frases

"Quien realmente vive no puede no ser ciudadano, no tomar partido. La indiferencia es apatía, es parasitismo, es cobardía, no es vida. Por eso odio a los indiferentes".

Antonio Gramsci

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