La importancia de la continuidad de la Revolución Bolivariana y el respeto hacia la voluntad de su pueblo trascienden las fronteras de la realidad venezolana. Es por eso que, frente al recrudecer de las arremetidas imperialistas, al rededor de 300 internacionalistas provenientes de diferentes países de América Latina y del mundo se reunieron en Caracas la semana pasada en el marco de la segunda jornada mundial de solidaridad “Todos somos Venezuela”. El objetivo: reafirmar su solidaridad y apoyo militante “al pueblo venezolano, a la Revolución Bolivariana y a su Gobierno popular, encabezado por el compañero Nicolás Maduro Moros”, como quedó plasmado en la Declaración de Caracas [1].

El derecho a construir utopías

“Defender la Revolución Bolivariana hoy es defender nuestros propios procesos y la posibilidad que en cualquier parte del mundo la gente pueda construir utopías, pensar en la emancipación, en políticas autónomas, antimperialistas, anticapitalistas. Es decir que lo que está en juego es la autodeterminación de los pueblos, tanto en Venezuela como en cualquier parte del mundo” afirma Ana Esther Ceceña, economista mexicana y coordinadora del Observatorio Latinoamericano de Geopolítica (Olag), quien participó al encuentro los pasados 5, 6 y 7 de marzo.

“En la medida en que fortalezcamos nuestros procesos, apoyamos a Venezuela. Y en la medida en que Venezuela fortalezca su proceso, para nosotros es un acompañamiento espléndido. Entonces defender a la Revolución Bolivariana significa también defender la posibilidad de futuro” agrega Ceceña, acotando que la fuerza que ha mostrado el pueblo venezolano frente a la difícil coyuntura es ejemplar.

La economista rememora las imágenes “de la gente cruzando ríos para ir a votar por la Constituyente” el 30 de julio de 2017, sosteniendo que “ese es el mayor aporte de la experiencia venezolana: darnos cuenta de la capacidad de resistencia de un pueblo cuando está peleando por su propio proyecto, por su propio futuro. La conciencia es el mayor soporte que pueda tener un pueblo”.

La revolución de los movimientos sociales

“Desde las organizaciones y los movimientos sociales estamos aquí para defender la paz de América Latina y la soberanía de nuestros pueblos. No podemos permitir que estos imperios, que hoy en día se imponen en lo económico y político, avasallen la construcción social colectiva comunitaria que se ha hecho realidad en este proceso revolucionario” asegura Doris González Lemonau, vocera nacional del Movimiento de Pobladoras y Pobladores Ukamau, de Chile.

“Aquí hay avances en tema de educación, salud, vivienda, además de los derechos sociales, que en Nuestramérica – y en particular en Chile - aún seguimos peleando por ellos” dice Doris González, agregando que “hay un proceso difícil que se está viviendo hoy en Venezuela, pero existe una democracia. Creemos que se debe seguir profundizando, y que los procesos necesariamente tienen que ser acompañados por el pueblo, junto a los pueblos de América Latina.”

“Nos llevamos grandes desafíos ahora para nuestros países” cuenta, haciendo referencia a la actual instalación del gobierno de derecha en Chile, seguro aliado de los países hostiles a la Revolución Bolivariana. “Pero esta es la revolución nuestra, de nuestros pueblos, de los movimientos sociales. Nosotros vamos a seguir en la calle, organizando y profundizando la diplomacia entre los pueblos, que es absolutamente necesaria”.

“La Revolución Bolivariana para nosotros ha significado poder conocer experiencias de construcción social, la construcción de las comunas, de organizaciones de base que participan en la toma de decisiones. Para nosotros el aprendizaje mayor es que la organización de los pueblos es la herramienta fundamental para cambiar a los gobiernos en América Latina: no va a existir cambio si no es a través de la construcción social, de la construcción de base. Pero también tenemos que abordar los desafíos políticos que se nos fijen en lo electoral. En Chile hay un abstencionismo muy grande, pero para que los procesos de nuestros pueblos sigan adelante tenemos que entender que el voto es una más de las herramientas de las que disponemos, y no podemos renunciar a ninguna” finaliza Doris González.

Un pueblo a cargo de su historia

“La Revolución Bolivariana es una fuente de inspiración también para los pueblos africanos” sostiene Lewis Maghanga Njuguna, integrante del Comité de Amistad y Solidaridad Kenya-Venezuela (KVFSC, por sus siglas en inglés) y también participante del encuentro en Caracas.

Según Maghanga, Venezuela además de representar la lucha contra la explotación, el capitalismo y el imperialismo, es símbolo de un pueblo a cargo de su propia historia. “Queremos que, desde nuestra trinchera de lucha, eso pueda darse en Kenya.”

“En el modelo político socialista, además, podemos hallar respuesta a las cuestiones más relevantes para la humanidad, incluyendo la equidad, la participación de las mujeres y la participación de los jóvenes. Hemos podido constatar que aquí en Venezuela hay una participación muy activa por parte de las mujeres y los jóvenes. Actualmente en Kenya, estamos trabajando para que eso pueda mejorar” explica.

“El pueblo venezolano está consciente de su revolución y entiende las causas por las cuales el imperialismo está actuando en su contra. Mi mensaje para el pueblo venezolano es que tiene amigos genuinos en el mundo y sobretodo en África, los cuales les estaremos apoyando y siendo solidarios con ustedes” acota.

 

       

Fuente: AlbaTv

Frases

“La integración caribeña latinoamericana es la única manera de salvar a nuestros pueblos de la hegemonía imperialista”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº62