Privatizaciones de las empresas estatales y reducción de ministerios. El candidato más votado de las elecciones presidenciales de Brasil, el ultraderechista Jair Bolsonaro, hizo pública su intención de achicar el Estado de llegar a vencer en segunda vuelta el 28 de octubre. “Reducir el número de ministerios; extinguir y privatizar estatales. La política al servicio del brasileño”, afirmó el diputado ultraderechista en un mensaje que publicó ayer en su cuenta en la red social Twitter. 

Bolsonaro, que se ha convertido en el preferido de los mercados, reforzó de esa forma su perfil liberal en la economía en las redes sociales, que se han convertido en su principal instrumento de campaña electoral desde que fue acuchillado el 6 de septiembre, por lo que estuvo casi un mes hospitalizado. Al contrario de Bolsonaro, su rival en el ballottage, Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores (PT), es un defensor de una mayor intervención del Estado en la economía y prometió derogar todas las medidas de ajuste fiscal adoptadas por el actual presidente, Michel Temer, para sanear las cuentas públicas, cuyo déficit es considerado como la mayor amenaza a la economía brasileña.

En su mensaje en Twitter de ayer el ultraderechista también afirmó que pretende combatir los supuestos fraudes en el Bolsa Familia, un programa de distribución de subsidios a los más necesitados, que es la principal política social de los gobiernos del PT. Sin embargo, aclaró que lo hará para, según dijo, que quien lo necesite pueda tener este amparo humanitario ampliado. El diputado también prometió, en caso de ser elegido jefe de Estado, descentralizar el poder y darle una mayor fuerza económica a los estados y a los municipios.

La principal propuesta del programa económico de Bolsonaro, coordinado por el economista Paulo Guedes –un ultraliberal de la conocida Escuela de Chicago– es la reducción de la deuda pública en un 20 por ciento mediante privatizaciones y concesiones al sector privado. Otra de sus prioridades es eliminar el déficit público y para ello pretende reformar el régimen de jubilaciones.

Ante tales propuestas, la posibilidad de victoria de Bolsonaro llevó a la bolsa de San Pablo a subir con fuerza en los últimos días y al dólar a caer, con el mercado animado con su agenda liberal. Tras la victoria del ultraderechista en la primera vuelta, la bolsa paulista operaba con una importante subida del 6 por ciento a media jornada de ayer y el dólar caía un 2,64 por ciento, hasta su menor nivel desde agosto pasado. 

El gurú económico de Bolsonaro será lo que en Brasil llaman “superministro” si el líder ultraderechista logra imponerse el próximo 28. Así, uniría bajo su mando las actuales carteras de Hacienda, Industria y Comercio, Planificación y la secretaría encargada de Asociaciones e Inversiones del Estado.

La visión del Estado de Guedes es clara: cuanto más chico, mejor. Formado en Brasil pero moldeado en la cuna del liberalismo económico moderno, la Universidad de Chicago, donde hizo su maestría y su doctorado, Guedes, de 69 años, fue siempre un activo promotor de su credo: apertura económica, reducción de impuestos y simplificación de la estructura fiscal.

El asesor económico es partidario de una transición del actual sistema de jubilaciones hacia un régimen de capitalización o cotizaciones individuales. Un modelo similar al de Chile, donde el asesor de Bolsonaro se desempeñó como profesor universitario en los años 80, durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1989).

 

          

Fuente: Página12