(+) Desarticulados planes violentos de dirigentes del partido de derecha Primero Justicia

El Gobierno Nacional reiteró su compromiso con el diálogo nacional como única vía para la consolidación de la paz en Venezuela, indicó este jueves el ministro para la Comunicación e Información, Jorge Rodríguez

"Nosotros insistimos en el diálogo. Estamos aquí con la mejor de las expectativas, abiertos de corazón, para lograr un acuerdo de convivencia pacífica que entrañe, de manera definitiva, la violencia de la vida política en Venezuela", expresó Rodríguez a su llegada a República Dominicana, donde se llevará a cabo una nueva reunión con representantes de la oposición. 

En declaraciones transmitidas por Telesur, el también jefe de la delegación por parte del Gobierno Nacional repudió las recientes pretensiones de los sectores extremistas de la oposición de retomar las acciones violentas, como Voluntad Popular y Primero Justicia,  en el país. 

"Hemos recibido información, no solamente de organismos de inteligencia venezolanos, acerca del reagrupamiento de grupos y factores violentos, dirigidos por alguno de los partidos más violentos que hacen vida política en Venezuela, sino que también es público y notorio las declaraciones que han venido haciendo algunos personeros de partidos como Voluntad Popular y Primero Justicia, que están señalando volver otra vez al expediente de la violencia", denunció Rodríguez. 

Al respecto, señaló que estas declaraciones forman parte de un conjunto de acciones promovidas por los sectores violentos de la oposición de obstaculizar el proceso de diálogo nacional, debido a que se realizaron grandes avances en las reuniones anteriores. 

Las delegaciones del Gobierno Nacional y de la oposición reanudarán este jueves el encuentro sobre el diálogo político, evento que se efectúa en el Centro de Convenciones de la Cancillería en Santo Domingo, República Dominicana.

Este encuentro se desarrollará sin la presencia de los cancilleres de Chile, Heraldo Muñoz; Paraguay, Eladio Loizaga; México, Luis Videgaray; Bolivia, Fernando Huanacuni; y el de Nicaragua, Denis Moncada, que sirven de acompañantes. Este viernes, se retoman estas conversaciones con la incorporación de dichos acompañantes internacionales.

 

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No es un hecho desconocido que el Congreso de los Estados Unidos ataca abiertamente a Venezuela, ya que uno de los senadores más beligerantes del establishment estadounidense tiene la mira puesta en el país. Se trata de Marco Rubio.

Rubio, the influencer

Marco Rubio no tiene nada que perder. El tipo ha escalado alto hasta la cúspide del Congreso estadounidense aun cuando es conocida su procedencia, ya que The Washington Post afirmó en 2015 que éste creció en una familia que se dedicaba al narcotráfico y se formó alrededor de los círculos más reaccionarios de cubanos y venezolanos en Doral, ciudad del estado de Florida.

Esto sin embargo no es una piedra en su camino, más bien parece haberlo favorecido: Rubio consiguió llegar a un puesto importante en términos legislativos en EEUU a través del Partido Republicano, y ahora es el principal vocero antivenezolano gubernamental de ese país.

El medio neoyorquino Bloomberg cataloga al senador por el estado de Florida como el mayor influencer (agente influyente) con relación a las decisiones del Congreso y el ejecutivo en torno a Venezuela.

De hecho, Rubio aprovechó su alto puesto en el Congreso y puso al presidente Donald Trump a escucharlo para que crear constante presión desde el exterior sobre el Gobierno venezolano. Tal vez tenga que ver con el margen con el que Trump ganó en Florida en 2016: 112 mil 911 de votos.

Interlocutor de la política exterior de Trump sobre Venezuela

No es un misterio, asimismo, que el senador cubano-estadounidense haya dicho que derrocar al chavismo del poder ejecutivo sea una de sus prioridades para 2018.

Por ello se erige y es reconocido como el interlocutor más importante de la política exterior de la Administración Trump sobre Cuba y Venezuela. Rubio es uno de los artífices de las sanciones económicas y financieras contra Venezuela, así como de la orden ejecutiva firmada por el presidente de los EEUU en el mes de agosto pasado.

Incluso el plan de intervención militar-humanitaria que el Congreso estadounidense debate en estos momentos tiene a Rubio como uno de sus principales promotores.

Rubio desplaza a Tillerson y el papel de la junta militar de la Casa Blanca

Las designaciones del Departamento de Estado, ente encargado de la política exterior del gobierno estadounidense, aparentemente han sido anuladas en cuanto a Venezuela y es el senador republicano de Florida quien hace los lobbies respectivos, se articula con las alas más reaccionarias del espectro político venezolano y, ya dicho, mantiene la vocería gringa contra el chavismo por encima de Rex Tillerson, "jefe" de la diplomacia norteamericana.

Todo en beneficio de una política articulada con los jefes del Pentágono y modulada desde el Consejo de Seguridad Nacional, con el general H.R. McMaster de líder principal. Cabe recordar que Julio Borges, de Primero Justicia, se reunió el año pasado tanto con Rubio como con McMaster en el marco de las guarimbas para coordinar un plan de derrocamiento violento del chavismo, apoyado en las sanciones del Departamento del Tesoro y las órdenes ejecutivas de 2015 y 2017.

También habría que tomar en cuenta que la Casa Blanca actualmente está regida por una junta militar encabezada por el secretario de Defensa, James Mattis; el jefe de Gabinete Presidencial y ex jefe del Comando Sur, John Kelly; y el mencionado McMaster, consejero de Seguridad Nacional.

Este importante dato tiene que ver con lo que afirmó Marco Rubio a través de su cuenta Twitter en torno a la Mesa de Diálogo instalada en Puerto Rico entre el Gobierno venezolano y la oposición, con Julio Borges de partícipe. El senador estadounidense rechaza esa instancia, sobre todo con el antichavismo en una posición bastante débil actualmente con respecto a 2016-2017, y asegura que las sanciones no serán levantadas. De facto hay un desconocimiento a la clase política opositora. 

No al diálogo, sí a la guerra: allá y acá

Una pregunta alrededor de esto se impone: ¿por qué intenta implosionar el diálogo con tales declaraciones? Que el senador republicano haya dicho que las sanciones no serán dadas de baja, uno de los objetivos declarados del Gobierno para la Mesa de Diálogo, da a entender que otras vías se exploran desde el exterior al mismo tiempo que sigue la política sancionatoria y se da avance al plan de "ayuda humanitaria" desde el Congreso estadounidense.

La manifestada crisis en el seno de la oposición, dividida y sin rumbo notable, hizo que se quebrara la llamada Mesa de la Unidad Democrática, dando nacimiento a la coalición Soy Venezuela, que funge como vanguardia ideológica y política de las sanciones contra el país y la intervención humanitaria.

Soy Venezuela es el rostro público y "venezolano" de la ruta golpista que EEUU prepara desde el Congreso, con Marco Rubio de protagonista. En esa coalición hacen vida María Corina Machado, cuyas conexiones con el Partido Republicano se hicieron explícitas con su reunión hace una década atrás con el ex presidente George W. Bush en Washington; Antonio Ledezma, ex alcalde de Caracas y ahora agente articulador de algunos lobbys de peso relativo en el exterior; y Diego Arria, otrora "apóstol" de Carlos Andrés Pérez, quien logró hacer improvisar una sesión informal, sin validez jurídica, del Consejo de Seguridad de la ONU en torno al "tema Venezuela", con la diplomática estadounidense Nikki Haley a la cabeza, debido a sus contactos en esa entidad multilateral (ya que fue, durante la Cuarta República, embajador de Venezuela ante la ONU).

Si bien Soy Venezuela no tiene una base consolidada en el terreno político-social en Venezuela, debe llamar la atención las acciones y vocerías de esta coalición debido a las personalidades que reúne, ya que todas apoyan planes de sedición, las sanciones y la intervención militar-humanitaria de EEUU, como ya sabemos promovidas por Marco Rubio.

¿Nuevo ciclo de violencia?

Tanto por el tratamiento de grandes medios de propaganda como por el movimiento de actores internos y externos específicos, se hace necesario aletar sobre los intereses de abrir un nuevo escenario de confrontación política y callejera similar a la del año pasado pero con otros recursos: paramilitarismo y terrorismo con mayor grado de organización. La reactivación de la célula terrorista de Óscar Pérez y una aceleración de la violencia criminal (difuminada detrás de la "criminalidad" y la "inseguridad") dan cuenta de las variantes que podrían usar.

El proyecto de ley de asistencia humanitaria del Congreso de EEUU prevé aprobar 10 millones de dólares, pero ¿hacia dónde se dirigiría ese dinero? ¿Se está buscando, vía ONGs-Soy Venezuela, dirigir esos dólares a las mencionadas organizaciones en suelo venezolano para reiniciar un ciclo de violencia en Venezuela, bajo condiciones de desestabilización económica-financiera y bloqueo internacional?

Es indudable que EEUU busca endurecer su postura y ampliar sanciones (sumado al apoyo diplomático e institucional de maniobras no políticas) ante la debilidad de la oposición ante las próximas elecciones presidenciales y, en general, como frente político-interno del cambio de régimen. Para ello es imprescindible fabricar un escenario de alteración del orden público y caos interno lo suficientemente disruptivo para anular cualquier puente de equilibrio político e institucional interno, el cual sería retroalimentado con sanciones más agresivas sobre el sistema financiero venezolano tratando de ser empujadas desde frentes multilaterales. La convocatoria a un reunión del Grupo de Lima el próximo 22 de enero, es síntoma de querer reactivar reoxigernar el frente externo en ausencia de interlocución interna. 

Proyectar la imagen "Estado fallido" para a su vez dificultar el retorno a la política y su carácter resolutivo sobre la crisis, de allí trasladar la dimensión central del conflicto hacia el sabotaje de acciones financieras como el Petro y sociales como el CLAP. La vida del país sigue siendo el objetivo.

Si tomamos en cuenta que Marco Rubio hizo los esfuerzos requeridos, y de manera pública, para buscar el financiamiento necesario para que las guarimbas de 2017 no perdieran oxígeno, las preguntas e hipótesis planteadas no son descabelladas. Lo que tampoco quiere decir que sean automáticas en la práctica. El chavismo mantiene la ofensiva política, y sólo recolocando el frente externo, por los momentos apaciguado y con varias elecciones presidenciales en puertas que desconcentrarán la atención, podría complicar su posición de fuerza en el tablero político nacional.

 

Desarticulados planes violentos de dirigentes del partido de derecha Primero Justicia

El presidente de la República, Nicolás Maduro, denunció este jueves que líderes del partido de derecha Primero Justicia y otros dirigentes opositores pretendían activar en los próximos días acciones violentas de calle, planes que fueron desarticulados por las autoridades del país.

"Ayer capturamos algunos rezagos de los grupos guarimberos de la región capital y del centro del país; están presos y han declarado buena parte de ellos", explicó el jefe de Estado durante una jornada que lidera desde el Palacio de Miraflores, en Caracas.

En transmisión de Venezolana de Televisión, detalló que estas personas pretendían activar este miércoles un plan sediciosos al este de Caracas.

Ante estos hechos, responsabilizó al "partido Primero Justicia, Capriles Radonski, los hermanos Guanipa (Juan Pablo y Tomás Guanipa) y José Guerra están detrás del financiamiento y con la búsqueda de grupos que quedaron para generar violencia".

Entre los meses de abril y julio del año pasado, sectores de la oposición venezolana activaron y financiaron grupos violentos de calle, acciones que dejaron un saldo de 124 asesinatos y más de mil heridos.

"Afortunadamente los organismos de inteligencias y de seguridad del país han actuado y han capturado estos grupos de manera preventiva", subrayó Maduro.

Asimismo, llamó al pueblo "a apoyar todos los esfuerzos de paz , porque ellos están tratando de llenar de violencia y no han podido".

 

El asesinato selectivo ha sido el "patrón salvaje" de la ultraderecha venezolana

El asesinato selectivo contra dirigentes políticos ha sido el prontuario de los sectores derechistas más radicales en Venezuela, como lo evidencian los homicidios de Danilo Ánderson, Eliécer Otaiza y Robert Serra, cuyo "patrón salvaje" nuevamente se pone en práctica con el asesinato de constituyente por el estado Trujillo Tomás Lucena.

Una de las causas probables de su asesinato, señaló este miércoles el ministro para la Comunicación e Información, Jorge Rodríguez, es el sicariato político, y en nombre del Gobierno Nacional exigió a los cuerpos de seguridad y organismos de justicia la investigación del incidente.

Rodríguez, en transmisión de Venezolana de Televisión, expresó que quizás "su amor y llamado a la paz", recibido por un pueblo que prefirió atravesar montañas para elegir a los constituyentes "más allá de la violencia, del cierre de calles, de la quema de personas vivas, de la persecución con balas", haya sido la causa de su asesinato.

Desde el triunfo de la Revolución Bolivariana en 1999, grupos radicales opositores apuestan constantemente al terror como estrategia política, como ocurrió el 11 de abril de 2002, cuando fueron asesinados 19 venezolanos y decenas de heridos con el fin de generar la ruptura constitucional y justificar el golpe de Estado.

La noche del 18 de noviembre de 2004, en la urbanización Los Chaguaramos, en Caracas, fue asesinado el fiscal Danilo Ánderson luego que colocaran un explosivo C4 en su vehículo para hacerlo estallar en pleno tránsito y como arrojaron las investigaciones se determinó que fue por causas políticas.

El crimen, que conmovió al país, tanto por la muerte del joven fiscal como por el uso de explosivos especializados, buscó detener la pesquisa de Ánderson en los casos del golpe del 11A y el sabotaje petrolero (2002-2003).

Autores intelectuales e implicados en este acto terrorista fueron condenados por la justicia y otros, como José Guevara y la periodista Patricia Poleo, con orden de captura activa, se encuentran en Miami, Estados Unidos, donde son protegidos por los servicios de inteligencia.

El 28 de abril de 2014, en el estado Miranda, a las afueras de Caracas, fue hallado líder revolucionario e histórico miembro del MBR 200 Eliécer Otaiza, para entonces presidente de la Cámara Municipal de Caracas, quien fue asesinado por cuatro disparos, luego de ser torturado por sus victimarios.

Cinco meses después, el 1º de octubre de 2014, con el mismo modo de acción, fue asesinado otro dirigente chavista, el joven diputado Robert Serra, junto a su asistente María Herrera, por un grupo de delincuentes que entraron a su vivienda en La Pastora, al oeste de Caracas, y lo asesinaron a puñaladas luego de torturarlo.

Léiver Padilla Mendoza, alias "El Colombia", paramilitar determinado como autor intelectual y uno de los autores materiales de los asesinatos, resultó vinculado con grupos de la extrema derecha que opera desde Colombia y Estados Unidos contra el Gobierno venezolano.

Las características de las muertes han sido calificadas como un patrón que forma parte de una agenda violenta para promover terror y desestabilización, al igual que la violencia de calle llamada "guarimba" que con el plan golpista "La Salida", promovió por Leopoldo López en 2014, con un saldo de 43 muertos y más de 800 heridos.

Dos años después, fue asesinado por unos sicarios el alcalde del municipio La Ceiba del estado Trujillo, Marco Tulio Carrillo. "Esto forma parte de la guerra no convencional que estamos enfrentando no desde ahora, sino desde hace muchos años", denunció Maduro en abril de 2016.

Como parte esa agenda desestabilizadora desde abril hasta julio de 2017, grupos de extrema derecha ejecutaron un plan sedicioso que alcanzó 4.439 acciones violentas, las cuales dejaron un saldo de 124 personas muertas, mientras que 1.958 resultaron heridas, entre ellas 73 funcionarios lesionados con armas de fuego.

La convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente (ANC), por iniciativa del presidente Maduro, detuvo esta sedición que buscaba derrocar su gobierno; sin embargo, la denuncia hecha este miércoles por el ministro Rodríguez, sobre los planes que tiene el partido de ultraderecha Voluntad Popular de promover de nuevo acciones vandálicas de calle, muestran nuevamente el patrón continuo y latente de la violencia como expresión política en la derecha venezolana.

Frases

"Cuando un pueblo despierta, se llena de coraje y decide ser libre, jamás podrá ser derrocado"

Hugo Chávez Frias

Correos del Sur Nº76

 

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 Cuadernos para la Emancipación

Número Especial  1. Junio 2018.

 

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