(+) A 76 años del nacimiento de Alí Primera, el cantor del pueblo

Daniel Viglietti se dedicó a la música popular desde 1960. Sus canciones, como A desalambrar, reflejaban las luchas sociales en América Latina.

El cantautor uruguayo Daniel Viglietti falleció este lunes a los 78 años de edad, informaron personas cercanas al artista. El secretario del Partido Socialista, Eduardo Fernández, dijo al medio local El Observador que murió por complicaciones durante una operación quirúrgica.

El músico y compositor Rubén Olivera dijo a la agencia dpa que "no tenía problemas cardíacos" y la muerte de Viglietti tomó por sorpresa a todos, incluso a su hermana.

Daniel Viglietti es un referente de la música popular uruguaya. Nació el 24 de julio de 1939 y tuvo contacto con la música clásica y popular desde su infancia, pues su madre Lyda Indart era pianista y su padre Cédar Viglietti, guitarrista.

Aprendió guitarra con los maestros Atilio Rapat y Abel Carlevaro y se convirtió en concertista, Luego, entre 1960 y 1970 se dedica a la música popular. Sus canciones estaban vinculadas a la ideología de izquierda y a las luchas sociales en América Latina. 

Su primer álbum salió en 1963 y se tituló Impresiones para canto y guitarra y canciones folclóricas.

Sus melodías más recordadas, que lo catapultaron en el movimiento del canto popular, fueron: A desalambrar, Gurisito, Canción para el hombre nuevo y Yo no soy de por aquí.

Las autoridades uruguayas lo detuvieron en 1972. Esto desencadenó una campaña mundial para su liberación, en la que participaron diversas personalidades como Julio Cortázar y Jean Paul Sartre. 

Durante la dictadura militar uruguaya (1973-1985), Viglietti se exilió en Argentina y después en Francia. Cuando regresó a su país continuó dedicándose a la música y publicó A dos voces, una colaboración discográfica con Mario Benedetti, con recitales de ambos autores durantes sus respectivos exilios.

En 2008, Viglietti lanzó su último álbum Trabajo de hormiga. También trabajó en programas como Tímpano, de El Espectador, y Párpado, en Tv Ciudad.

Hace solo un mes participó en el festival Antel Fest, realizado en Piriápolis.

 

A 76 años del nacimiento de Alí Primera, el cantor del pueblo

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Alí Primera es recordado por defender apasionadamente la justicia social de los más pobres a través de sus canciones, lo que lo convirtió en un bastión de la lucha popular en su país natal, Venezuela.
 
Ely Rafael Primera Rosell, mejor conocido como Alí Primera, nació el 31 de octubre de 1941, hace 76 años, en la ciudad venezolana de Coro, estado Falcón, para llegar a ser uno de los grandes poetas, cantautores y activistas políticos reconocidos del país, recordado por su estrecho vínculo con el pueblo.

Pese a quedar huérfano de padre a los tres años y vivir en condiciones de precariedad junto a su madre y hermanos, Alí desempeñó diversos oficios para colaborar en su hogar sin dejar de lado sus estudios.

El cantautor venezolano grabó su primer disco en 1972 desde Alemania, titulado De una vez, donde incluyó emblemáticas e inolvidables canciones como "Techos de cartón", "Yo no sé filosofar", "El despertar de la historia" y "No basta rezar", entre otros.

En 1973 ya figuraba como uno de los principales compositores y cantantes populares de Venezuela y Latinoamérica, al participar en numerosos festivales de la región.

Cuatro años después conoció a quien sería su esposa, Sol Musset, con la que tuvo cuatro hijos: Sandino, Servando, Florentino y Juan Simón. Años más tarde, durante su viaje a Suecia, Alí conoció a Taria Osenius, con quien tuvo a María Fernanda y María Ángela; y, posteriormente, de su relación con la venezolana Noelia Pérez nació Jorge Primera Pérez.

La canción necesaria

A través de sus canciones, Alí recogió el sufrimiento del pueblo venezolano, empujado por la pobreza y la desigualdad social de la época. Quienes se identificaron con sus profundas letras lo convirtieron en el "Cantor del Pueblo".

Sus composiciones lo llevaron a ser el vocero de las realidades dolorosas de los más necesitados. Pese a que fue definido como un cantante de protesta, él mismo aclaró que la suya no era una canción de protesta, sino una canción necesaria.

Ante las realidades que denunciaba con su música, fue vetado por los medios de comunicación y por el Gobierno del expresidente Rafael Caldera, por lo que fundó su propio sello disquero, Cigarrón, para difundir sus composiciones.

Legado musical

Entre sus temas más icónicos se encuentra "Techos de cartón", con el que reflejó la realidad de quienes vivían en condiciones de extrema pobreza en el país. "Qué triste se oye la lluvia en los techos de cartón. Qué triste vive mi gente en las casas de cartón" dice su poética letra.

Además, entre su amplio repertorio figuran canciones como "La patria es el hombre", "Mamá Pancha", "Canción para los valientes", "No basta rezar", "Los que mueren por la vida" y "Comandante amigo", dedicada a Ernesto Che Guevara.

A fines de 1984, el cantautor grabó de forma casera, un cassette con maquetas de los temas que publicaría en su siguiente disco, pero este proyecto fue interrumpido por su trágica y extraña muerte, el 16 de febrero de 1985. 

Alí falleció en un accidente automovilístico en Caracas, cuando su camioneta fue impactada por un vehículo conducido por un joven en estado de ebriedad. Sin embargo, aún en la actualidad hay quienes piensan que el artista fue víctima de un atentado, por sus ideas políticas y sociales.

Semanas después de su partida física, el hermano de crianza del poeta, Esmil Padilla, conocido por su nombre artístico como José Montecano, completó el álbum póstumo junto a los hijos y la viuda del artista, álbum que llamaron "Por si no lo sabía".

En 2005, el Gobierno del comadante Hugo Chávez declaró la música de Alí Primera como Patrimonio Nacional, al ser uno de los símbolos de lucha que, con sus canciones, representaba a los excluidos y a los que nunca tuvieron voz.

¡Larga vida para Alí primera!.

 

 

           

Fuente: TeleSUR

 

Frases

“Al imperio no hay que subestimarlo, pero tampoco hay que temerle. Quien pretenda llevar adelante un proyecto de transformación, inevitablemente chocará con el imperio norteamericano”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº51