El 17 de diciembre se cumple el primer aniversario del anuncio del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos. Lo hicieron al mismo tiempo en La Habana y Washington los Presidentes Raúl Castro y Barak Obama. Ambos admitieron que era apenas el primer paso en un proceso hacia el desmantelamiento de una política hostil que duraba ya más de medio siglo y cuyo fracaso reconoció el inquilino de la Casa Blanca.

El cese del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, exigido por vigésimo cuarto año consecutivo en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas y aprobado de forma abrumadora por 191 votos a favor y 2 en contra (EEUU e Israel), reafirma la libertad de comercio y navegación ante un bloqueo anacrónico instaurado por Kennedy en 1.962 y que habría supuesto para la Isla unas pérdidas directas e indirectas estimadas en 110.000 millones $ según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y más de un Billón $ según el Gobierno cubano). Así, según Prensa Latina, entre mayo de 2012 y abril de 2013, las perdidas causadas por el bloqueo a la salud pública cubana serían de 39 millones $ debido a la imperiosa necesidad de adquirir medicamentos e instrumental en mercados lejanos, aunque en la agenda Obama estaría apuntado como "perentorio", el finiquito de un bloqueo que dura ya 53 años y que corre el riesgo de convertirse en endémico, con las perniciosos efectos colaterales que ello podría conllevar.

Los números suelen ser elocuentes. La ONU cuenta con 193 Estados miembros. De ellos, 191 votaron el 27 de octubre a favor del proyecto de resolución cubano: “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”. Solamente la potencia imperial y su impresentable secuaz sionista votaron en contra. No hubo abstenciones. Nunca en la historia de la ONU una cuestión litigiosa planteada por un Estado recibió un apoyo tan contundente de los demás Estados miembros.

Al Secretario de Estado John Kerry debería reconocérsele la hidalguía que trasuntan sus palabras cuando dijo, al explicar ante la prensa internacional el cambio de la política de Estados Unidos hacia Cuba, que “durante más de cincuenta años tratamos de aislar a Cuba del sistema hemisférico, y los que terminamos aislados fuimos nosotros”.

Nada podrá evitar, como se aprecia en el curso de la tendencia dentro de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que Cuba obtenga otra victoria histórica – quizá la mayor respecto de las obtenidas durante 23 años consecutivos- en su justa demanda de un inmediato cese del criminal bloqueo económico y comercial que Estados Unidos aplica desde 1961.

Frases

“Al imperio no hay que subestimarlo, pero tampoco hay que temerle. Quien pretenda llevar adelante un proyecto de transformación, inevitablemente chocará con el imperio norteamericano”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº51