Parafraseando al clérigo sudafricano Desmond Tutu, los haitianos necesitan una seria ayuda y una sincera solidaridad y no "migajas de compasión que caen de la mesa de alguien que se considera su amo". Lo que quieren los haitianos es el "menú completo de los derechos".

El martes 28 de julio, justo un siglo después de la primera invasión estadounidense a Haití, miles de personas salieron a las calles de Puerto Príncipe y otras ciudades de la semiisla, a protestar contra las nuevas formas de violación a su soberanía y a reclamar “por dios, no nos ayuden más”.

Aunque las misiones de paz ganan espacios mediáticos por los abusos sexuales de los cascos azules, detrás de estos “efectos colaterales” se observa la subordinación del país receptor, así como del que envía soldados, a una estrategia de disciplinamiento que los desborda y está fuera de su control.

En abril de 2014, el World Food Program –Programa Mundial Alimentario– lanzó una alerta sobre la crisis de inseguridad alimentaria de la región norte-oeste de Haití.

A lo largo del año 2014, casi cinco años después del devastador terremoto, en Haití se han celebrado muchas manifestaciones importantes pidiendo a la vez el fin de la ocupación de la ONU (MINUSTAH [siglas en francés de Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización en Haití] ), el cese del presidente haitiano Michel Martelly y el del primer ministro Laurent Lamothe, el cual dimitió finalmente en diciembre de 2014.

Frases

“La integración caribeña latinoamericana es la única manera de salvar a nuestros pueblos de la hegemonía imperialista”

Hugo Rafael Chávez Frías

 Cuadernos para la Emancipación

Número Especial  1. Junio 2018.

 

Descargar

Correos del Sur Nº67

 

Descargar