En una situación de emergencia, de consternación y miedo como la que se produce con un sismo, la información es un aliado o es un enemigo según los intereses de quien la genera o manipula. Lo que debería ser un derecho inalienable y una responsabilidad social obligatoria, pasa a ser una mercancía lábil ahogada en mares de incertidumbre y angustia. Los monopolios mediáticos aprendieron a hacer, de esto, un festín comercial muy peligroso. México, tal cual. Poco es más desesperante que la insoportable levedad de la información mercantilizada. Avasalla conciencias para que reine el desconcierto. Toda información que se distribuya sobre México a partir del sismo debe ser verificada. Respeto por las víctimas y los damnificados.

La información no mata, pero es un arma terriblemente eficaz. Bien utilizada puede desarmar a todo un ejército. Durante la guerra de Vietnam, los enviados especiales fueron relatando los horrores, los cuerpos destrozados, las aldeas bombardeadas con Napalm y gas naranja. La televisión, el cine y la prensa escrita se convirtieron en parte del "fuego amigo", provocando un efecto boomerang.

En el artículo conjunto “Guerra centrada en redes: Su origen y futuro”[1], publicado en enero de 1998 por el Almirante Arthur Cebrowski y el asesor técnico-científico para los Sistemas C4[2] del Estado Mayor Conjunto de los EEUU, John Gartska, se indicaba que la guerra centrada en redes y las conexiones con la revolución en asuntos militares extraen su energía de los cambios fundamentales en la sociedad estadounidense.

Sabía usted que 200 personas inspeccionan grano por grano el arroz que consume el líder supremo de la República Popular Democrática de Corea (RPDC) Kim Jong-un, para evitar que le toque uno defectuoso o morir envenenado? ¿Sabía que este arroz se cocina con madera del monte Paektu, que los norcoreanos consideran sagrado?

Frases


"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº38