«La verdad es la primera víctima de la guerra», dijo Esquilo, predecesor de Sófocles y Eurípides, considerado el creador de la tragedia griega, 500 años antes de nuestra era. Lord Ponsonby es recordado por la declaración:«Cuando se declara la guerra, la verdad es la primera víctima», que hizo en su libro Falsehood in Wartime: Propaganda Lies of the First World War (La falsedad en tiempo de guerra: Las mentiras de la propaganda de la Primera Guerra Mundial, 1928).

Una famosa premisa reza que la primera víctima en una guerra es la verdad. Clausewitz lanzó aquella provocadora frase "la guerra es la continuación de la política por otros medios". El mundo naufraga en un mar de mentiras y nos lanzan como tabla de salvamento la posverdad, elegante admisión del engaño.

¿Qué son estas imágenes? ¿Denuncian la feroz represión del "tirano" Maduro? No. Es la que se ejerce en el Chile democrático –aquella tan publicitada "feliz copia" del Pacto de la Moncloa– contra manifestantes pacíficos que no levantan barricadas o guarimbas, no queman vivas a personas rociándolas con gasolina y prendiéndoles fuego, no arrojan bombas incendiarias contra jardines infantiles y hospitales, no destruyen autobuses por centenares, no saquean comercios ni depósitos de alimentos ni fabrican obuses caseros para atacar a las fuerzas del orden, ni disponen de francotiradores para escarmentar a quien intente atravesar la guarimba u oponerse a sus tropelías. Son gentes que salen a la calle a protestar, sin ningún tipo de armamento; en muchos casos niños mapuche y en otros estudiantes y mujeres reprimidos –con la brutalidad que demuestran las imágenes que acompañan esta nota– por los Carabineros que, a diferencia de la Policía Nacional Bolivariana, no tienen prohibición para llevar armas de fuego. Son imágenes estremecedoras que hablan de los límites a que llega la violencia represiva en un país cuyo gobierno se permite dar lecciones de democracia y derechos humanos a Caracas.

En el marco de la reciente campaña electoral y de las muchas cosas que ocurrieron y que son y serán comentadas, vale la pena no olvidar un acontecimiento, sobre todo para quienes están interesados en el tema de la libertad de prensa. Me refiero a la decisión que tomaron los canales de televisión abierta de organizar y transmitir un debate de los candidatos a primarias de la derecha, y negar esa misma posibilidad a los candidatos del Frente Amplio.

Omitir, distorsionar o invisibilizar informaciones genera matrices mediáticas sesgadas. Hasta ahí una obviedad. ¿Podrían los abordajes ser más equilibrados?

Frases


"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº38