En estos días Venezuela volvió al centro de la escena mundial. Se dice que hubo un golpe. Sí, un descomunal golpe desinformativo. La gran prensa cartelizada, de la mano del establishment político internacional, se articuló en un coro uniforme para desatar una nueva ofensiva contra el cuco del siglo XXI: la Revolución Bolivariana.

La relación de fuerzas en el terreno mediático es de 9 a 1 a favor de la derecha.

Coligada al grupúsculo anticubano denominado Directorio Democrático Cubano, con sede en Miami, acaba de ser dada a conocer –tras un vasto cacareo mediático en que participan los tradicionales sitios web en la guerra ideológica anticubana– la ridícula Comisión Internacional para la Fiscalización de los Crímenes de Lesa Humanidad del Régimen Castrista (JusticeCuba), en un nuevo y bochornoso intento de endilgar a Cuba una supuesta violación permanente en materia de derechos humanos. Ridícula no solo por sus perversas intenciones, sino también por el hecho de su dudosa credibilidad, su escasa y nada brillante composición de sus integrantes, así como su utópica pretensión de sentar a nuestro gobierno ante un manipulado tribunal internacional.

El mundo contemporáneo no trajo aparejado el desarrollo integral del hombre, sino un ascenso en las amenazas —cada vez más brutales, por los riesgos en lo nuclear—, guerras trágicas, invasiones y hambre, junto con un sistema de destrucción del pensamiento que paulatinamente se ha consolidado gracias a los inventos científicos o tecnológicos.

El "Servei Civil Internacional" y el "Grup Ramon Banils" presentan un estudio sobre la cobertura del conflicto entre Israel y Palestina.

Frases


"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº38