Siendo el neoliberalismo un fenómeno ascendente desde la década de 1970, presentar a estos periodistas como "lo nuevo", como Guaidós con un mínimo de ráting, entregados al bulo mediático y la ideología de dependencia, es un chiste peligroso en tiempos de guerra. Ellos representan una ínfima parte de Venezuela, no sólo porque apoyan una intervención militar a contrapelo de las mayorías; sobre todo porque sangran por la herida de volver a un estatuto colonial del capitalismo mayamero.

 

La agresión imperial contra Venezuela está llena de perversiones, compra de voluntades, tipos desechables, amenazas, autogoles y cinismos. Cubadebate recoge algunas de las perlas de las últimas jornadas.

Destruir el alma de los pueblos, ese es el rol de las postverdades, destruir el alma de los pueblos. Las postverdades llegan disfrazadas, parecen simples, humildes, inocuas, calladitas. Poco a poco se van reproduciendo, creciendo, van ocupando cada vez más espacio, y, muy sutilmente, casi sin esfuerzo, van reemplazando a las realidades. Así, en apariencia inesperadamente, se convierten en los nuevos sentidos comunes.

Es un hecho indiscutible la limitada proporción de noticias internacionales en los principales medios de comunicación. Esto no se debe a la extrema concentración del poder de decisión en el ámbito de la política exterior: ¡los intereses económicos y estratégicos son demasiado decisivos para estar sujetos al control popular más elemental! Las “democracias” más avanzadas son hemipléjicas y enfermas: las cumbres de los Estados y algunos expertos son las únicas “calificadas” y los ciudadanos de a pie no tienen nada que aportar, ni siquiera cuando se les consulta: en 2005, el “No” francés a la “Constitución” europea no contaba. Perturbaba a las autoridades públicas y privadas y contradecía a todos los medios de comunicación que habían pedido un “Sí”. 

Los corresponsales y muchos periodistas en Estados Unidos asignados a cubrir al régimen de Trump tenemos la tarea de reportar las noticias desde dentro de un manicomio, con internos que hablan y operan como si todo fuera normal, y la respuesta de casi todos los gobiernos y cúpulas alrededor del mundo también pretenden que no hay nada raro aquí (aunque se sabe que en privado dicen lo obvio).

Frases

"Escuchad mi última voz... Os pido... Os ruego, que permanezcan unidos para que no seáis los asesinos de la patria y vuestros propios verdugos..."
          Simón Bolívar

ATLAS HISTÓRICO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

 

Correos del Sur Nº96

 

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 Cuadernos para la Emancipación  Número Especial  1. Junio 2018.

 

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