Hosting Venezuela - Hosting - Certificado SSL

Tanta confusión y mala fe prevalece en el actual caos de la información global que a veces parece imposible volver a lo básico. Sin embargo, algunos fundamentos nunca cambian y merecen una repetición constante. Sobre todo, la defensa antiimperialista del derecho al desarrollo de los pueblos del mundo mayoritario contra la embestida fascista del poder corporativo y político de Estados Unidos y Europa exige una férrea unidad por parte de los pueblos.

Los dispositivos conceptuales cognitivos aplicados por el polo corporativo hegemónico transnacional desintegran las naciones y capturan lo humano, mediante control espiritual (mental también), destruyéndoles su soberanía, libertad y voluntad.

Mientras esperaba una conexión aérea que me transportara de Santa Cruz de la Sierra a La Paz la pantalla gigante del bar donde estaba disponiéndome a almorzar estaba clavada en la CNN. Por supuesto ignoré lo que allí se transmitía porque era un chismerío sobre el posible juicio político a Donald Trump (que ni los demócratas se lo creen), el papel del presidente de Ucrania inmiscuyéndose supuestamente en la campaña presidencial de Estados Unidos y otras menudencias destinadas a distraer a la audiencia y evitar que se enriquezca con la recepción de insumos cognitivos rigurosos, adecuadamente contextualizados, que le ayuden a comprender qué es lo que realmente pasa en el mundo.

La prensa venezolana pudiera ser un ejemplo lo suficientemente rotundo para concluir en un solo párrafo el objeto de este análisis: tuvo su etapa de aprendizaje y su auge, y ahora chapalea en la hez de su decadencia. No ha llegado la hora de hablar de la muerte de la industria que compra/vende mentiras y propaganda bajo el rótulo de "periodismo", pero hay algunas señales claras: como ciertas especies que se alimentan de sus propios restos mortales, el charlero estandarizado como analista se las ha arreglado para proclamar que su deterioro, ya irreversible a estas alturas, es obra de su enemigo. La dictadura, tú sabes.

Definitivamente el periodista Raúl Peñaranda Undurraga no solamente se ha convertido en el fanático defensor de las ideas conservadoras y neoliberales en Bolivia, sino que, con este fin, tergiversa y manipula la información con la finalidad de buscar legitimar las políticas coloniales en Bolivia. Claramente se advierte este extremo en su nota “Gas a ultramar. 17 años tarde” publicada el 30 de junio pasado en Pagina Siete, al hacer referencia a declaraciones del presidente Evo Morales sobre el proyecto de exportación de gas a mercados de ultramar a través de la instalación de plantas de regasificación en el puerto peruano de Ilo.

Frases

 

“Tenemos que unirnos porque el mundo lo acelera todo y sino aceleramos nuestra unidad, ese mundo se viene contra nosotros”

Hugo Chávez
 
 

ATLAS HISTÓRICO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

 

Correos del Sur Nº114

 

Descargar

 

Cuadernos para la Emancipación

 

Descargar