La revolución del 7 de noviembre (la fecha corresponde al 25 de octubre calendario juliano vigente en aquel tiempo) de 1917 en Rusia fue uno de los acontecimientos más importantes del siglo XX, que afectó de una manera sustancial el curso de la historia de Eurasia y de todo el Mundo.

Aquel día los obreros, soldados y marinos ocuparon los principales puntos de Petrogrado, en aquel entonces la capital de Rusia: estaciones de ferrocarriles, centrales de telefonía y telégrafos, bancos y otras instalaciones, logrando obtener en las horas de la noche el control del Palacio de Invierno. El Gobierno provisional, que había sido formado después de la Revolución de Febrero de 1917, fue derrocado y el poder absoluto del país se concentró en las manos del Comité Militar Revolucionario. Al día siguiente, el 8 de noviembre, el II Congreso de los Sóviets (la palabra Soviet se traduce del idioma ruso como Consejo) proclamo la instalación del poder soviético, aprobó decretos sobre la paz y sobre las tierras, conformó el gobierno de obreros y campesinos – Sovnarkom (Sóviet de Comisarios del Pueblo), encabezado por Vladimir Illich Lenin.

Después de la Revolución de Octubre los ciudadanos del antiguo Imperio Ruso obtuvieron el derecho a trabajar, tener educación, descansar, participar en la gestión del Estado. La posibilidad de uno de sentirse en su casa el dueño de sus propias, de participar en la toma de decisiones que determinarán el futuro de país, de ser un creador a través del proceso de trabajo, el entusiasmo inagotable y la abnegación hicieron una gran contribución al posterior desarrollo social, político y económico del país.

Una vez culminada la Revolución de Febrero la lucha por el poder calentó al límite la situación en el país. Fuertes incrementos de precios, escasez de alimentos y movilización de la población al ejército hacían que el descontento de la población creciera. En aquella situación los bolcheviques parecían más atractivos ya que prometían terminar la guerra, entregarles las tierras a los campesinos, instalar el control de los obreros sobre las finanzas y llevar el país al socialismo. La popularidad del partido crecía de día en día.

De esta manera en Rusia se creó una serie de premisas para una revolución. La primera consistía en la intención del Gobierno provisional de continuar participando en la 1-ra Guerra Mundial hasta la victoria, a pesar de que la economía del país estaba estrangulada y la población se mostraba en contra de las constantes pérdidas de vidas humanas. La segunda premisa tenía que ver con el hecho de que el Gobierno provisional no quería resolver problemas sociales, económicos y políticos del país, ni tampoco tomar la decisión de entregarles tierras a los campesinos, lo que aunado a las condiciones difíciles de la vida y de trabajo de las clases obrera y campesina hacían crecer el descontento. La tercera premisa surgió debido a la incertidumbre acerca del estatus de las regiones periféricas de Rusia pobladas de otras nacionalidades lo cual calentaba el ánimo antigubernamental.

A mediados del año 1917 el territorio bielorruso que formaba parta del Imperio Ruso estaba dividido en dos partes por la línea del frente de la 1-ra Guerra Mundial. La parte al oeste de la línea de frente estaba ocupada por los alemanes. Las partes central y oriental de Belarús se encontraban bajo el control de las tropas rusas. Esas formaciones militares que apoyaron a la revolución de los bolcheviques eran numerosas, bien organizadas y constituyeron aquella fuerza gracias a la cual en noviembre de 1917 en el territorio de Belarús se instaló el poder de los Sóviets.

Se puede decir, que precisamente los militares tuvieron el papel principal en la instalación del poder de los Sóviets en Belarús. Después de la publicación de las Tesis de abril de Lenin en la gran parte de brigadas, divisiones y cuerpos del Frente Occidental se crean celdas de partido bolchevique. A los militares les siguió la población civil: reiniciaron su actividad el Comité Polesky (ciudad de Gómel) y el Comité de Minsk del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso (los bolcheviques), partidos en las ciudades de Slutsk, Vitebsk, Orsha, Rechitsa y otras.

El 7 de noviembre al resultar exitosa la insurrección militar en Petrogrado se proclamó el traspaso del poder en la ciudad de Minsk a manos de los Sóviets de obreros y diputados de soldados. De los liberados presos políticos y bolcheviques se formaron los grupos de fuerzas armadas para mantener el control del sistema de vías férreas, entes gubernamentales y militares, oficinas de correos, centrales de telégrafo y emisoras de radio. Pronto el poder le fue entregado al Comité Militar Revolucionario del Frente Occidental de los bolcheviques.

La instalación del poder de los Sóviets en Belarús no fue indolora, sobre todo en la ciudad de Maguilov, donde se ubicaba el comando general de las tropas de zar. Sin embargo, el "Comité para la Salvación de la Patria y de la Revolución" formado bajo su tutela y encabezado por el eserre (así se llamaban los militantes del Partido Social-Revolucionario) T.Kolotujin fracasó en sus intentos de volver atrás los procesos revolucionarios. Un tren blindado con grupos de tropas revolucionarias que llegó a la ciudad de Minsk puso el punto final a la instalación exitosa de la Revolución de Octubre en Belarús.

El Comité Militar Revolucionario del Frente Occidental tomó la decisión de celebrar los congresos de consejos de diputados de obreros, soldados y campesinos de la Región Occidental. El primer congreso de este tipo tuvo lugar en la ciudad de Minsk los días 19-21 de noviembre de 1917. El día 26 de noviembre de 1917 fue creado el Comité ejecutivo de la Región Occidental y del Frente, presidido por el bolchevique M.Rogozinski, y otro organismo del poder ejecutivo – Sóviet de los Comisarios del Pueblo, dirigido por K.Lander. De esta manera se formó el primer sistema de gestión estatal en Belarús después de la Revolución de octubre.

El Día de la Revolución de Octubre de 1917 es una fiesta estatal en la República de Belarús. Aquel día el pueblo bielorruso obtuvo la posibilidad de conseguir su estatalidad. Con el poder soviético el 1-ro de enero de 1919 fue proclamada la República Socialista Soviética de Bielorrusia que fue una de las repúblicas soviéticas que firmaron el 30 de diciembre de 1922 el acuerdo de la creación de la Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas. Asimismo, Belarús fue uno de los países fundadores de la ONU, y en el año 1990 tras la suscripción de la Declaración de Independencia obtuvo su soberanía estatal.

El pueblo bielorruso hasta el día de hoy guarda en su memoria y honra los logros de la Revolución de Octubre y tradiciones gloriosas del periodo soviético.

 

           

Fuente: AVN

Frases


"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº46