En el marco de la guerra civil en Nicaragua, en enero de 1927, las tropas estadounidenses desembarcan en el país y en una rápida campaña militar ocuparon Managua en el mes de abril. El día 17 de ese mes arribó a la capital nicaragüense Henry Stimson, -enviado especial del presidente estadounidense Calvin Coolidge- quien el 4 de mayo, firmó con el general liberal José María Moncada, el pacto del Espino Negro, a través del cual se consagró la rendición del ejército liberal y la aceptación del mandato del presidente conservador Adolfo Díaz. El 25 de agosto, en clara intromisión en los asuntos internos del país centroamericano, Estados Unidos entregó al gobierno de Díaz un documento mediante el cual le informaba que el Embajador Charles C. Eberhard y otro enviado especial del presidente Coolidge, el General Frank Ross McCoy, elaborarían las clausulas que habrían de establecer las pautas para la celebración de los comicios presidenciales de noviembre de 1928.

La patria de Bolívar y Chávez está enfrentando un nuevo y, a la vez, muy viejo desafío. Nuevo, porque se plantea en nuevas circunstancias. Viejo porque representa el conflicto que viene desde los tiempos de Bolívar entre oligarquías políticas frente a las necesidades insatisfechas de los pueblos.

La clase obrera es la clase fecunda y creadora, la clase obrera es la que produce  cuanta riqueza material existe en un país. Y mientras el poder no esté en sus manos, mientras la clase obrera permita que el poder esté en  manos de los patronos que la explotan, en manos de los especuladores, en manos de los terratenientes, en manos de los monopolios, en manos de los intereses extranjeros o nacionales, mientras las armas estén en manos del servicio de esos intereses y no en sus propias manos, la clase obrera estará obligada a una existencia miserable por muchas que sean las migajas que les lancen esos intereses desde la mesa del festín. - Fidel Castro-.

Ponencia presentada por el intelectual cubano, recientemente fallecido, Fernando Martínez Heredia en el seminario El Socialismo y el hombre en Cuba: emancipación y justicia, celebrado el 12 de marzo de 2015 y convocado por el Centro de Estudios Che Guevara con motivo del 50 aniversario de este ensayo.

¿Qué visión puede tener un revolucionario del siglo XXI en América Latina, sobre la epopeya de los bolcheviques 100 años después? Nadie mejor que Álvaro García Linera, para hacer una relectura de la revolución bolchevique, en su centenario.

Frases


"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº46