Cayetano Quiroz se había presentado ante el general San Martín con el objeto de brindar sus servicios a la causa emancipadora. Luego de la conversación, recibe 40 armas para la organización de partidas guerrilleras en la sierra peruana. Apenas dos meses después de la conferencia, Quiróz reagrupaba a 200 guerrilleros, perfectamente pertrechados y armados con los fusiles y sables que les quitaban a los propios españoles en los mortales combates. En sus escritos, el general Guillermo Miller dirá que Cayetano reunía: "la más atrevida y la más temible de las montoneras".

Tras liberarse de los españoles y sufrir la agresión estadounidense que le robará un tercio de su territorio, el pueblo mexicano deberá también combatir al poderoso ejército colonialista francés.

“En la madrugada del día de la fecha (1º. de mayo de 1877), fue sorprendida la cuadrilla que capitaneaba don Andrés lbañez, habiendo caído éste en nuestro poder, igualmente que sus codelincuentes… Todos fueron ejecutados inmediatamente…”, señala el parte enviado por el general Villegas al presidente Hilarión Daza. La revolución de los igualitarios había sido sofocada a sangre y fuego.

En la Universidad de Córdoba estaba estudiando, cuando se entera del levantamiento patriótico en su ciudad natal, La Paz. Corría el año 1809 y las tropas realistas sofocan rápidamente la insurrección. Entre los independentistas ejecutados por las fuerzas colonialistas está el líder patriota Pedro Murillo y también sus dos hermanos, Manuel Victorio y Gregorio García Lanza.

El comunicado oficial decía. “A la hora 01.00 del día de hoy 1 de setiembre, por informes recibidos de que en calle Sarandí 229 había movimientos sospechosos, se procedió a realizar un allanamiento… Habiéndoseles conminado a entregarse uno de ellos comenzó a dar voces diciendo ‘Soy Rufo y no me entrego vivo’, al mismo tiempo que comenzaba a disparar su arma. Contestado el fuego de inmediato, se produjo un corto tiroteo al cabo del cual los otros delincuentes manifestaron que se rendían procediendo a salir, conduciendo a un herido. Identificado este último resulto ser: Raúl Sendic Antonaccio, alias “Rufo” o “el Bebe", casado de 47 años de edad”.

Frases

“Al imperio no hay que subestimarlo, pero tampoco hay que temerle. Quien pretenda llevar adelante un proyecto de transformación, inevitablemente chocará con el imperio norteamericano”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº51