Recientemente el centro de inteligencia financiera y estudio de mercado petrolero HFI Research, publicó un estudio que esquematizaba las perspectivas del mercado energético con respecto a Venezuela, frente a las acciones de boicot comercial con las que el gobierno de Estados Unidos pretende asfixiar a la nación petrolera.

HFI Research es enfático al realizar varias afirmaciones: "Las exportaciones de crudo de Venezuela se están moviendo hacia abajo, pero no hay colapso", al menos en el corto plazo, como han anunciado personeros estadounidenses.

Contrario a la inflexión de la agresiva política de embargo petrolero aplicado a Venezuela, está la progresiva desviación del crudo venezolano a otros mercados. "El volumen de crudo se está moviendo a China e India, por lo que es improbable un cambio de régimen en Venezuela", reseña la firma financiera.

La nueva ruta del crudo venezolano

La trama de bloqueo contra Venezuela ha generado la búsqueda de nuevos mercados para el crudo venezolano y ésta apunta a los países del bloque emergente. Pero esto ocurre con enormes contrariedades.

Según diversos medios, presiones exactas del gobierno estadounidense contra la India, inhibieron la ampliación de los acuerdos vigentes entre Venezuela e India, cuestión que dio cierre a la probabilidad planteada a mediados de febrero de que Venezuela duplicara sus despachos a la nación asiática. La más reciente visita de Mike Pompeo a la nación asiática cumplió ese cometido.

El conglomerado indio Reliance Industries principal cliente de PDVSA en ese país se comunicó con la agencia AFP e indicó: "nuestra filial en Estados Unidos ha parado por completo todos los negocios con la petrolera del Estado de Venezuela, PDVSA, y su matriz global no ha incrementado las compras".

Venezuela, país que ha defendido el enfoque multipolar de las relaciones internacionales, ha tenido que emplear acciones para llevar de la retórica al hecho comercial el impulso de relaciones alternativas para la colocación de su recurso estratégico, responsable del 95% de ingreso de divisas por vía de exportaciones a la economía venezolana.

Pero construir una ruta comercial "contrahegemónica" o que al menos pueda sortear las alcabalas financieras de Estados Unidos no es algo fácil, pues el cierre de cuentas y el congelamiento de activos financieros de Venezuela es un hecho. Más complejo aún, es comercializar crudo a expensas de evadir el largo brazo de la política estadounidense, el cual está presto a sancionar a cualquier empresa que haga negocios petroleros con la nación caribeña.

En ese sentido el Ministerio de Energía de Azerbaiyán informó durante la más reciente reunión de monitoreo de la OPEP en Bakú, que Venezuela desviaría a China y a Rusia sus envíos petroleros, haciendo de estos países sus principales socios. Entretanto, el ministro venezolano, Manuel Quevedo, afirmó en esa misma cita que Venezuela se encaminaba a diversificar su cartera de clientes.

Afectaciones a PDVSA

Venezuela por medio de su estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) solía importar unos 100 mil barriles al día de nafta desde Estados Unidos, un diluyente indispensable para procesar, transportar y despachar crudo extrapesado, el principal crudo de exportación de Venezuela. Pero las acciones de la Casa Blanca han dado al traste con ello, por lo cual Venezuela ha visto una afectación en sus niveles de producción perdiendo unos 300 mil barriles al día sólo por ese factor. Un daño de gran proporcionalidad a los ingresos venezolanos, a causa del boicot que Estados Unidos está efectuando no solo en suelo estadounidense, sino en otros países en simultáneo.

La empresa India Reliance Industries, en su giro comercial con Venezuela por presiones estadounidenses, reveló que "Desde que se impusieron las sanciones y en contra de lo que dicen algunos informes, Reliance ha detenido toda provisión de diluyentes a PDVSA y no reanudará esas ventas hasta que las sanciones se levanten". Así fue referido por BBC, a nombre de Reliance, propiedad de Mukash Ambani, el hombre más rico de Asia y quien tiene estrechos vínculos con la economía estadounidense.

El 29 de enero Venezuela recibió el último despacho de nafta a cargo de Reliance en el puerto de Jose, en el oriente venezolano, según Refinitiv Eikon, una firma energética especializada en refinación de crudo. En días recientes la empresa mixta venezolana Petro San Felix, también en el oriente, sufrió un sensible ataque a sus instalaciones con la explosión provocada de dos tanques con diluyentes, evento que fue catalogado por el presidente de PDVSA, Manuel Quevedo, como un "acto terrorista" que estaría enmarcado en la hoja de ruta para desestabilizar al país.

Tanto el bloqueo a la compra de diluyentes como el ataque a los tanques con diluyentes en suelo venezolano, por su simultaneidad, hacen enormemente probable que los golpes sean acompasados y directos a la médula económica venezolana.

En ese sentido Venezuela ha tenido que empezar a mezclar crudo liviano, con su crudo extrapesado, para poder realizar despachos y evitar una caída estrepitosa de sus exportaciones. El crudo liviano de Venezuela es cada vez más escaso y es el insumo fundamental de la dieta de las refinerías venezolanas, las cuales surten el mercado interno de combustibles.

Esto último supone que Estados Unidos espera golpear la normalidad del flujo de gasolina en Venezuela, mediante una "operación de tijeras" a los procesos vitales de PDVSA. Este elemento está conectado sin dudas, con las afirmaciones que hace poco hiciera el senador estadounidense, Marco Rubio, quien afirmó proféticamente que "la población venezolana sufriría una severa escasez de alimentos y gasolina".

Las sanciones a la economía estadounidense

Las acciones de asfixia a Venezuela por defecto también están sancionando a la economía estadounidense y a su circuito de empresas de refinación. Según HFI Research, "el saldo de almacenamiento de crudo extrapesado en Estados Unidos perderá unos constantes 3.5 millones de barriles por semana" por lo cual la caída no inminente del Presidente venezolano, Nicolás Maduro, es “una mala noticia para las refinerías de Estados Unidos ya que la escasez empeora”, indicaron.

HFI Reserach subraya que los constantemente pregonados daños a la economía estadounidense, antes de la actual batería de sanciones, son un hecho. A la larga, y a menos que Estados Unidos logre sustituir el crudo pesado venezolano, el daño al sensible circuito de refinación estadounidense puede ser grave, pues varias refinerías estadounidenses, están encargadas y modificadas para procesar el crudo pesado venezolano.

Los otros grandes proveedores de ese crudo, Arabia Saudita y Canadá, lidian con particularidades logísticas, como el costo en flete marino y el paso desde Alberta (Canadá) por oleoductos, el cual es limitado. No obstante, el crudo pesado venezolano de 8 a 10 grados API es virtualmente insustituible en varias refinerías y estas tendrían que modificarse para sostenerse dada la existencia cero de despachos venezolanos a Estados Unidos desde la segunda semana de marzo, según la Agencia Internacional de Energía.

La Administración Trump, que ha prometido un desplazamiento "inmediato" del Presidente Maduro del poder, lidia ahora con una carrera contra el tiempo que se está replicando en su mercado petrolero, cuestión que implica la gravedad de un "error de cálculo" político con repercusiones económicas.

Según Reuters, "la repentina caída de envíos de crudo venezolano agravó la escasez global del crudo pesado que las refinerías estadounidenses del Golfo de México prefieren” y esas empresas buscan sustituir el crudo de Venezuela con despachos pequeños de otros países latinoamericanos que tienen crudos de grados similares. De acuerdo a Ryan Fitzmaurice estratega de energía de la firma Rabobank "las sanciones ya están generando un efecto paralizante en los suministros de petróleo".

De proyectarse la situación al cabo de meses, el daño a los sistemas de refinación estadounidenses será desproporcionado. Vicente Nieves analizó para el medio El Economista de España las perspectivas de los extrapesados y aseveró que el énfasis de la crisis del crudo extrapesado venezolano golpeará exclusivamente a las refinerías estadounidenses. Pues desde hace mucho, las condiciones están servidas.

El crudo extrapesado tiene un "mercado estrecho", representa el 10% de la producción mundial y Venezuela, Canadá y Arabia Saudita son los líderes del ramo. Señala Nieves que ese crudo "ya escaseaba antes de las sanciones a Venezuela y ahora será probablemente más difícil de conseguir". Indicó que más de la mitad del crudo extrapesado que se procesa en el mundo, es refinado en suelo estadounidense.

 

          

Fuente: Misión Verdad

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