En medio de la confrontación política, agudizada en nuestro país con fuertes episodios de violencia y trágica cuenta sangrienta de venezolanos muertos y heridos de ambas partes, además de señales preocupantes de fascismo, intolerancia, injerencia extranjera y prevalencia de las ambiciones e intereses personales y grupales como motores de la política, me preocupa que se pretenda dejar por sentado, así, sin ninguna discusión y de manera irresponsable y ligera, que la culpa de esto es del Comandante Chávez y de su manejo de la economía y de la política petrolera.

Este lunes primero de mayo se celebran diez años de la Nacionalización de la Faja Petrolífera del Orinoco. No es casual que sea así, en su momento quisimos que este acto transcendental para nuestra historia, se realizara precisamente el Día Internacional de los Trabajadores, el Día de la Clase Obrera.

La Nueva Pdvsa se caracteriza por su fuerte contenido popular, su compromiso con la Política de Plena Soberanía Petrolera, su subordi-nación al Estado y servicio al país.

El 9 de marzo pasado una noticia recorrió los medios internacionales: Venezuela le ganó a la EXXON MOBIL en el juicio de arbitraje del CIADI (Centro de Solución de Controversias del Banco Mundial) en Washington.  Esto sucedía a escasos días de cumplirse cuatro años de la partida de nuestro Comandante Chávez. Supongo esa, la razón de que un hecho tan importante pasara desapercibido por el sector político nacional. Pero como es la vida, todo lo que va a ocurrir tiene su tiempo, el Comandante Chávez nos sigue dando victorias y nos recuerda que su legado está allí, como una acción revolucionaria permanente que hay que saber ver, porque está en los cimientos de nuestra Patria, en el corazón y sentimiento de nuestro Pueblo.

El dumping petrolero y la venta por debajo del precio de costo de producción han periclitado, gracias a la acción decidida de líderes y pueblos que se atrevieron a sacar adelante a la OPEP, liberándola de la camisa de fuerza que representaba ser un cártel petrolero adocenado por el gobierno norteamericano, para que éste controlara al mundo por la vía del chantaje energético, hecho que fue conjurado por la acción decidida del presidente venezolano, Nicolás Maduro Moros y del trabajo de diplomacia energética que viene impulsando desde el respeto y colaboración de países productores y los no  productores, el presidente de la estatal petrolera venezolana, Eulogio del Pino, quien junto  con sus pares de países petroleros, nos liberó del chantaje energético, para que entre todos pudieran alcanzar un precio justo del barril de petróleo, con cuotas de producción razonables y atención a los países no productores. A estorbe suma que el triunfo de la guerra en Siria, ha impedido que el gobierno estadounidense siga extrayendo  petróleo y gas robado, para sacarlo al mercado a precios por debajo del costo de producción. 

Frases


"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº41