En los meses recientes se ha vuelto frecuente escuchar que la economía de Estados Unidos va viento en popa. Los programas de estímulo monetario (quantitative easing), la tasa de interés de referencia (federal funds rate) muy cercana a cero y los rescates multimillonarios de los bancos “demasiado grandes para quebrar” (too big to fail) habrían contribuido de manera decisiva a disminuir el endeudamiento privado (familias y empresas), dinamizar la inversión productiva y, finalmente, apuntalar la recuperación del mercado laboral.

Durante su visita a Brasil, Colombia, Perú y Chile, el primer ministro Li Keqiang, abonó la influencia de China en América Latina a través del cumplimiento de 2 metas fundamentales: la transformación del mapa económico de la región para apuntalar el protagonismo de Asía-Pacífico, y el impulso del yuan en territorio sudamericano a través de Santiago de Chile como plataforma.

La primera parte de esta serie la terminamos con la siguiente advertencia: “los ataques contra el bolívar, las devaluaciones fraudulentas a la que se ha visto expuesto por los buitres del mercado ilegal, no son la simple acción de especuladores y contrabandistas de todo tipo buscando obtener ganancias extraordinarias dado el diferencial cambiario. Muy por el contrario, se trata de una estrategia muy bien planificada y concebida donde los especuladores, contrabandistas, raspacupos, corruptos y demás delincuentes económicos, son tan solo la cara visible e instrumento de acción inmediata.

Suena increíble que haya sido un eminente jurista, Francisco Ibarra Palafox ( https://goo.gl/5SxYA2 ), quien haya publicado un libro histórico, amén de ser el único en su género, pese al cataclismo que alumbró, sobre La privatización bancaria en México ( http://goo.gl/7spOiy ), tarea obligada que correspondía a los ausentes economistas, en especial a los nigromantes neoliberales del ITAM, carentes de autocrítica.

Después de la Gran Depresión, desde 1934, el Congreso de Estados Unidos delegó parte de sus atribuciones en política comercial en el Presidente del Ejecutivo. Desde 1974 la delegación se hizo completa con lo que se conoce en la jerga política como Fast Track y cuyo nombre oficial es Trade Promotion Authority (TPA). El procedimiento consiste en que el Congreso fija los objetivos de política comercial y promete rechazar o aprobar el acuerdo que se negocie, sin modificarlo.

Frases

"Escuchad mi última voz... Os pido... Os ruego, que permanezcan unidos para que no seáis los asesinos de la patria y vuestros propios verdugos..."
          Simón Bolívar

ATLAS HISTÓRICO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

 

Correos del Sur Nº98

 

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 Cuadernos para la Emancipación  Número Especial  1. Junio 2018.

 

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