A punto de cumplirse ocho años de la quiebra de Lehman Brothers, los bancos centrales del Grupo de los 7 (G-7, integrado por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido) todavía no consiguen que sus economías registren tasas de crecimiento superiores al 3 por ciento.

Han pasado más de tres años desde la muerte de Hugo Chávez. Suficiente tiempo para que haya acontecido absolutamente de todo en un país en revolución. Cualquier identidad política se transforma inevitablemente después de tanta densidad histórica. Es imposible quedar intacto. El Chavismo, como cualquier identidad política viva, se nutre de lo que acontece. La incógnita está en cómo se van a metabolizar estos hechos transcurridos. Se apertura una nueva etapa histórica para replantearse cómo resurge el Chavismo hacia delante tras este ciclo corto tumultuoso.

No ha faltado quien ha hecho la crítica fácil en relación a la decisión: subida de los salarios provoca inflación. Eterno mito neoliberal para justificar que el sacrificio ha de recaer sobre la espalda de los trabajadores. La inflación es un fenómeno más complejo que esa relación tan maniquea.

Me pregunté por qué existe el Riesgo País. Y ahí sí encontré una respuesta absolutamente objetiva: el Riesgo País tiene la función de encarecer la deuda emitida por un país.

Aunque es muy temprano para asegurarlo, todo hace indicar que el Nuevo Banco de Desarrollo (NBD) y el Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura (BAII) están llamados a convertirse en un freno al gran poder financiero mundial que ha mantenido Estados Unidos desde hace décadas con el respaldo de algunos países desarrollados occidentales.

Frases


"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº46