No podía ser de otra manera. La Escuela de Comando Antiimperialista de las Fuerzas Armadas de Bolivia, diseñada para desarrollar el estudio de la historia, la estrategia, la doctrina y la praxis de la Liberación Nacional; de los principios de la defensa de la Soberanía de la Patria defendiendo al pueblo, los recursos naturales; así como de la construcción de un proyecto nacional y popular vinculado a la unidad de la Patria Grande Latinoamericana y Caribeña, lleva el nombre de uno de los militares más destacados en nuestra historia emancipadora: Juan José Torres Gonzales.

La Escuela Antiimperialista General Juan José Torres Gonzales, inaugurada por el presidente Evo Morales Ayma el 17 de agosto, no será solamente un centro de formación de oficiales soldados, sino de los sectores sociales y populares más comprometidos con el destino de la Patria, los que se convertirán en los guardianes del proceso revolucionario boliviano e impulsores de la defensa y profundización de las transformaciones políticas, sociales, culturales, políticas y diplomáticas realizadas en este siglo XXI.

Este instituto de formación estratégica, ubicado en Warnes, Santa Cruz, contempla la implementación de cursos sobre Teoría del Imperialismo, Geopolítica de los Recursos Naturales, Formación Social Boliviana, Constitución Política del Estado, Sociología General, Sociología Boliviana e Historia de América Latina y Caribeña, entre otros, y estará abierto a militares y civiles de otros países de la región.

La Escuela Antiimperialista se inscribe en el contexto de los procesos nacionalistas y antiimperialistas desarrollados en América Latina y el Caribe en la última década y que impulsaron la formación de los bloques de integración bolivariana de la Unión de Nacionales Sudamericanas (UNASUR) y de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC),

El General Juan José Torres Gonzales representa a un conjunto de militares bolivianos y latinoamericanos comprometidos con el pueblo que, durante la historia, han marcado las tendencias más enérgicas de la defensa nacional frente a las agresiones internas de las oligarquías y las externas del imperialismo en sus diversas manifestaciones.

En el siglo XIX el Mariscal Andrés de Santa Cruz potenció el país e impulsó la Confederación Perú-Boliviana y el General Manuel Isidoro “el tata” Belzu desarrolló políticas proteccionistas defendiendo a los productores nacionales. En el siglo XX el Coronel Germán Busch, héroe de la Guerra del Chaco defendiendo las reservas petroleras, y el General David Toro realizaron la primera Nacionalización del Petróleo en 1939 y crearon YPFB, el Mayor Gualberto Villarroel, “colgado” por la rosca minero-terrateniente, había respaldado la realización del Primer Congreso Indígena de Bolivia, y el General Alfredo Ovando Candia junto al General Torres ejecutaron la segunda Nacionalización del Petróleo en 1969.

El 21 de agosto de 1971 se produjo el Golpe Militar pro-imperialista del General Hugo Banzer Suarez contra el gobierno de Juan José Torres con el apoyo de las oligarquías locales y el imperialismo estadounidense e implementó políticas entreguistas de los recursos naturales y persecución a dirigentes políticos, sindicales, sacerdotes, estudiantes y militares opositores. En este contexto, el General Torres, exiliado en Buenos Aires, Argentina, fue asesinado en 1976 por bandas paramilitares en el marco del Plan Condor.

La Izquierda Nacional, que impulsa el Socialismo Latinoamericano y la Unidad de la Patria Grande, ha desarrollado durante décadas la tesis de la necesaria vinculación de soldados y pueblo para gestar procesos de liberación nacional que impidan que el imperialismo utilice a las Fuerzas Armadas como instrumento de su intervención en la región.

- Eduardo Paz Rada es sociólogo boliviano y docente de la UMSA. Escribe en publicaciones de Bolivia y América Latina.

Fuente: ALAI

Frases


"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº38