La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América -Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA – TCP),  ese símbolo de la solidaridad y la cooperación pacífica, llegó para quedarse, aunque algunos pretendan lo contrario.

El empuje conservador y neoliberal en América Latina y el Caribe, aliado a los intereses imperialistas, ha desarrollado en los últimos meses nuevas iniciativas orientadas a establecer un nuevo tablero geopolítico regional y mundial buscando frenar y destruir los empeños de liberación nacional y continental de los procesos de integración y unidad emancipadora de la Patria Grande elaborados en los pasados quince años por los gobiernos nacionalistas, progresistas y de izquierda.

El ciclo de gobiernos progresistas, iniciado con Hugo Chávez en 1999, encontró una década y media después, un intento sincronizado por parte de las derechas continentales por reagruparse. Éstas confeccionaron una serie de acciones tácticas más sofisticadas, que buscaron articular presión judicial, económica y mediática para desmontar, entre otras cosas, la centralidad del Estado en los asuntos económicos. Buscaron, sobre todo, desarmar una inédita institucionalidad de cooperación regional que había encontrado su punto más alto en la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), en 2014.

Cuando este viernes celebre en La Habana su XVI Cumbre, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) deberá responder con contundencia a las crecientes amenazas y agresiones que protagoniza Estados Unidos (EEUU) y la derecha regional contra los gobiernos populares de la Patria Grande. 

La entrada en el siglo XXI introdujo definitivamente en la experiencia y el pensamiento doctrinario del peronismo el objetivo estratégico que planteara el general Juan Domingo Perón en la década del 50, con el lanzamiento del “Nuevo ABC” y que, posteriormente, en los 60 sintetizara en la consigna “el siglo XXI nos encontrará unidos o dominados”. Efectivamente, fue a partir del año 2000 –con la paulatina aparición de gobiernos de claro origen popular y definida vocación integradora– que el peronismo desde el gobierno se planteó estratégicamente el objetivo de la Patria Grande, de la integración suramericana.

Frases

"Creo en los poderes creadores del pueblo"
          Aquiles Nazoa

ATLAS HISTÓRICO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

 

Correos del Sur Nº99

 

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 Cuadernos para la Emancipación  Número Especial  1. Junio 2018.

 

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