Ayer jueves 11 de junio concluyó en Bruselas la Segunda Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y la Unión Europea (UE). Y si nadie puede poner en duda la importancia económica y social del bloque europeo, poco a poco, sin prisa pero sin pausa, comienza a reconocerse, en los hechos y no sólo en el discurso, las crecientes importancia e influencia planetarias del bloque de naciones latinoamericanas y caribeñas.

Surgida de las luchas continentales contra el neoliberalismo, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac) empezó a tomar forma en la llamada Cumbre de la Unidad de América Latina y el Caribe (Playa del Carmen, México, febrero de 2010).

Estados Unidos deberá abandonar sus viejos sueños de dominación imperial y distanciarse de su tradicional política subversiva dirigida a forzar un “cambio de régimen” en la isla.

Los próximos miércoles 28 y jueves 29 de enero de 2015 se realizará en la ciudad de San José, capital de la República de Costa Rica, la Tercera Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC). La Segunda Cumbre (2014) tuvo lugar en La Habana, Cuba, y la Primera (2013) se efectuó en Santiago, la capital chilena.
El “ninguneo” contra la CELAC

China y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) sellaron la relación bilateral con tres documentos significativos que marcan un nuevo capítulo en la cooperación Sur-Sur. Las partes apuntan a una inversión en la próxima década de 250.000 millones de dólares, junto a alcanzar un volumen de comercio de 500.000 millones de dólares. El acercamiento de China  refleja el interés del gigante asiático por disputar la hegemonía de Estados Unidos en la región, pero a diferencia de la potencia norteamericana, el gigante asiático no plantea condiciones políticas.

Frases

“Al imperio no hay que subestimarlo, pero tampoco hay que temerle. Quien pretenda llevar adelante un proyecto de transformación, inevitablemente chocará con el imperio norteamericano”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº51