1.- Retorno inmediato de Embajadores. Ninguna intención de diálogo sería creíble si los embajadores de Venezuela y Colombia permanecen en sus respectivos países. Es una medida concreta y lógica que reestablece el canal diplomático regular y natural para avanzar en la agenda bilateral de los complejos temas pendientes.

La 7ª Cumbre de las Américas se llevó a cabo en la Ciudad de Panamá el pasado 10-11 del corriente. El presidente Barack Obama estrechó las manos y conversó con el presidente cubano Raúl Castro. El apretón de manos que simboliza la normalización de las relaciones entre los dos países fue el principal evento en la reunión de alto nivel de las Américas. No es fácil decir por cuanto tiempo se prolongará el proceso. Existe una larga historia de hostilidad y desconfianza, muchos cubanos han sufrido a consecuencia del bloqueo impuesto por Estados Unidos a la isla – todo esto no puede ser olvidado de manera instantánea. El Congreso norteamericano no ha sacado a Cuba de la lista de países que fomentan el terrorismo. Si esto llega a ocurrir, entonces Washington y La Habana intercambiarán embajadores.

La VII Cumbre de las Américas, recién celebrada en Panamá, fue calificada unánimemente como “histórica”. Por primera vez a ese tipo de eventos asistieron todos los países sin excluir a ninguno. Allí estuvo el Presidente Raúl Castro, en igualdad de condiciones, representando a Cuba, país condenado al ostracismo por la O.E.A. hace más de medio siglo y que nunca había sido invitado a las Cumbres anteriores desde la primera efectuada en Miami en 1995.

Pretendieron una vez vendernos el cuento de una sola América, con Miami como epicentro. Fue en 1994, cuando Clinton sentó a la mesa, en la I Cumbre de las Américas, a Carlos Menem, Ernesto Zedillo, Eduardo Frei, Alberto Fujimori y otros símbolos truhanes del neoliberalismo a ultranza; todos hijos putativos del Consenso de Washington.

Resulta interesante analizar la agenda en debate en la región, puesta en discusión en ámbitos de la diplomacia y la política regional, pero también en las calles.

Frases

“Al imperio no hay que subestimarlo, pero tampoco hay que temerle. Quien pretenda llevar adelante un proyecto de transformación, inevitablemente chocará con el imperio norteamericano”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº52