Venezuela denunció como un “golpe de Estado” la decisión “fraudulenta” de sus socios de suspenderlo como estado miembro del Mercosur y privarlo de la presidencia pro témpore que le corresponde. “Es una agresión a Venezuela de dimensiones realmente muy graves”, dijo la canciller Delcy Rodríguez.

El Mercosur nació, como dijo Madeleine Albright, cuando los EEUU estaban distraídos por la crisis del derrumbe soviético y el nuevo mapa de Europa Oriental. Si bien campeaban, entonces, los dictados del Consenso de Washington que impregnaron, en parte, su creación, el Mercosur materializó el más importante proyecto geopolítico suramericano, planteado ya por Juan Domingo Perón en los años ’50 del siglo pasado: la alianza estratégica de Brasil y Argentina, más los países de la Cuenca del Plata.

Con saña y alevosía, los países que componen lo que se ha dado en llamar la Triple Alianza (Argentina, Brasil y Paraguay) con la complicidad explícita (y vergonzosa del gobierno uruguayo de Tabaré Vázquez) llevaron adelante lo que se planificara en algún salón de la Casa Blanca, expulsando a Venezuela Bolivariana del Mercosur. Y lo han hecho sencillamente de la misma manera golpista que Horacio Cartes llegó a la presidencia en Paraguay y Michel “Fora” Temer se hizo con el gobierno brasileño.

Entre gallos y medianoche,como corresponde a los ladrones, forajidos y salteadores, los gobiernos de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay han suspendido la membresía de Venezuela en nuestro principal proyecto continental.

¿Cuáles son los objetivos detrás de esta conspiración? Por un lado, lo más visible: desterrar a Venezuela del Mercosur, sacarse de encima al socio incómodo, acorralar a la revolución bolivariana como parte de una estrategia más amplia timoneada desde Washington.

Frases


"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº38