Hay una crisis profunda y un pueblo enfrentando la dictadura, a pesar del silencio de la "comunidad internacional", los grandes medios de comunicación y los neodemócratas de la derecha regional.

No es una situación que esté siendo atendida por las mega empresas de comunicación ni las globales ni las de América Latina. Es notable la campaña de silenciamiento, la coordinación, la coincidencia de matrices de maniobra, en las decisiones de los pulpos mediáticos. Que como es bien sabido tienen posturas políticas claras. La OEA mira para otro lado, manteniendo la postura del distraído. Menos se escucha las voces de la derecha y sus presidentes, en defensa de la democracia, la libertad, las instituciones y los derechos humanos.

Adscribiendo a las maniobras usuales de la OEA, la agencia Telam de Argentina titula (¿de forma confusa?):

“Observadores de la OEA y la Unión Europea cuestionan las ‘irregularidades'”

¿Cuestionan los resultados electorales por la existencia de irregularidades o cuestionan las irregularidades?

Desde otro lado, con otra claridad, Evo Morales se manifestó diciendo hace unos pocos días que “A casi una semana de las elecciones en Honduras, ¿por qué EE.UU. y la OEA mantienen un silencio cómplice sobre las elecciones y la muerte de ciudadanos? La democracia peligra en un país hermano, Luis Almagro [secretario de la OEA] y compañía no solo no se pronuncian, sino que parecen mirar a otro lado”.

Mensajes en direcciones opuestas.

En Honduras, donde gobierna una coalición política que ocupó el poder luego del derrocamiento de Zelaya en 2009, hubo elección a presidente el pasado domingo 26 de noviembre. Los principales candidatos eran el actual mandatario Juan Orlando Hernández, y el opositor Salvador Nasralla, de la Alianza de Oposición contra la Dictadura, quien cuenta con el respaldo del partido Libertad y Refundación (Libre) del expresidente Manuel Zelaya, derrocado por un golpe de Estado en 2009.

Nasralla y Zelaya

Durante el acto eleccionario ya se producían denuncias de graves por irregularidades en emisión de votos, injerencia en centros de votación, manipulación, cierre de centros electorales antes de tiempo. Luego, durante el recuento de votos del mismo domingo, el sistema informático se interrumpió en tres ocasiones perdiéndose de esa forma los datos de más de 5.000 actas de votación. Las denuncias fueron desatendidas por las autoridades competentes. El mismo domingo, el candidato opositor iba arriba en el conteo por 5% de diferencia con el 60% de las actas escrutadas. De las 5.300 actas que faltaban contar, 5.174 fueron transmitidas desde las bodegas del Instituto Nacional de Formación Profesional, centro logístico del Tribunal Supremo Electoral (TSE), y no desde los centros electorales. Nasralla exige que esas actas “deben ser cotejadas con las copias certificadas del Partido Libre y del Partido Liberal. El TSE se niega a esto” indicó el candidato.

Una semana después de la elección, el TSE dió por ganador al oficialista Juan Orlando Hernández, del Partido Nacional.

Nasralla declaró: “Sugiero al tribunal electoral revisar las 18.103 actas incluyendo cotejar firmas de cuadernillos y recuento de votos para que todo el mundo quede conforme; si no les parece esto vamos a una segunda vuelta entre JOH y Salvador Nasralla que según el pueblo ganó”

La oposición denuncia fraude y exige una revisión. La Justicia Electoral se lo niega una y otra vez. La noche del pasado viernes se declaró el toque de queda por 10 días por las protestas que se multiplican en cantidad y calidad. Descontentos que se cristalizan, llenos de rebeldía, en insurrección popular. No son la guarimbas venezolanas, esas bandas de chicos de clases medias altas, organizados vaya a saber por quién, respaldados por los multimedios y los países centrales occidentales y sus satélites o proyectos de satélites. Acá se movilizan con vocación de enfrentamiento masas hondureñas cansados de la explotación, la violencia del gobierno, la pobreza y las muertes en el campo popular.

Se dió la instancia de enfrentamiento en las calles, que ya se ha cobrado la vida de al menos 7 manifestantes, asesinadas por la represión policial y militar.

Mas recientemente se produce un hecho sorprendente. En una declaración pública, la jefatura del grupo especial de policía Cobras, que acompañado de la tropa, ante la prensa, lee un comunicado y responden algunas preguntas. Allí se declararon en paro nacional, toda la fuerza policial, que no reprimirán la protesta, que no es una decisión en base a ideología política, que quieren vivir en paz, que están “con el pueblo y para el pueblo”.

“Nuestro pueblo es soberano y a ellos nos debemos, por lo tanto, no podemos estar confrontando y reprimiendo sus derechos”, resaltó la Policía Nacional en ese comunicado leído a viva voz.

 

Grupos especiales de la Policía en conferencia de prensa declaran el paro y se niegan a reprimir

Honduras es un país saturado por el saqueo de recursos naturales, el injerencismo imperialista, la explotación y la expoliación.

El Banco Mundial publicó recientemente en su sitio web que según datos oficiales de Honduras cerca del 66 por ciento de la población vive en la pobreza en 2016. “En zonas rurales aproximadamente uno de cada 5 hondureños viven en pobreza extrema o con menos de US$1.90 al día…Honduras enfrenta los niveles más altos de desigualdad económica de Latinoamérica” y tiene una de las tasas de asesinatos más altas en el mundo (59 asesinatos por cada 100.000 habitantes en 2016, según el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras).

A partir del golpe de estado de 2009, Honduras vivió un aumento exponencial en la cantidad de megaproyectos (megaminería, represas, sistemas de saqueo de bienes comunes). Es el país donde asesinaron a Berta Cáceres, reconocida dirigente popular que desde hace años estaba al frente de una lucha contra el proyecto hidroeléctrico de financiación internacional, la represa de Agua Zarca que produciría masivos desplazamientos de población, resistiendo junto con más de 150 asambleas de pueblos indígenas afectados, logrando que el constructor más grande de represas del mundo, la compañía de propiedad estatal china Sinohydro, retire su participación en el proyecto, lo mismo que la Corporación Financiera Internacional, perteneciente al Banco Mundial. En 2014, el informe titulado “¿Cuántos más?” señala que en ese año Honduras fue el país que registró más asesinatos per capita de defensores del ambiente en todo el mundo. Entre 2002 y 2014 se produjeron 111 asesinatos de activistas ambientales.

Berta Cáceres

La influencia e injerencia de EEUU en Honduras es fuerte y de largo aliento. Ese país cuenta con al menos 3 bases militares en territorio hondureño: La Base Aérea Soto Cano, en Palmerola, con la pista de aterrizaje más extensa de la región (2.600 metros); otra base en Puerto Lempira, en el Departamento Gracias a Dios, territorio de la Mosquitia, próxima a la costa del Mar Caribe; y una en Guanaja, Departamento Islas de la Bahía, en el Caribe hondureño. Soto Cano, sede de la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo (norteamericanos y hondureños), fue construida en los 80, utilizada por los EEUU para respaldar a los Contras (las fuerzas paramilitares que combatían a la Revolución Sandinista), donde además estacionaban 5000 soldados propios, boinas verdes y agentes de inteligencia, así como para organizar las operaciones de contra insurgencia en El Salvador.

Como parte del golpe, el ejército derrocó a Zelaya y lo deportó del país. Fue secuestrado y llevado por militares estadounidenses a la base de Soto Cano. Zelaya había declarado que convertiría esa misma base en aeropuerto civil, ante la oposición manifiesta del ex embajador estadounidense en ese país. Además de incorporarse al proyecto regional ALBA-TCP, en íntima alianza con la Venezuela de Chávez.

Estados Unidos sabe de simbolismos.

Veremos cómo las fuerzas políticas locales y de la región juegan sus fichas en la batalla por Honduras, allí por donde los EEUU han tenido desde hace décadas su zona de interés más inmediata y donde han desplegado sus máximas capacidades de injerencia que hoy encuentra a miles y miles en las calles, insurreccionados.

Podremos observar, escenario Honduras mediante, cuál es la situación de las fuerzas en pugna en nuestro continente.

Ver conferencia de prensa:

 

 

       

Fuente: PIA Noticias

Frases

“La integración caribeña latinoamericana es la única manera de salvar a nuestros pueblos de la hegemonía imperialista”

Hugo Rafael Chávez Frías

 Cuadernos para la Emancipación

Número Especial  1. Junio 2018.

 

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Correos del Sur Nº67

 

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