Yuri Ivanovich Drozdov es un ícono en la historia del Servicio de Inteligencia Soviética. Fue el último jefe de la inteligencia ilegal del famoso KGB de la URSS. La Dirección que él dirigía era lo más secreto dentro lo secreto de todo el servicio. En unos de sus últimos libros escrito en 2009 alerta y describe sobre el énfasis de los servicios de inteligencia en la conducción de operaciones de geopolítica en el marco de las guerras políticas de este siglo, donde cada pedazo de territorio de cada país puede ser cercenado en instantes, causando serios daños económicos al país reducido.

Para muchos, el análisis sobre Kosovo, Serbia, Bosnia–Herzegovina, Montenegro, Iraq, Libia, Siria, Ucrania, Abjasia, Osetia del Sur, la península de Crimea, Venezuela, Nicaragua y hasta hoy día Hong-Kong, no pueden ser parte de una misma estrategia y forma de guerra de EEUU y sus aliados. Los estudiosos defensores del poderío y orden occidental aseguran que son procesos y fenómenos contemporáneos donde la sociedad civil ha demostrado convertirse en uno de los actores principales del Estado.

Pero en realidad la única diferencia entre todos estos casos mencionados es donde sí han logrado su objetivo desestabilizador y donde no lo lograron. Sin embargo, cuando ponemos bajo la lupa del análisis comparativo de la implementación de las famosas "revoluciones de color", o las de la "primavera árabe", podemos ver que lo que pasa en Venezuela y en Nicaragua de igual manera está sucediendo en Hong-Kong y ya ha sucedido en muchos países desde la desmembración de Yugoslavia tras la caída del socialismo.

De ahí que Leonid Shebarshin, el último jefe de la inteligencia soviética, en su libro "La mano de Moscú" (1994), establecía que las operaciones de la inteligencia norteamericana se caracterizaban por su suficiencia en recursos para su financiamiento, su concepción a largo plazo y su globalidad. Para entender los objetivos es necesario comprender los métodos, sobre todo aquellos que le facilitaran la libertad de acción en el ejercicio de la política exterior en la búsqueda del cambio de régimen contra un gobierno seleccionado. Y como bien se dice: "la práctica hace al maestro" y en materia de desestabilización política, los EEUU no tienen rivales.

Una de las herramientas más recientes y útiles para eludir lo legal y las cuestiones éticas de cambio de régimen, es la famosa noción de "Responsability to Protect" (R2P) (Responsabilidad de Proteger). O sea, la razón que le permite a los EEUU intervenir en las situaciones de crisis de cualquier nación. Basta con haber creado bien la imagen progresiva de los factores que motivaron la crisis, para que la intervención "humanitaria" sea necesaria.

Ofensiva en tres campos

Lógicamente que antes de realizar su acción de "protección", hubo toda una preparación de fuerzas a lo interno del estado a atacar, así como toda una campaña de desacreditación que permanentemente ocupa los tres campos principales de la guerra política: el físico, el de la información y el cognitivo (del conocimiento). Simplemente se alimenta el campo cognitivo con todo tipo de desinformación y contrapropaganda prolongada contra el régimen a desestabilizar proveniente del campo informativo a tal punto de lograr en la población el permiso de la injerencia política y de la intervención militar en el campo físico.

El objetivo es obtener superioridad de información sobre el adversario porque las mentes de los participantes se encuentran en el campo cognitivo, que es donde las percepciones, la conciencia, la comprensión y creencias residen y que facilitan la toma decisiones y preferencias. Este es el dominio en el que las batallas físicas se ganan o pierden entre los "supuestos buenos" y los "supuestos malos", donde se logra romper los lazos entre la élite y las masas de un objetivo país e interrumpir la cohesión de la élite del país para comprometer la capacidad de toma de decisiones y la capacidad del objetivo para responder de manera efectiva.

Todo lo anterior es la base de la "Guerra Política" y ha sucedido en Venezuela, Nicaragua y también en Hong-Kong donde los medios de comunicación han actuado como un ingeniero de opinión pública y de percepción como instrumentos de guerra. Como establece Edmund Burke (escritor, filósofo y político conservador de Gran Bretaña), actúan como una cámara de resonancia de la agenda liberal global a través de un deseo mesiánico de difundir la "democracia" en el campo físico global. De tal manera, que si la desinformación es la subversión intangible se torna tangible en la forma bien coordinada y calculada que busca ganar poder político mediante el uso de la coerción y la fuerza que se aplica en el lugar y el punto correctos (campo físico) en el tiempo.

Lo que ocurre en Hong Kong

Bajo esta dinámica podemos comprender lo que sucede en Hong Kong, donde EEUU y su aliado natural Inglaterra han minado el modelo "Un País y dos Sistemas", que representa la integración de China con Hong-Kong desde 1997. Para nadie es desconocido que China y EEUU se encuentran en una seria disputa comercial de implicaciones globales, que junto a otros procesos están modificando el orden internacional donde la supremacía norteamericana está en serio decline.

Las manifestaciones un tanto masivas de jóvenes iniciaron su protesta por una ley de extradición. La revocación de esa ley –como en 2018 en Nicaragua el gobierno derogó la reforma del INSS– no fue suficiente, pues no se desmovilizaron. Al contrario, continúan las marchas agresivas y vandálicas y piden la dimisión del primer ministro en Hong Kong. ¿Qué coincidencia no? La situación (mejor dicho, la construcción) de crisis se ha convertido en un punto de confrontación entre China y EEUU. China ha denunciado que un empleado del Consulado General de los Estados Unidos en Hong Kong se reunió con algunos de los líderes de la protesta. (¿?¡!)

Trump escribió sobre esto en su cuenta de Twitter: "Hong Kong es una parte muy importante de China. Este es el centro económico y financiero no solo del reino medio, sino también de toda Asia, incluso del mundo entero. Según algunos informes, hay billones de dólares en compañías offshore. El 60-70% de todas las inversiones desde y hacia la RPC (China) pasan por Hong Kong". Desde luego que China entiende lo que puede hacer su adversario principal con las finanzas y activos, al igual como lo aplicaron en Libia, Siria y Venezuela.

Lo más positivo es vislumbrar nuevas páginas en la construcción de un diálogo entre las partes, aunque los niveles de rivalidad con China obligan a EEUU a debilitar la creciente capacidad económica y comercial global de China y su mega proyecto de una sola faja y la ruta de la seda donde ya participan 70 países, bloquear la creación del Banco Asiático de Inversión en Infraestructura, con un capital registrado de 100 mil millones de dólares puestos por China, y lo más peligroso para ellos: la relación económica, comercial y militar estratégica entre China y Rusia.

Prácticamente estos tres elementos, más su rápido crecimiento económico como la segunda potencia global, representan el poder blando chino tanto o más atractivo hoy día que el estadounidense. Y no es que en Hong-Kong no lo vean ni les atraiga, pues Hong-Kong no es lo que solía ser antes en comparación con China cuando apenas incursionaba en el capitalismo de mercado. Hoy es todo lo contrario: China es la segunda potencia económica y Hong-Kong es un componente bastante en desfavor cuando se comparan con ciudades chinas como Pekín, Shanghái, Cantón, Shenzhen o Hangzhou. Ya ni se diga los problemas de pobreza y de acceso al trabajo y educación de los hongkoneses.

Pero la lógica del trabajo de la inteligencia occidental sigue basándose no solo en el reclutamiento u organización de la quinta columna en Hong-Kong, sino la de su permanente financiamiento en función de su activación en el "timing" preciso. Esa misma juventud que marcha junto a banderas de la época cuando eran colonia inglesa, demuestra el apoderamiento que ha logrado desde 1997 el campo informativo en su campo cognitivo, donde la solicitud de apoyo de EEUU e Inglaterra a su lucha en el campo físico es hecha de corazón.

En este contexto, la disuasión de Washington hacia China no solo es a nivel de las sanciones e incremento de aranceles o la demostración de poder separar a Hong Kong de China, proporcionándole un serio golpe a su capacidad económica global. También se muestra en la intención USA construir un arsenal de misiles nucleares en Asia y el Pacífico y la construcción de escenarios posibles de conflictos armados el Mar del Sur de China y en el Estrecho de Taiwán.

No obstante, EEUU ha logrado generar una crisis en Hong-Kong con objetivos multi-nivel, que va desde la desestabilización política y económica, hasta el cercenamiento territorial. Sin embargo, una crisis puede significar y representar diferentes cosas para los Estados en contención. Una crisis en las relaciones con EEUU puede proporcionar una oportunidad que rompa en definitiva el actual orden internacional. China es una potencia y el discurso de la "Responsability to Protect" (R2P) a la americana no le funcionará en un nuevo intento de una "revolución de color" como la de "los Paraguas" en Hong-Kong.

Hace ya varios años los servicios de inteligencia y contrainteligencia china desmantelaron una primera intentona de ese tipo. El precio a pagar de un mayor involucramiento tipo R2P-USA o británico seria mucho esta vez. En todo caso, están a prueba la paciencia y sabiduría orientales y los objetivos y desafíos de China en esta coyuntura.

 

          

Fuente: Radio la primerisima

Frases

"Quien realmente vive no puede no ser ciudadano, no tomar partido. La indiferencia es apatía, es parasitismo, es cobardía, no es vida. Por eso odio a los indiferentes".

Antonio Gramsci

ATLAS HISTÓRICO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

 

Correos del Sur Nº107

 

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