A pesar de estar en el primer trimestre de 2019, ya se respira la campaña por las elecciones presidenciales de 2020 en EE. UU. En esta oportunidad, América Latina tiene un rol clave: tanto el conflicto con Venezuela como la cuestión migratoria y la construcción el muro, así como la renegociación del TLCAN (ahora USMCA), han marcado la política interna y la agenda de política exterior de EE. UU.

El tratamiento distante y a veces evasivo de los medios internacionales con respecto a la figura de Juan Guaidó, ha hecho evidente su desgaste. A dos meses de haberse autroproclamado "presidente de la República", el diputado por el estado Vargas, investido por Estados Unidos y la industria de medios occidentales como una figura de consenso con capacidad de rearticular al antichavismo en una agenda común, ha fallado en cristalizar la salida forzada del gobierno constitucional de Venezuela.

Rusia “tiene que salir de Venezuela” y para conseguirlo “todas las opciones están sobre la mesa” declaró el presidente Donal Trump desde la Casa Blanca el miércoles 27 de marzo. A su lado, visitante de honor, la esposa del supertítere Juan Guaidó, el más lacayo y descolorido de la legión de lacayos del Grupo de Lima. Otra señal de que Estados Unidos, a consecuencia de su crisis de hegemonía, intenta restablecer la infame doctrina Monroe, como han reiterado varios de sus voceros oficiales.

Los ataques terroristas del 15 de marzo a una mezquita y un instituto en Christchurch, Nueva Zelanda, que dejó 50 muertos (entre ellos varios niños), y decenas de heridos, es uno de los resultados de la persistente campaña “antiinmigrante musulmán”, lanzada por los políticos derechistas de Europa y EEUU y la normalización del odio hacia este colectivo por los medios de comunicación de masa. Es, también, una continuidad de los ataques militares de sus gobiernos a los pueblos de los países estratégicos como Afganistán, Irak, Libia, Yemen, Siria o Sudan. Cerca de cuatro décadas de propaganda diaria de demonización de las naciones propietarias de inmensos recursos naturales, que por casualidad son “musulmanes”, crea esta clase de monstruos que mata a personas que ni siquiera conoce. Una masacre parecida tuvo lugar en 1994 en una mezquita de Hebrón cuando el sionista Baruch Goldstein abrió fuego sobre una multitud de palestinos que rezaba, matando a 29 personas, y dejando heridas a otras 125.

La masacre del viernes 15 de marzo en Christchurch, que causó 97 muertos y heridos musulmanes, tiene profundas raíces políticas, ideológicas y sicológicas.

Frases

"Escuchad mi última voz... Os pido... Os ruego, que permanezcan unidos para que no seáis los asesinos de la patria y vuestros propios verdugos..."
          Simón Bolívar

ATLAS HISTÓRICO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

 

Correos del Sur Nº96

 

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 Cuadernos para la Emancipación  Número Especial  1. Junio 2018.

 

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