La reacción del Occidente ante la masacre ocurrida esta semana en la oficina de la revista francesa es repugnante. Los líderes occidentales, desde el presidente estadounidense, Barack Obama hasta el papa Francisco, desde la reina Elizabeth al secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, todos han emitido declaraciones en las que condenan el acto y transmiten sus condolencias por el asesinato de 12 personas por dos pistoleros en la oficina parisense.

Francia está convulsionada, surcada por la confusión e invadida por los miedos (que casi siempre desembocan en comportamientos xenófobos), porque esta vez la guerra que tanto provocaron y alentaron sus gobernantes ya no alcanza para verla solamente en los televisores. Ahora las balas de un lado y del otro resuenan en las calles de París y sus alrededores, y como no podía ser de otra manera hay muertos. Algunos, como los colaboradores del periódico “Charlie Hebdo”, masacrados en su lugar de trabajo. Otros, fusilados por la policía francesa, que en su afán de “encontrar culpables” militariza con más de 80 mil efectivos la capital y sus pueblos adyacentes.

El atentado terrorista contra la oficina parisina del semanario satírico Charlie Hebdo ha demostrado varias cosas. En primer lugar, que el terrorismo concierne a todo el mundo, sin excepciones, y que puede golpear en cualquier tiempo y lugar.

En el “prime time” de los grandes canales de la televisión abierta de Estados Unidos, los conductores de noticias se han encargado de atribuir al islamismo la ola terrorista comenzada con los atentados del 11 de septiembre 2001. En esta legión se sostuvo que el terrorismo era más que Al Queda y que una suerte de islamismo radical “versión 2.0” con enorme fuerza asociativa sería responsable exclusivo del terrorismo. El resultado fue el endurecimiento de la política de la OTAN y los países que la forman, hacia la “normalización forzada” de los países con predominio islámico.

La matanza perpetrada en las oficinas de la publicación satírica Charlie Hebdo, en París, sigue despertando asombro entre los analistas y cronistas del mundo entero. Mientras la prensa francesa denuncia a coro el terrorismo islamista, observadores de otros países –como Manlio Dinucci, en el diario italiano Il Manifesto– ven en ese crimen una manipulación orquestada por los servicios secretos occidentales.

Frases

“La integración caribeña latinoamericana es la única manera de salvar a nuestros pueblos de la hegemonía imperialista”

Hugo Rafael Chávez Frías

 Cuadernos para la Emancipación

Número Especial  1. Junio 2018.

 

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Correos del Sur Nº68

 

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