Con manos de seda. Con una vergonzosa tolerancia y permisividad. Así de sorprendente es el oprobioso Imperio norteamericano a la hora de aplicar su manual de doble moralidad, lleno de descarada impudicia para juzgar implacablemente a unos y perdonar magnánimamente a otros.

Ya el mundo sabe el final del periodista saudita, Jamel Khashoggi, algo que para los que conoce mínimamente el  manejo del reino wahabita era la crónica de una muerte anunciada. Desde el dos octubre cuándo Khashoggi entró al consulado de su país en Estambul, para retirar documentación personal, era improbable que el periodista en la mira del príncipe heredero Mohammed bin Salem (MbS), pudiera salir de allí con vida.

Como ocurrió hace poco más de un siglo, cuando los hombres y mujeres de la época contemplaron el declive del poder e influencia del imperio británico y la emergencia de un nuevo hegemón –el imperio estadounidense-, así también asistimos ahora a una nueva transición hegemónica. ¿Cómo enfrentaremos en América Central este proceso?

Desde el dos de octubre último, el mundo busca al periodista saudita Jamal Khashoggi, de quién se desconoce su suerte tras haber ingresado al consulado del Reino Saudita en la ciudad turca de Estambul, en procura de documentación para casarse. Su novia que espera fuera, fue quien inició la campaña que ya tiene característica de reclamó mundial. En Estambul a partir de entonces todo fue hipótesis y misterios, sobre su suerte.

La Cámara baja del Parlamento ruso instó a la Asamblea General de la ONU a reclamar a Estados Unidos que ponga fin al bloqueo económico de más de medio siglo contra Cuba. Moscú es actualmente el noveno socio comercial de la Habana con intercambios valorados en 224 millones de dólares en 2011 y y como prólogo a su visita, la Duma rusa habría ratificado la condonación de la deuda de Cuba con la URSS estimada en 35.200 millones $ y el resto (3.520 millones $ será abonado por Cuba en diez años y reinvertido por Rusia en la economía cubana. Además, tras el retorno al endemismo recurrente de la Guerra Fría con EEUU, Putin ha empezado a mover las piezas para situarlas estratégicamente en el llamado “patio trasero” de EEUU. Así, Rusia estaría negociando instalar sus bases militares con Cuba, Venezuela y Nicaragua con el objetivo inequívoco de ampliar el radio militar ruso según lo expuesto a la agencia de noticias rusa Sputnik por el Jefe del Comité de Defensa de la Cámara Alta del Parlamento Ruso, Victor Bóndarev “el establecimiento de una base militar rusa en Cuba en un contexto de aumento de las agresiones de EEUU, respondería a los intereses de seguridad Nacional”.

Frases

“Tenemos que ayudar todos los días al nacimiento de la conciencia cuando no la haya, y al fortalecimiento de la conciencia cuando ya exista.”

Hugo Chávez Frias

ATLAS HISTÓRICO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

 

Correos del Sur Nº83

 

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 Cuadernos para la Emancipación  Número Especial  1. Junio 2018.

 

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