Arabia Saudí y Kuwait han pedido a sus ciudadanos abandonar el Líbano inmediatamente. ¿Se está preparando otra gran guerra? Los últimos acontecimientos en Oriente Próximo son sólo una señal:

Así lo han anunciado el portavoz gubernamental, Íñigo Méndez de Vigo, y la ministra de defensa, María Dolores de Cospedal. Reseñado por el recalcitrante medio antichavista y franquista El País, el anuncio coloca a Venezuela junto a Rusia como factores de "amenaza" al "orden democrático" del país donde el Rey Borbón es el jefe de Estado aunque nadie lo haya elegido.

La situación generada tras la purga, sin antecedentes, que desató el príncipe heredero Mohammed bin Salman teñida de un halo anticorrupción (Ver: Yemen el Vietnam saudita), contra muchos de sus rivales en la compleja urdimbre de la familia reinante, al parecer no solo ha tomado de sorpresa a muchos de los que hoy están detenidos en el exclusivo hotel Ritzadh's Ritz-Carlton, sino a algunos gobiernos europeos muy cercanos a la más sangrienta y longeva dinastía que se tenga memoria en estos últimos siglos.

En marzo de 2012, hace cinco años y medio escribí un artículo en el que intentaba desmontar una engañosa idea que ponía y pone el centro del conflicto del Medio Oriente en un lugar en el que no está. Se había cumplido un año del inicio de la llamada “primavera árabe”, y habían transcurrido solo unos meses desde el atroz asesinato de Muamar El Gadafi, la guerra en Siria apenas comenzaba.

La noche del pasado 4 de noviembre bien pudo ser la Noche de los Cuchillos Largos en Arabia Saudí. Comenzó con la destitución del príncipe Mutaib bin Abdullah, hijo del fallecido rey Abdullah y jefe de la Guardia Nacional saudí, una fuerza tribal creada para proteger a la familia real y las principales zonas petrolíferas del reino.

Frases


"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº46