Mauricio Macri sabe que no lo tiene fácil después de haberse adelantado en los tiempos de la crisis galopante que vive el gobierno que preside, y haber suscrito un acuerdo humillante (para la soberanía argentina) con el Fondo Monetario Internacional. Hasta su propio sostén incondicional, el jefe del Gabinete, Marcos Peña ha tenido que reconocer que se han equivocado y que quienes se creían intocables han “perdido confianza y credibilidad”. Ni qué decir de sus “periodistas amigos”, como Leuco, Feimann y Lanata, que al igual que los roedores de un barco en dificultades han optado a tirarse por la borda.

Por todo ello y porque se sabe que el FMI ajustará todo lo que haga falta es que Macri, como Trump con sus provocaciones guerreristas en Medio Oriente, tratará de huir hacia adelante. Para ello, qué mejor que agarrarse de la muletilla de moda entre los mandatarios neoliberales, y seguir acosando a Venezuela.

En ese sentido, el mandatario argentino se sabe con suficiente peso entre los perritos falderos que componen el Grupo de Lima, y se ofrece a Washington como verdadera punta de lanza en la idea de ampliar al máximo el bloqueo comercial-financiero al gobierno de Nicolás Maduro y por ende al pueblo venezolano. Ya se lo había prometido al vice de EE.UU. Mike Pence cuando estuvo en Argentina y volvió a hablar de ellos por estas horas, cuando se comunicó directamente con Trump para recibir los beneplácitos del multimillonario por haberse inclinado ante el Fondo. Pero Macri no sólo habla de apretar la soga en el cuello de Maduro con múltiples sanciones económicas, sino que también ofrecería sus servicios para una eventual intervención militar contra el pueblo caribeño, como viene programando el Comando Sur estadounidense. Esta abierta injerencia contra un país hermano del concierto latinoamericano-caribeño sería una acción de tal gravedad en la política exterior argentina que ubicaría al país en un nivel cuasi imperial, como ocurriera en la nefasta Guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay o en los intentos de guerra con Chile motorizados por la dictadura militar del 76. 

La irresponsabilidad de Macri desde que llegara al cargo es evidente y no hacen falta dar muchos detalles sobre la misma, pero en esta ocasión es evidente que no se pone de rodillas gratuitamente ante sus admirados jefes del Norte sino que dentro de su concepción neoliberal de gobernar sólo para los ricos está buscando mayores ventajas para su grupo de contención, y por eso coquetea con la elite político-financiera estadounidense, buscando lograr beneficios en temas de aranceles al acero,o los límites a la importación de limones argentinos a la Nación del norte y, por supuesto, el financiamiento por parte del dichoso FMI. En aras de estas y otras prebendas, Macri es capaz de ponerse el gorro de Comandante en Jefe y ordenar a las Fuerzas Armadas que lo acompañen una cruzada antibolivariana. El tema es si los militares argentinos estarían dispuestos a acatar semejante desvarío. El tiempo lo dirá, si es que como ocurriera con gobernantes similares un helicóptero no lo rescata de la Casa Rosada antes de finalizar su mandato.

 

       

Fuente: TeleSUR

Frases

“La integración caribeña latinoamericana es la única manera de salvar a nuestros pueblos de la hegemonía imperialista”

Hugo Rafael Chávez Frías

 Cuadernos para la Emancipación

Número Especial  1. Junio 2018.

 

Descargar

Correos del Sur Nº71

 

Descargar