La delegación emiratí en el funeral del fallecido rey Abdulá fue pequeña y de bajo nivel considerando las relaciones estratégicas entre ambos países. Algunos medios señalan que Mohammed bin Zayed, el actual príncipe heredero del Emirato de Abu Dhabi, el principal de los siete que forman el país, “está molesto por el golpe llevado a cabo por los Sudairis en Arabia Saudí contra el circulo interno del príncipe Abdulá, con el que mantenía una estrecha relación. Además, existe una disputa entre Zayed y el nuevo príncipe heredero saudí, Mohammed bin Nayef.

El presidente de los EAU, Jalifa bin Zayed, y el príncipe Mohammed bin Zayed fueron las ausencias más notorias en el funeral del rey Abdulá. Sólo los gobernantes de los Emiratos de Sharyah, Ayman y Ras al Jaimah acudieron al funeral. Una fuente saudí dijo al Akhbar que esta baja representación de los EAU reflejaba el disgusto de Mohammad al Zayed hacia los acontecimientos que tuvieron lugar en Riad.

Según documentos de Wikileaks, Bin Zayed habría declarado a Richard Haass, presidente del Consejo de Relaciones Exteriores de EEUU, que cuando veía a Bin Nayef él se convencía más de que “Darwin tenía razón”. Además, la caída en desgracia del clan del fallecido monarca Abdulá, incluyendo la de Bandar bin Sultan, del que Bin Zayed era íntimo amigo, le ha privado de influencia en el nuevo gobierno saudí.

Según fuentes del Golfo, Bin Zayed dio a Bandar bin Sultan -cuando éste era jefe de los servicios de seguridad saudíes- al menos 333 millones de dólares. Bin Zayef regaló también al príncipe Miteb, el hijo de Abdulá, un lujoso palacio en la isla de Saadiyat, en Abu Dhabi. Sin embargo, el golpe de los Sudairis puso fin a los sueños de Bin Zayed de conservar su influencia en Arabia Saudí.

La baja delegación de los EAU no es el único signo de las diferencias entre las dos partes. La agencia Erem de los EAU, que está dirigida por la Oficina del Jefe del Estado de los EAU, cuestionó la validez del nombramiento de Mohammed bin Nayef como príncipe heredero. La agencia dijo que el rey saudí Salman no consultó a la Comisión de Lealtad antes de efectuar el nombramiento.

Según el periodista británico David Hearst, Jalid al Tuwaiyri, el ex jefe de la Guardia Real destituido por Salman, Bandar bin Sultan y el propio Mohammed bin Zayed lanzaron una campaña para desacreditar a Salman en el período en que el rey Abdulá estaba enfermo. Esta campaña, que trató de presentar a Salmán como incapaz y demente, buscaba sustituirlo por el príncipe Miteb.

El escritor británico afirma que una investigación realizada por el sitio Asrar Arabiya mostró que el presentador de la televisión egipcia Yusuf al Husseini tomó parte en la antedicha campaña contra el rey Salmán por cuenta de miembros de la familia real saudí. En esta campaña también habría participado Abbas Kamel, director de la Oficina del presidente egipcio, Abdul Fattah al Sisi. En este sentido, la ausencia de Sisi en el funeral de Abdulá puede tener el mismo significado que la de los dirigentes emiratíes.

Todo ello permite pensar que la política saudí hacia algunos de los miembros del Consejo de Cooperación del Golfo, como los EAU, y Egipto podría cambiar en el futuro inmediato.

Fuente: Al Akhbar

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