Una serie de eventos amenazan con enturbiar las relaciones de buena vecindad que mantienen Colombia y Venezuela. La situación arroja interrogantes sobre la actitud de sectores conservadores colombianos con respecto al país gobernado por el presidente Nicolás Maduro, así como su interés en inmiscuirse en los asuntos internos y reanimar a la oposición de ese país. 

Gran parte de la violencia en el mundo, hoy en día, se pueden vincular a las aventuras imperiales de los Estados Unidos en el extranjero. La tortura de Washington, los crímenes de guerra y el complejo militar industrial son constantemente apoyados por el concepto de excepcionalismo estadounidense.

Hasta no hace tanto tiempo, la técnica de sitiar a una ciudad era simple: rodear el predio con fuerzas considerables e impedir la entrada y salida de cualquier persona o producto. La rendición era cuestión de tiempo, sólo había que tener paciencia. Dentro de la ciudad la cosa era distinta. Diferentes propuestas se lanzaban: la rendición incondicional, la espera de fuerzas externas de apoyo, la salida temeraria a fin de romper el cerco o el suicidio colectivo (caso Mesada allá por los años 70 de la era cristiana). La discusión, más la cuota de desesperación que inevitablemente se incorpora carcome el frente interno; las divisiones aparecen conjuntamente con las desconfianzas.

Desaparece en medio del caos el país que era modelo de la “lucha anti terrorista low cost” de Obama. La principal ventaja de su forma de actuar era impedir bajas entre sus solados, además de reparar la imagen dañada de su país como invasor. La principal desventaja es que cierra los ojos para no ver a los miles de civiles muertos, sepultados bajo las bombas, y las miles de vidas destrozadas al tiempo que se incrementa el odio hacia el agresor occidental entre las poblaciones atacadas.

Los videos presentados en la Memoria y Cuenta el pasado miércoles, en los que se revelaron conversaciones telefónicas cuyo personaje principal fue el T/C (retirado) José de Jesús Gámez Bustamante, la primera con el ex V/A Iván Carratú Molina y la segunda con el "estudiante" Franklin Hernández, revelan un mayor grado de sofisticación en la táctica desestabilizadora, así como los nuevos mecanismos de guerra postmoderna que se vienen empleando contra Venezuela Bolivariana.

Frases

"Creo en los poderes creadores del pueblo"
          Aquiles Nazoa

ATLAS HISTÓRICO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

 

Correos del Sur Nº101

 

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 Cuadernos para la Emancipación  Número Especial  2. Julio 2019.

 

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