El Presidente Nicolás Maduro, las FFAA revolucionarios, las milicias populares, y el pueblo venezolano todo, están dando muestras constantes de dignidad a los pueblos de la región y del mundo. Su lucha quedará – sin lugar a dudas - en la historia épica de la Patria Grande.

Los acontecimientos de estos últimos días en Venezuela corroboran, por enésima vez pero ahora con total descaro, la intención de Washington de apoderarse de aquel país estableciendo allí un protectorado neocolonial a cualquier precio. La rueda de prensa de John Bolton del 30 de Abril es prueba fehaciente de lo que decimos. Mentiroso serial, actuó y habló con absoluto desprecio por la Carta de las Naciones Unidas que establece claramente el principio de la autodeterminación de las naciones y condena toda tentativa de someter una de ellas a la voluntad de otra. Lo que dijo ese cobarde hampón de opereta -de quien se puede decir lo que Jorge Luis Borges dijera de los militares argentinos: "no oyó en su vida silbar una sola bala"- reposa sobre una premisa excluyente: “Maduro debe irse” y Juan Guaidó, que según Washington es el presidente legítimo de Venezuela, debe asumir sus funciones cuanto antes. Según este turbio Consejero de Seguridad Nacional de Donald Trump los días de Maduro están contados y apenas se sostiene en el poder gracias a una constelación de fuerzas internacionales completamente ajenas al juego democrático y a la voluntad de la ciudadanía venezolana. En su exposición este despreciable supremacista señaló a los tres actores que según él sostienen a Maduro: las tropas cubanas, unas 22 o 25.000 y que son las que realmente controlan a las Fuerzas Armadas Bolivarianas, transformando a los médicos cubanos en tropa de combate; los Colectivos, esas “pandillas de matones en motocicleta”, también ellos creación de La Habana y “otras fuerzas externas” que, poco más  adelante, sugeriría que entre ellas sobresale Rusia. “Nosotros necesitamos” –dijo en su declaración inicial antes de las preguntas- “una Venezuela gobernada por su pueblo y no por fuerzas externas, y eso es lo que estamos buscando”.

Era casi medio día del miércoles veinte de marzo de 2019 cuando una operación policial, de carácter altamente secreto, se ejecutaba en la ciudad de Valencia, a doscientos kilómetros del centro del poder político en Venezuela. La misión: "capturar al paramilitar más peligroso de toda Latinoamérica".

Lo ocurrido en los últimos años en la Organización de Estados Americanos (OEA) en contra de Venezuela, será un caso típico de estudio sobre injerencia, coacción y latrocinio corporativo.

La caricatura de golpe de Estado del 30 de abril en Caracas se desinfló al atardecer sin que fuera necesaria una acción militar contraria. De hecho, la gran mayoría de los militares “alzados”, citados mediante engaño para la madrugada en el distribuidor vial de Altamira, al darse cuenta de que pretendían usarlos en una acción golpista se comunicaron con sus jefes superiores y al mediodía habían dejado a los sublevados y vuelto a sus unidades.

Frases

"Escuchad mi última voz... Os pido... Os ruego, que permanezcan unidos para que no seáis los asesinos de la patria y vuestros propios verdugos..."
          Simón Bolívar

ATLAS HISTÓRICO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

 

Correos del Sur Nº97

 

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 Cuadernos para la Emancipación  Número Especial  1. Junio 2018.

 

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