Cuando era niño, todo era muy simple: se circunscribía a los buenos y los malos, sin importar si la referencia estaba relacionada con la segunda guerra mundial, el lejano oeste, el correcaminos o las telenovelas. Tal vez, ello estaba vinculado a los tiempos de guerra fría y al mundo bipolar, lo cual tenía un evidente influjo en el cine y la televisión. De hecho, el análisis en esta época era menos complejo que en la actualidad, se ajustaba a la simpleza de que lo que era bueno para uno, era malo para el otro y viceversa. Sin embargo, el mundo unipolar que emergió tras el 11 de septiembre de 2001 y los intentos de Estados Unidos por perpetuarlos por un lado, y las resistencias que eso ha generado, por el otro, han complicado la determinación de las variables positivas y negativas en el estudio de la dinámica internacional.

Desde que el Comandante Hugo Chávez Frías llegó al poder en el año 1998, luego de ganar unas elecciones transparentes, la Revolución Bolivariana iniciada por él junto a un grupo de valientes y jóvenes militares desde las entrañas la Academia Militar de Venezuela, ésta ha sufrido de manera incesante, planificada, sistemática y continúa, cualquier cantidad de agresiones desde todo punto de vista, especialmente desde lo político-diplomático, económico y muy especialmente en lo mediático.

Juzgado el asunto con base en las palabras de los enemigos del chavismo, son muchos los indicios de que Estados Unidos ha decidido emprender una intervención militar en Venezuela. Ésta puede adoptar la modalidad de la invasión directa con tropas estadounidenses o una agresión a trasmano mediante el concurso del ejército de Colombia. O, también, por la vía de la creación de una fuerza castrense multinacional, como aconteció en Irak y Afganistán. Y lógicamente puede acudirse a los bombardeos quirúrgicos como una primera medida para ir ablandando la resistencia del gobierno venezolano.

La antidemocrática exclusión de Venezuela de la Cumbre de las Américas, acordada el 13 de febrero en Lima por gobiernos estrechamente aliados a Estados Unidos, está encaminada a reforzar el cerco, el aislamiento y la gestación del derrocamiento por la fuerza del gobierno del presidente Nicolás Maduro.

En estas últimas semanas, a las ya extendidas medidas de presión económica por medio de sanciones y la permanente presión política y diplomática ejercida por organismos internacionales, think tanks y medios hegemónicos, se suman múltiples afirmaciones, rumores y referencias a una posible intervención militar en Venezuela. Si bien no se trata de una amenaza “nueva”, es preocupante la visibilidad que se intenta dar a esta hipótesis, planteándola como un paso posiblemente “necesario”, mediante argumentos para legitimar un acto que implica en sí mismo la total injerencia en los asuntos internos de otro Estado, afectando directamente la soberanía territorial (que entre otras cuestiones, vulnera de plano el artículo 3° de la Carta de la OEA).[1] Desde un punto de vista geopolítico y de seguridad nacional, pueden ser interpretadas como “declaraciones de guerra”. Sin embargo, al estar avaladas por la comunidad internacional, se presentan como acciones necesarias para garantizar el “bienestar del pueblo venezolano”.

Frases

"Al imperio no hay que subestimarlo, pero tampoco hay que temerle. Quien pretenda llevar adelante un proyecto de transformación, inevitablemente chocará con el imperio norteamericano."

Hugo Chávez

ATLAS HISTÓRICO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

 

Correos del Sur Nº87

 

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 Cuadernos para la Emancipación  Número Especial  1. Junio 2018.

 

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