Hace unos 8 años, cuando ejercía la responsabilidad de jefe de la misión diplomática de la República Bolivariana de Venezuela en la República Argentina, y atendiendo a una de las políticas de nuestra cancillería, intentamos (el equipo de patriotas que me acompañaban y yo) desarrollar algunas hermanaciones de ciudades que por motivos diversos pudiesen tener intereses comunes y de esas alianzas potencializar la búsqueda de soluciones, de apoyos mutuos y de construcción más cercana de la Patria Grande.

Es así como descubrimos que en la ciudad de Pergamino, conocida por ser una de las zonas grandes productoras de cereales, en plena pampa húmeda, también existía una patología y grave problema similar al que tenemos en nuestro país, como lo es la fiebre hemorrágica de Guanarito, de origen viral, trasmitida por los ratones de cola corta, existentes en los sembradíos de maizales y de cañaverales.

Conocía bien el problema por lo ampliamente documentada que tenía esta enfermedad el doctor Giovanni Peña, actualmente diputado de nuestra fracción revolucionaria de la Asamblea Nacional, quien ejerció durante años como médico en el estado Portuguesa. En Portuguesa se logró controlar este grave problema, eliminando los vectores, los ratones de la zona.

Fue interesante que en la ciudad de Pergamino nos enteramos que había un instituto de investigaciones que había logrado desarrollar una vacuna e incluso métodos terapéuticos para los pacientes con esta fiebre hemorrágica. Visitamos la ciudad, el Instituto Mariátegui, e incluso, a pesar de ser fin de semana, fuimos invitados a conocer dicho instituto y conversar sobre los interesantes logros y avances en el conocimiento de la enfermedad, su prevención y tratamiento.

Así las cosas, y en conocimiento de que en esa zona tenían y tienen logros importantes también en la producción de maíz, logrando hasta más de diez mil kilos por hectárea, visitamos al intendente (o alcalde) de la ciudad y le formulamos la propuesta de hermanación con la ciudad venezolana de Acarigua, con lo que estuvo totalmente de acuerdo.

Establecimos comunicación con la alcaldesa de Acarigua para el año 2006 y semanas después estábamos estableciendo y firmando un acuerdo de hermanación entre la ciudad argentina de Pergamino y la ciudad venezolana de Acarigua. El acuerdo incluía obviamente la colaboración e integración médico-científica en función de la enfermedad conocida como fiebre hemorrágica. Por cierto que en la República de Bolivia existe también una localidad con este problema.

Hasta donde he podido saber, esta hermanación de ciudades sólo llegó hasta la firma del acuerdo allá en Pergamino. Ignoro si nuestra cancillería le hizo seguimiento a ese acuerdo o si el MPPS se interesó por la parte que pudiese corresponderle, no sé. Acostumbraba enviarle toda la información de los acuerdos, logros y propuestas desde cualquier ámbito de la República Argentina a nuestro presidente amado Hugo Chávez.

No sé si los filtradores le permitieron conocer esta propuesta al Presidente. No sé, puedo estar totalmente errado en mi apreciación y pido disculpas si así fuere. Pero qué interesante hubiese resultado que se hubiesen tomado en serio esas propuestas y de qué extraordinaria manera pudiésemos estar colaborando en este momento con nuestros hermanos africanos, víctimas de esta importante enfermedad, responsable de una elevada letalidad, que ronda el 50%.

Así como la hermana República socialista de Cuba envió responsable y solidariamente un grueso contingente de trabajadores de la salud para contribuir a combatir ese flagelo, también nosotros pudiésemos haber estado al lado de nuestros compañeros cubanos librando juntos esa batalla.

En estos dos últimos días es cuando los medios de comunicación descubrieron que no había sido el superpoder del planeta, los EEUU, ni las gigantescas y poderosísimas multinacionales de los productos farmacológicas quienes hacía tiempo trabajaban y tenían y tienen importantes avances en la prevención y tratamiento de las fiebre hemorrágicas (o algunas de ellas), sino la República Argentina.

Curioso que esos mismos medios de comunicación que han construido un terror casi incontrolable en el planeta por la epidemia de ébola, que afecta a varios países africanos donde hasta hoy señalan que se han producido alrededor de 4.500 defunciones de unos 10 o 12 mil enfermos, no sean capaces de generar por lo menos un terror similar contra un ente patógeno mortal, capaz y responsable por la muerte de un millón de personas, mujeres, hombres, niños y niñas, ancianos, como resulta el ejército y la política de terror del Gobierno de EEUU.

Hoy más que nunca la Patria Grande debe, tiene el deber impostergable de construir un organismo regional de salud. Ya la OMS se declaró incompetente. Es indispensable que estemos convencidos de que sólo el sur salva al sur. Una interesante o extraordinaria iniciativa fue la reunión de La Habana donde recientemente se discutió y se llegó a interesantes acuerdos de los países del ALBA para prepararnos y enfrentar unidos el peligro que representa el ébola para nuestro continente y para los pueblos del mundo.

Fuente: Misión Verdad

Frases


"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº41