Estamos ya viviendo el clima festivo que imprimen la Navidad y el Año Nuevo. Tiempo poco proclive para la reflexión, aunque tendría que ser todo lo contrario.

La contradicción se presenta cruda, por un lado aparece una cuestión amorosa, como lo es el nacimiento de un niño, que para agregar, no es cualquier niño, sino que es Jesús de Nazaret, nada más ni nada menos. Pero este hecho, que en atención al personaje involucrado ameritaría un tratamiento bastante especial, es celebrado con una fiesta de característica pagana, más bien dionisíaca o pantagruélica. Todo parece un contrasentido; Jesús naciendo en un pobre pesebre, rodeado de gente humilde, en medio de la incertidumbre propia del viaje que los llevó de Nazaret a Belén, el hijo de Dios, el misterio, la virgen María… en fin, toda una serie de connotaciones místicas y religiosas, recordadas con tremenda comilona, mucha bebida alcohólica, pirotecnia y desenfreno consumista.

Nadie está en contra de celebrar, todo lo contrario, es una fecha para la celebración, pero necesario es replantearse, o al menos preguntarse, si la manera o la forma en que hacemos el festejo es la más adecuado en relación al hecho que le dio origen.

En realidad lo que llama la atención en esta forma de celebrar es que lo material triunfa abrumadoramente sobre lo espiritual; nada de espiritualidad conservan estas fiestas, mercantilizadas de manera grosera. El símbolo de la Navidad es el regalo, vehiculizado a través de ese personaje tan implantado como es Papá Noel.

¿Será posible moderar un poco estas fiestas tan desbordadas y agregar algo de espiritualidad a las mismas? ¿Se podrá secuestrar al menos unos minutos en medio del encuentro familiar para preguntarnos para qué estamos reunidos y celebrando qué?

Recuerdo que el comandante Hugo Chávez siempre nos advertía sobre los excesos de estas fiestas. Creo que los revolucionarios, fundamentalmente los cristianos, debemos de ayudar para que las navidades sean, cada vez más, celebraciones en paz, amor, compromiso con el prójimo y llamado a la hermandad.

Fuente: Correo del Orinoco

Frases

“No es entonces mera retórica nuestra bolivarianidad. No. Es una necesidad imperiosa para todos los venezolanos, para todos los latinoamericanos y los caribeños fundamentalmente, buscar atrás, buscar en las llaves o en las raíces de nuestra propia existencia, la fórmula para salir de este laberinto”.

Hugo Chávez Frias

ATLAS HISTÓRICO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

 

Correos del Sur Nº85

 

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 Cuadernos para la Emancipación  Número Especial  1. Junio 2018.

 

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