La mayoría de los médicos por nuestra formación academicista y antropocéntrica, aunque  tengamos una visión social de la salud, tenemos una vaga noción de como afecta los factores ambientales y climáticos en la salud en los humanos. Hemos conocido de los efectos de destructivos de las bombas de Hiroshima y Nagasaki y del accidente en la central nuclear de Chernóbil (expulsando materiales radioactivos tóxicos 500 veces superior a la bomba atómica arrojada sobre Hiroshima), y los efectos inmediatos, a mediano y largo plazo de esas radiaciones en los seres humanos. Asimismo aprendemos de los efectos del humo cigarrillo o de la presencia de ácaros en el medio ambiente del hogar como factores desencadenantes de asma, o los efectos adversos de determinadas condiciones laborales y exposiciones ambientales sobre la salud de los trabajadores o de los efectos fatales de la contaminación del agua de consumo humano. Hasta allí es el nivel de formación universitaria clásica que recibimos los médicos. Podremos avanzar en conocimientos adquiridos más allá de los claustros, con la  práctica social, con métodos de investigación-acción, con la interacción del saber científico y el saber popular y si nos abrimos aun nuevo modo de ver la salud y la enfermedad. También cuando seamos capaces de asimilar la dimensión política, ideológica y social de la salud, y si luchamos contra el modelo destructivo del hombre, signada por las guerras y sus consecuencias en vidas humanas, los efectos depredadores de esa violencia humana contra la naturaleza, las catástrofes ambientales que afectan la calidad la vida, que nos podrán dar luz a cual el rol del medico y del equipo de salud como factores de cambio en la sociedad, a sabiendas que para transformar la salud hay que cambiar el modelo.   

El Hospital en Casa (HC) o internación domiciliaria (ID) es una modalidad de atención con gran expansión en el mundo en las ultimas décadas. Su utilidad en la edad pediátrica tiene relevancia en la medida que evita la ruptura de la relación madre-hijo, permitiendo su atención en un ámbito más natural, el hogar, con evidentes beneficios, tanto para el paciente como para la familia. En pacientes adultos tiene  mayor importancia en la medida que los pacientes que han pasado situaciones críticas que requirieron hospitalización, en su transito de salida institucional pueden requerir atención medica por periodos prolongados, o procesos de rehabilitación que deberán ser abordado por un equipo multidisciplinario buscando la reinserción del paciente a sus actividades habituales, o acompañar largos procesos de atención médica vivir mejor, o acompañar al paciente, en el peor de los casos, a un buen morir. Muchas enfermedades que antes requerían hospitalizaciones prolongadas como la tuberculosis, lepra, enfermedades mentales, desnutrición, asma, etc. ahora pueden manejarse a nivel prehospitalario gracias a los avances de la atención primaria de salud. Las situaciones más complejas de manejo hospitalario y de especialidades, con mejores métodos diagnósticos, con el salto de calidad de la atención del paciente crítico y la mayor sobrevida de muchas patologías como el vih-sida, cáncer, enfermedad fibroquistica, enfermedades renales crónicas, diabetes, afectaciones traumatológicas, especialmente accidentes de transito, nos colocan ante nuevos desafíos de carácter médico, ético y legal al que debemos responder. El proyecto de salud en la Republica Bolivariana de Venezuela con la misión barrio adentro a hecho enormes avances en la atención de primer y segundo nivel de atención y se hacen esfuerzos, aun insuficientes, a nivel hospitalario. Además los servicios de rehabilitación integral (SRI) y la misión Dr. José Gregorio Hernández han fortalecido la atención a un importante número de pacientes que requieren rehabilitación. Sin embargo el modelo atención domiciliario u Hospital en Casa aún no se ha desarrollado no solo por la necesidad de descongestionar los centros hospitalarios, sino principalmente como imprescindible en el proceso de humanización de la atención. Es un deber del estado ir desarrollando estos programas acorde a las demandas de muchos pacientes niños y adultos. El HC se inscribe como una alternativa, que no debe ser antagónica con otros niveles de atención, ni con el hospital, ni con la atención de especialidades, ni con la atención primaria; sino son distintos carriles de atención para cada período de la enfermedad del paciente, en beneficio de su calidad de vida, con la complejidad requerida de acuerdo a su situación.

La salud en Venezuela ha cobrado una nueva dimensión con la Revolución Bolivariana. En 10 años de Barrio Adentro se ha ido privilegiando la prevención y promoción de la salud y se ha hecho avances sustanciales, aunque insuficientes, en la atención asistencial. Barrio adentro se consolida como una red y avanza en otros áreas de salud con las misiones Milagro, José Gregorio Hernández, Sonrisa, y recientemente con la instalación de las bases de misiones apuntando a incluir a los sectores con pobreza extrema y lugares de difícil acceso. La guerra por todos los medios al que han sometido primero al Gobierno de Hugo Chávez y ahora a Nicolás Maduro por parte del imperialismo, las derechas oligárquicas internacional y nacional, pretenden doblegar uno de los más importantes legados de Chávez. De que podamos profundizar el modelo socialista de salud con la participación protagónica del pueblo organizado y los trabajadores de salud, fortaleciendo la red de salud, promoviendo el buen vivir y vida saludable, humanizando la atención de salud, garantizando calidad y eficiencia, buscando la independencia tecnológica y científica, producción de medicamentos e insumos y la formación de talento humano, depende que nos pongamos a la vanguardia de un sistema inclusivo, solidario, científico en el marco de las transformaciones sociales de nuestramerica.    

En la Republica Bolivariana de Venezuela el ente rector de salud es el Ministerio de Poder Popular para Salud (mppsalud) que en su propia definición está implícita la salud como logro a alcanzar, contrapuesta al enfoque de la enfermedad y la del poder popular, que expresa un modelo de representación en una democracia participativa y protagónica. Lejos de ser una definición simbólica, el comandante Hugo Chávez Frías expresaba en la denominación de los ministerios y sus funciones, el modelo que se estaba construyendo, el modelo de lo comunal. Lo está aún por resolver, es si esa estructura burocrática puede transformarse desde abajo, desde el poder popular en construcción y si el enfoque es privilegiando el modelo de prevención y promoción de la salud o si como pretende el modelo capitalista,  privilegiar la enfermedad. La participación en la salud no solo es “pensar” en lo comunitario y lo social sino incorporar al pueblo organizado junto a los trabajadores de la salud en el diseño de los planes y en la gestión de las instituciones. Para transformar el modelo capitalista a un modelo socialista de salud, hay que transformar desde las bases cada una de las instituciones de la red, en su modo de gestión, en su actitud ante los usuarios y el objetivo a alcanzar. Como decía Simón Rodríguez   “o inventamos o erramos”.

La mayoría de los médicos de América Latina se han graduado de universidades públicas. La cantidad de estudiantes de medicina ha variado por décadas como resultado de una demanda social por mejor cobertura de atención médica y las políticas y presupuestos tendientes a restringir los ingresos, con el argumento que las universidades de masas eran peligrosas por “subversivas” y privilegiando con criterios de “calidad” contra la “masividad”. Nunca han sobrado médicos en nuestra región; han estado mal distribuidos en los centros urbanos lejos del país profundo, con una orientación curativa y a la especialización. Muchos fueron cooptados por el norte con la paradoja que las universidades públicas de América latina financian la formación los médicos de E.E.U.U. y Europa, en lo que se ha llamado “fuga de cerebros”. Los años 60-70 fueron años de luchas estudiantiles por el ingreso irrestricto, presupuestos justos e inserción social de las universidades que aportaron a la lucha revolucionaria de los pueblos. Luego esas luchas fueron aplastadas por dictaduras en el sur con miles de estudiantes asesinados, secuestrados, expulsados y obligados al destierro donde muchos encontramos cobijo en Venezuela, México y Cuba entre otros. En este marco las corporaciones médicas han sido funcionales a los proyectos neoliberales orientados a la restricción, a las políticas privatizadoras de la salud y a la elitización médica ante las demandas populares de una salud pública de calidad.    

Frases

“La integración caribeña latinoamericana es la única manera de salvar a nuestros pueblos de la hegemonía imperialista”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº65