El Ministerio de Defensa de la Nación acaba de sancionar una resolución que restituye la instrucción práctica con armas portátiles y calibre 22 a niños, niñas y adolescentes que cursan en los Liceos Militares entre el cuarto y el sexto año del secundario. La medida, deroga y modifica la totalidad de la normativa que desde 2010 hasta 2015 colocó estos institutos en el marco de la educación nacional pública de calidad, moderna y democrática, al servicio de la defensa nacional, y no de un sector marginal al verdadero desarrollo del militar profesional. Aquella restitución es solo una de una serie de peligrosas e irresponsables medidas relativas a la educación pública de niños y adolescentes en esos institutos. Mediante una fundamentación confusa, la decisión administrativa se opone además a la Convención Internacional de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes que prohíbe taxativamente el enrolamiento de niños y su preparación militar fuera de las escuelas militares propiamente dichas.