Aunque la violencia racista estatal ha sido un tema constante en la historia de gente de ascendencia africana en Norteamérica, se ha convertido en algo de particular interés durante la administración del primer presidente afroamericano, cuya misma elección fue ampliamente interpretada como el anuncio de una nueva era postracial.

Expresamos nuestro repudio y llamamos al boicot del Foro Mundial de DDHH 2014 en Marruecos.

En el reino de Marruecos, poco o nada ha cambiado desde los llamados “años del plomo”.

Según el informe mundial sobre la tortura, publicado en mayo de 2014 “La tortura y los malos tratos son una realidad y por lo general quedan impunes en los centros de detención de Marruecos y el Sahara Occidental”.

En el Sahara Occidental continúan las violaciones sistemáticas de los derechos más elementales de las personas, la represión, arrestos arbitrarios, desapariciones forzadas, secuestros, deportaciones, fosas comunes, intimidaciones, las más elevadas formas y prácticas de la tortura. También la negación de las libertades de expresión y de circulación, los juicios sumarios, y otras prácticas comprobadas por el Relator de la ONU contra la Tortura (el argentino Juan Méndez) y denunciadas por la casi totalidad de los organismos internacionales y argentinos.

En los últimos años hay miles de personas detenidas, de las cuales cientos murieron en las cárceles marroquíes y otros cientos desaparecieron. Hechos tristemente similares, sino idénticos y repudiables a los acontecidos en la historia reciente de la República Argentina.

En Marruecos y en los territorios ocupados del Sahara Occidental, hay decenas de presos de conciencia saharauis, víctimas de gravísimas e irregulares condenas como, por ejemplo, la severa sentencia dictada por el tribunal militar marroquí contra los 25 civiles, conocidos activistas saharauis de Derechos Humanos del campamento de Gdeim Izik: una protesta pacífica de miles de personas, en la que las fuerzas marroquíes irrumpieron de noche, durante el descanso de jóvenes, ancianos, mujeres y niños, incendiando las carpas y arrasando con todo lo que había a su paso, dejando como saldo detenidos, muertos y desaparecidos.

El Reino de Marruecos, además de saquear los recursos naturales de un territorio que no le pertenece -porque, de acuerdo al derecho internacional y a la ONU, está pendiente de descolonización-, mantiene muros militarizados (de más 2.700km de extensión) que dividen tanto a la tierra como a la población, con millones de minas antipersonas, sembrando muerte y destrucción a diario entre civiles inocentes. Sus fuerzas de seguridad cierran a cal y canto el territorio para la prensa extranjera y los observadores internacionales, mientras cometen todo tipo de atrocidades contra manifestantes pacíficos y defensores de derechos humanos. Todo esto sucede en un territorio oficialmente bajo supervisión de la ONU.

El Reino de Marruecos sigue rechazando el control de los Derechos Humanos por la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sahara Occidental (MINURSO) que es hoy la única misión de paz de la ONU sin competencias en materia de Derechos Humanos. Esta supervisión es reclamada por infinidad de organismos nacionales e internacionales de derechos humanos y por los organismos argentinos. El establecimiento de esta protección de los Derechos Humanos es considerado por el mismo Secretario General de la ONU “urgente y necesario”, como lo declara en su último informe pidiendo, además, que sea independiente, imparcial.

El reino de Marruecos es el país que más resoluciones de la ONU incumple, después de Israel: sabotea impunemente la legalidad internacional y se niega a recibir al Enviado Personal del Secretario General de la ONU para el Sahara Occidental, el Embajador estadounidense Christopher Ross. Asimismo, se opone a que la Sra. Kim Bolduc -la nueva Jefa de la Misión de Paz en el Sahara Occidental, designada por el secretario General de la ONU en mayo pasado- pueda viajar al territorio saharaui y empezar sus trabajos, por el simple motivo de declarar sus intenciones de interesarse por los Derechos Humanos en el territorio.

En la misma sintonía, se niega oficialmente a colaborar con el Enviado Especial de Unión Africana (UA), el Ex Presidente de la Republica de Mozambique, Joaquim Chissano.

Por todo ello, repudiamos el hecho de que Marruecos sea la sede del Foro Mundial de Derechos Humanos, a realizarse en los últimos días de noviembre de 2014.

Adolfo Pérez Esquivel,

Nora Cortiñas,

Graciela Rosenblum (Liga Argentina por los Derechos del Hombre),

Nora Podestá (Comité de Amistad con el pueblo saharaui),

Stella Calloni (periodista, escritora),

Norberto Conzani (Director Inst. RR.II Universidad Nacional de La Plata, Prov. De Buenos Aires),

Luz M. Mateo (Secretaria. Cátedra Estudios S/Sahara Occidental UNLP),

Jorge Alejandro Suárez Saponaro (Abogado - Magíster en Defensa Nacional. Cátedra Sahara Occidental. UNLP)

Carlos Aznárez (periodista, escritor)

Miguel Monserrat (APDH)

Inés Izaguirre (APDH)

Mario Hernández. Periodista y escritor La Maza

Guillermo Pajoni, abogado laboralista, miembro de la Comisión Directiva de la Asociación de Abogados Laboralistas

Carlos Slepoy, abogado especializado en temas de DD. HH.

Javier Surasky, Profesor de Derecho Internacional Público, Argentina

Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) Autónoma

Ana Albertengo, Secretaria de Interior de Fed. Judicial Argentina. Rev. Cuentas de CLATE

Víctor Mendibil, ESNA- Encuentro Sindical Nuestra América.

Fernando Cardozo, Sec. Relaciones Institucionales CTA Capital., CTA Autónoma

Comisión DD.HH paraguayos residentes en Buenos Aires - integrada en la AVICE-ENABI Isabelino Gonzalez (Pte.) Jorge Miguel Soler (Srio.)

Victoria Donda. Diputada Nacional. Movimiento Libres del Sur - FAUNEN.

Isaac Rudnik. Secretario de Relaciones Internacionales del Movimiento Libres del Sur.

Raquel Vivanco, Mujeres de la Matria Latinoamericana – MuMaLa,

Graciela Iturraspe, Diputada Nacional m.c. y Secret. DD.HH. Mesa Nacional de Unidad Popular.

Néstor Suleiman, Secretario General FEARAB Argentina

Eduardo Soares, Asociación Gremial de Abogados

Nora Ciapponi Frente Popular Darío Santillán, Corriente Nacional

Héctor Marrese Docente jubilado - Programa radial "Garrá lo libro que no muerden"

Marcelo Cafiso, Director Editorial Nuestra América

Marie Pascale Chevance Bertin

Carlos Trotta, de Médicos sin Fronteras

Alberto Ilieff

José Antonio Vera, Periodista.

Patricia Torres – Cté de Amistad con el Pueblo Saharaui

Luis D. Zorraquino. Arquitecto. Rio de Janeiro. Brasil.

Andrés Figueroa Cornejo, periodista y escritor chileno

Juanjo Miera, Profesor Mercantil, España

Carlos Ruiz Rodríguez, historiador, Movimiento de Acción Popular Unitaria MAPU, Chile

Silvana Santi, periodista

Jorge Aníbal Cela, periodista.

Diego Herchhoren, abogado.

María José Cuñado Crespo

Juan Enrique Presedo, Profesor

Elsa M. Bruzzone, Profesora

Juan Arguello, Delegado Banco de Entre Rios BS.AS. Dirigente La bancaria Bs. As

Silvia Le Boënnec, Docente.

Héctor Carrica, Departamento de Derechos Humanos ATE Nacional.

Graciela Beatriz Daleo, Socióloga

Luis E. Sabini Fernàndez, Profesor

Rubén Ruedi, ex director de cultura de la Municipalidad de Villa María

Darío Yozviak, Director Escuela de Enseñanza Media para Adultos "Brig. Gral. J. M. de Rosas"

José Galetto, Director de la EEMPA "República de Irak"

Raúl Terrazzino, Presidente Agrupación expresos políticos "22 de Agosto"

Jacinto Bermejo García, Abogado. Madrid – España

Maite Lorenzo, Santander – España

Marcelo Buzetto, Relaciones Internacionales Movimiento Sin Tierra (MST) – Brasil

Judith Chafoya, Profesora. Quebec – Canadá

Luis Nieto Pereira, Coord. Federal Area Paz y Solidaridad - Izquierda Unida – España

Paula M. Alvarado, Abogada y Docente UBA

José María Tessa, Diputado Provincia Santa Fe

Victor Regalado, Periódico El Independiente de El Salvador

Fundación Hijos del Maíz – España

Ricardo Gayol Rodríguez . Izquierda Unida - España

Juan Rojas Vargas – Perú

Mirta Demestri - Actriz

Elsa Usandizaga, Euskalzaleak – Argentina

Norman Briski, Actor y dramaturgo

Vicente Zito Lema, Escritor y Poeta.

Beinusz Szmukler, Presidente Consejo Consultivo Continental Asoc. Americana Juristas

FIDH – Federación Internacional de Derechos Humanos

A principios de esta semana recibimos a los voceros y voceras del Comité de Víctimas de las Guarimbas y el Golpe Continuado, integrado por familiares y víctimas directas de las acciones violentas que se desarrollaron en el país desde el 12 de febrero y que se extendieron hasta junio en algunos lugares, así como por familiares de las víctimas de la violencia poselectoral de abril de 2013.

Aunque en nuestro informe “Febrero: Un golpe a la paz” ya habíamos reseñado a los fallecidos y lesionados conocidos hasta ese momento, nos parece importante incorporar los testimonios de sus familiares con el fin de presentar en su verdadera dimensión los efectos de las acciones violentas e impulsar alternativas para su reconocimiento y resarcimiento.

Todas las víctimas de estos hechos son igualmente dolorosas, pero el trato que han recibido por la maquinaria mediática ha sido extremadamente desigual, lo cual ha dejado a numerosos afectados sumidos en la invisibilidad.

La matriz comunicacional nacional e internacional ha apuntado a acusar al Estado de violaciones a los derechos humanos, mientras se presenta a los violentos y a quienes buscan atajos como víctimas indefensas. Los testimonios de quienes integran este comité muestran una cara muy distinta de la realidad.

Sus familiares fueron asesinados en el cumplimiento de su deber de defender la Constitución, otros fueron víctimas de trampas mortales que los sorprendieron mientras iban a trabajar o cuando regresaban a sus casas. Otros fueron atacados solo por celebrar el triunfo de su opción política.

Como país estamos en deuda con la verdad. Todos deben conocer estas historias, pues son el saldo de los llamamientos irresponsables, de las campañas orquestadas para generar conflictos y de los intereses oscuros que financian y aúpan salidas antidemocráticas.

Todos los amantes de la paz deben solidarizarse con su causa y todos como pueblo debemos avanzar hacia la construcción de una versión de la historia sin invisibles. La garantía de que esos hechos no se repitan pasa por llevar a los responsables ante la justicia, contar los hechos desde todas las perspectivas y avanzar hacia el encuentro fraterno de aquellos que repudiamos la violencia, venga de donde venga.

Fuente: Patria Grande

Adolfo Pérez Esquivel y Nora Cortiñas (Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora) entre otros impulsan un manifiesto contra la participación argentina en el Foro Internacional de Derechos Humanos de Marruecos, el cual es promovido entre otros por el ex juez español y que servirá al blanqueamiento internacional del régimen marroquí.

Parece una broma pero se sabe que con ciertos temas no se juega. El próximo día 28 de noviembre comenzará en la ciudad marroquí de Marrakech un Foro Internacional sobre Derechos Humanos, allí precisamente, donde el gobierno anfitrión los viola sistemáticamente desde hace décadas. Y si faltaba algo, Argentina será participante activo del mismo, en el marco de una delegación montada por el ex juez y conocido represor español Baltasar Garzón, a través de esa plataforma autorreferencial denominada Centro Internacional para los Derechos Humanos, que alberga al ex magistrado y a su partenaire a sueldo, Adriana Arce.

La Asociación Marroquí de Derechos Humanos ha llamado al boicot internacional a este encuentro.

Como viene ocurriendo a menudo desde que Garzón se hizo kirchnerista (de la misma manera que antes se codeaba con el ex presidente y jefe número uno de los escuadrones de la muerte españoles -el GAL- Felipe González) lo acompañan en esta nueva incursión internacional, funcionarios del gobierno argentino, como el Secretario de Derechos Humanos, Martín Fresneda, su jefe de Gabinete Agustín Cetrángolo, el Director de Derechos Humanos de la Subsecretaría de Política Exterior, Federico Villegas Beltrán y el secretario ejecutivo del Consejo Federal de DDHH de la Nación , Agustín Di Toffino.

"Human Rights forum in Morocco?", se pregunta esta ONG

En aras de acomodar las fichas para que el Congreso sea un éxito y que Argentina esté presente, todos ellos se reunieron ya en el mes de septiembre con el representante de la dictadura monárquica marroquí en Argentina, el embajador Larrbi Reffouh y otro cuadro de la política exterior del Reino, el presidente del Consejo Nacional de Derechos Humanos de Marruecos, Driss El Yazami, quien muy suelto de cuerpo destacó la organización de este evento en su país, argumentando que es un “reconocimiento internacional a los logros del Reino en esta área y a la vitalidad de las instituciones y organizaciones nacionales de la sociedad civil que trabajan en el campo de los derechos humanos”

¿Dónde se efectuó la reunión preparatoria argentina? Lo adivinaron: otra vez en la ex ESMA, y nada menos que en el Auditorio Alicia Eguren de Cooke del Archivo Nacional de la Memoria.

No hay que ser muy perspicaz para darse cuenta cómo se sentirían los inolvidable Alicia Eguren y el “gordo” John William Cooke si pudieran imaginarse que sus nombres son usados para albergar a un ex juez que hizo caso omiso a las denuncias de cientos de torturados vascos y catalanes, militantes revolucionarios como Alicia y John, a los que fue enviando a la cárcel una y otra vez.

Más aún, qué dirían ambos, combatientes revolucionarios por el socialismo, de un Congreso que pudiendo realizarse en cualquier rincón del planeta se efectuará justamente en un país, donde desde hace décadas las torturas, las desapariciones, los asesinatos extrajudiciales, los miles de presos, la invasión y ocupación de pueblos como el sararahui son parte de su cotidianeidad. Eguren y Cooke, quizás chancearían sobre el particular con un: “¿estamos todos locos?”

La presencia del embajador de Marruecos, cuyo país es uno de los aliados fundamentales en Africa de la política genocida del Estado Terrorista de Israel y de las directrices injerencistas del Pentágono yanqui, no deja lugar a dudas de que los anfitriones del Congreso aprovecharán los tres días que durará el mismo, para blanquearse a escala internacional y contestar la múltiple información en contrario que cientos de organismos de DDHH han volcado sobre su adscripción al terrorismo estatal. Se sabe muy bien, cómo se las gasta Marruecos cuando desea halagar a sus visitantes, si no habría que preguntárselo a decenas de periodistas de aquí y de otros puntos del planeta que cada tanto son invitados “con todo pago” para hacer turismo y admirar la belleza de esa tierra milenaria.

No hablarán, claro, de la miseria y la represión interna que siendo medianamente curiosos, cualquiera puede visibilizar en un recorrido por Rabat, Casablanca, Fez o la misma Marraquech. O yendo hacia el sur, en El Aiún robado a los saharauis.

Otra perlita que retrata a los organizadores marroquíes de este Congreso: antes de pasar por Argentina, los lobbistas del Reino se reunieron con sus aliados chilenos del CEDEPU (Centro de Estudios para la Democracia Popular), los mismos que el pasado 3 de noviembre participaron de una charla organizada por el “Centro Mohamed VI para el diálogo y la civilización” (SIC).

Presentaban un libro: “Sahara marroquí: maniqueísmo y manipulación”, y en la gacetilla de invitación el tal CEDEPU (imagine cuantas prebendas debe recibir esta institución chilena por parte del Reino y comprenderá el por qué de la inclusión de Garzón y sus amigos argentinos en estas movidas marroquíes), decía: “A nuestro juicio este libro viene a acompañar la mirada donde se explicitará la situación de las provincias del sur y la constante estela de desinformación y malas interpretaciones con auspicio de Argelia, queremos invitar a este evento donde se reconocerá que "la situación nunca ha sido tan estable como lo es durante estos últimos cuatro años en el Sahara Occidental" donde el Reino de Marruecos ha dado al Sahara una condición de provincia autonómica, subrayando que el optimismo compartido por todos los saharauis en la región, también de aquellos prisioneros en los campamentos de Tinduf y fuera de los campos de la vergüenza.

Marruecos y su historia de terror

En rápida síntesis como para que nadie de los concurrentes a este Congreso diga después que “no sabíamos nada”, como suelen hacer algunos conspicuos políticos oficialistas cuando se les acerca información sobre las andanzas de Garzón, aquí van algunos datos del país anfitrión.

Desde principios del siglo 19 tiempos en que gobierna la dinastía alaui (primero el sultán Yúsef, luego su hijo el rey Mohamed V, que al morir le pasó la posta a uno de sus hijos, Hassan II, y éste al fallecer dejó bien atornillado en el sillón de mando a su vástago, el actual rey Mohamed VI) el pueblo marroquí desconoce lo que es realmente una democracia. Y al que intentara oponerse a la “mano dura” con que la familia real gobernó durante décadas, la medicina fue siempre la misma. Represión y más represión.

El monarca español Juan Carlos I se refirió así sobre el genocida Hassan II, padre del actual Rey Mohamed VI en su funeral: "Ha muerto un hermano mayor".

Lo saben de sobra los historiadores que recuerdan, entre otras, la Revuelta del Rif (1958-59), cuando el pueblo rifeño se levantó en protesta y fueron bombardeados desde el aire y acuchillados por tierra por las tropas de Mohamed V, con apoyo de Francia. Miles de muertos y desaparecidos fue el saldo de este “incidente”.

Luego, con Hassan II llegaron lo que la historia recuerda como los “años de plomo”. Miles de perseguidos y desaparecidos, encarcelados en centros de exterminio (como la ESMA, claro). Los casos más conocidos son los de los militares golpistas secuestrados de la cárcel de Kenitra en 1973 y encerrados en las celdas subterráneas de la prisión secreta de Tazmamart hasta 1991 (sobrevivieron la mitad de ellos); el secuestro de los hermanos Bourequat, desaparecidos durante años y confinados en prisiones secretas (entre ellas Tazmamart) por razones que ellos mismos desconocen; el secuestro y desaparición de los hijos, hermano y sobrinos del general golpista Mohammed Ufqir, incluidos niños de corta edad, encerrados hasta 1991 en una cárcel clandestina en el desierto; la desaparición de centenares de presos políticos de izquierda (Ilal Amam, 23 marzo, de la organización “Sirvamos al Pueblo”) y saharauis. En otros casos, los desaparecidos fueron víctimas de ejecuciones extrajudiciales o murieron a consecuencia de torturas durante su interrogatorio.

Imagen de la prisión secreta de Tazmamart, donde fueron eliminados centenares de opositores al régimen marroquí hasta 1991

En la lista de eliminación física de opositores está el muy publicitado caso del político socialista y presidente de la Tricontinental, Mehdi Ben Barka, secuestrado y asesinado en París en 1965. Otro hecho célebre es el de Mohammed Lahrizi, político socialista secuestrado y asesinado junto a su esposa suiza, Erika, y la hija de ambos, de tres años de edad, en 1963.

En 2005, Serge Le Péron llevó al cine el caso del asesinato en París del opositor marroquí Mehdi Ben Barka

Entre quienes eran perseguidos por delitos de opinión ganó gran publicidad el encarcelamiento de Abraham Serfaty, el segundo preso más antiguo de África (después de Nelson Mandela).

El reinado del padre del actual monarca se caracterizó también por el hecho de que las fuerzas de seguridad abrieran fuego con total naturalidad contra los manifestantes opositores. El número de personas muertas o heridas a causa de ello fue alto y frecuente. Los casos más importantes son los de la revuelta del 23 de marzo de 1965, los disturbios de Casablanca de junio de 1981, los disturbios de Marrakech de 1984 y los de Tetuán de 1984.

Actualmente, esta misma política es aplicada a los islamistas, quienes por el solo hecho de oponerse al tirano Mohamed VI, son duramente represaliados. Ni qué decir de la “política migratoria” del Marruecos de hoy. En colaboración con el gobierno fascista español se encargan de reprimir a quienes intentan cruzar la frontera hacia Ceuta y luego de ser duramente golpeados por la Guardia Civil española, son cargados en camiones marroquíes y trasladados, muchos de ellos, a pleno desierto donde se los arroja –sin agua ni alimentos- para que mueran allí insolados y por inanición.

Foto: Melilla 2014. Las actuaciones salvajes de la Guardia Civil española y la Gendarmería marroquí permiten toda clase de abusos contra las personas migrantes que quieren acceder a territorio español

El genocidio del pueblo saharaui

Después de décadas de estar sojuzgados por el colonialismo español, el Sahara Occidental pasó a manos en 1976 del colonialismo marroquí. En ese operativo en el que la derecha y la mal llamada izquierda española del PSOE dejaron solos a los pobladores saharauis y literalmente los entregaron a la política invasora y cruel de Marruecos, ocurrió algo similar a la entrada de los sionistas israelíes en territorio palestino después de 1948. Una verdadera Naqba (Catástrofe) saharui, con cientos de muertos por los bombardeos con fósforo que Marruecos implementó contra los resistentes saharauis. Luego vino la segunda parte, con miles de desplazados (familias enteras) que huían del terror a convertirse en desaparecidos, y por último, el emplazamiento en tiendas de campaña y jaimas en pleno desierto, en Tinduf, de la mano de la solidaridad argelina de aquellos tiempos. Aún permanecen allí levantando en alto las banderas de la autodeterminación. El pueblo saharaui no cesa en su lucha por el reconocimiento y la independencia del régimen criminal marroquí, aliado de la UE, de EEUU y de Israel

A partir de 1976, los saharauis se agruparon en el Frente Polisario y autoproclamaron la República Arabe Saharaui Democrática para guerrear contra el invasor marroquí.

Desde entonces, el Sahara Occidental es un territorio administrado de facto (pero no de iure) por Marruecos, si bien tal administración no la ejerce sobre la totalidad del territorio pues el Frente Polisario controla el 35% del mismo al este del muro que Marruecos construyó como defensa ante las eficaces guerrillas del Movimiento de Liberación Nacional Saharaui. Desde abril de 1991 rige un alto el fuego controlado por una Misión de la ONU (Minurso) y desde ese momento también se planteó la realización de un Referéndum de Autodeterminación al que sistemáticamente se niegan Marruecos y sus aliados internacionales, EEUU, Francia y España entre otros. No es para menos, en la región ocupada están los mayores yacimientos de fosfato del mundo y Marruecos está dispuesto a torturar, matar y crear más campos de concentración para saharauis con tal de defender sus posesiones en lo que descaradamente denominan “provincias del sur marroquíes”.

El Sáhara Occidental estaba ocupado por España. Cuando los militares allí destinados empatizaron con los reclamos del Frente Polisario, España pactó la entrega del territorio al régimen marroquí.

Frente a esta política imperial, el pueblo saharaui tanto en El Aiún como en otras zonas ocupadas sigue resistiendo a través de verdaderas Intifadas, como la ocurrida hace cuatro años (noviembre de 2010), cuando 20 mil personas montaron un gigantesco campamento a pocos kilómetros de El Aiún. Después de varias semanas de valiente permanencia saharaui allí, finalmente Marruecos actuó como sabe hacerlo, envió miles de uniformados y colonos paramilitares, asesinó a varios pobladores y arrasó con el campamento, incendiando las jaimas y desatando terror e ira. Esta última derivó en una nueva Intifada saharaui en el centro de la ciudad y nuevas respuestas de brutal represión.

En este marco, cabe apuntar algo que no es menor. A la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) la han reconocido ya 82 Estados, entre ellos, en Latinoamérica, Bolivia, Cuba, Costa Rica, Domínica, Ecuador, Colombia, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Perú, República Dominicana, Uruguay y otros.

Como se podrá ver, Argentina no está entre ellos a pesar de los esfuerzos que realiza la RASD y su embajador no reconocido oficialmente, Salem Bachir, y toda la prédica de numerosas organizaciones populares locales que apoyan al Frente Polisario.

Carlos Menem y el criminal Hassan II aceitando relaciones bilaterales (1996)

Es lógico, desde 1986 se han acrecentado los vínculos bilaterales, lo que quedó ratificado plenamente cuando Carlos Menem visitó Casablanca y se abrazó con el dictador Hassan II. Luego, durante el actual gobierno, esa relación sigue incrementándose. Y la política de “influencias” mediáticas a favor de Marruecos cada tanto recoge más adhesiones. Como la que desgranó en el matutino “La Nación”, Jorge Arguindegui, a nombre de la Cámara Argentina de Comercio: “El fallecido rey de Marruecos Hassan II impulsó, en su grandeza de estadista, la apertura de su país, hacia América latina, recibiendo los ecos de una Argentina que se abría a la democracia y comenzaba a mirar con atención las múltiples y nuevas posibilidades que un país de Africa del Norte ofrecía”, escribió sin ruborizarse.

Argentina, importador del fósforo saharaui en poder de Marruecos, con destino a la producción de soja

Por otra parte, también ha influido en esta “amistad argentino-marroquí” que impide el reconocimiento de la RASD, la presión de la embajada sionista en Buenos Aires, tratando siempre solícitamente de “darle una manito” a su aliado regional. Lógico, Marruecos es una pieza clave, junto a Arabia Saudí, Jordania y los Emiratos Arabes en la política pro-yanqui de oficiar de verdugos contra la la Resistencia Palestina y gobiernos como el sirio, el libanés y el iraní.

En conclusión: son muchos los datos que deberían advertir que este Congreso Internacional de Derechos Humanos no se debería realizar en Marruecos. Es como imaginar, 38 años atrás, en 1976, algo similar planteado en Buenos Aires, y que los anfitriones hubieran sido Videla y Massera. Y que el Driss el Yazami y el Garzón de aquella época se llamaran Hassán II y los fascistas españoles Manuel Fraga Iribarne y Martín Villa. Eso sí, en esa instancia aquí no hubiera existido un Secretario de Derechos Humanos para recibirlos, algo que debería hacerlo recapacitar al joven Martín Fresneda y a todos los impulsores locales del Congreso en Marraquech.

EXPRESAMOS NUESTRO REPUDIO Y LLAMAMOS AL BOICOT DEL FORO MUNDIAL DE DERECHOS HUMANOS 2014 EN MARRUECOS.

En el reino de Marruecos, poco o nada ha cambiado desde los llamados “años del plomo”.

Según el informe mundial sobre la tortura, publicado en mayo de 2014 “La tortura y los malos tratos son una realidad y por lo general quedan impunes en los centros de detención de Marruecos y el Sahara Occidental”.

En el Sahara Occidental continúan las violaciones sistemáticas de los derechos más elementales de las personas, la represión, arrestos arbitrarios, desapariciones forzadas, secuestros, deportaciones, fosas comunes, intimidaciones, las más elevadas formas y prácticas de la tortura. También la negación de las libertades de expresión y de circulación, los juicios sumarios, y otras prácticas comprobadas por el Relator de la ONU contra la Tortura (el argentino Juan Méndez) y denunciadas por la casi totalidad de los organismos internacionales y argentinos.

En los últimos años hay miles de personas detenidas, de las cuales cientos murieron en las cárceles marroquíes y otros cientos desaparecieron. Hechos tristemente similares, sino idénticos y repudiables a los acontecidos en la historia reciente de la República Argentina.

En Marruecos y en los territorios ocupados del Sahara Occidental, hay decenas de presos de conciencia saharauis, víctimas de gravísimas e irregulares condenas como, por ejemplo, la severa sentencia dictada por el tribunal militar marroquí contra los 25 civiles, conocidos activistas saharauis de Derechos Humanos del campamento de Gdeim Izik: una protesta pacífica de miles de personas, en la que las fuerzas marroquíes irrumpieron de noche, durante el descanso de jóvenes, ancianos, mujeres y niños, incendiando las carpas y arrasando con todo lo que había a su paso, dejando como saldo detenidos, muertos y desaparecidos.

El Reino de Marruecos, además de saquear los recursos naturales de un territorio que no le pertenece -porque, de acuerdo al derecho internacional y a la ONU, está pendiente de descolonización-, mantiene muros militarizados (de más 2.700km de extensión) que dividen tanto a la tierra como a la población, con millones de minas antipersonas, sembrando muerte y destrucción a diario entre civiles inocentes. Sus fuerzas de seguridad cierran a cal y canto el territorio para la prensa extranjera y los observadores internacionales, mientras cometen todo tipo de atrocidades contra manifestantes pacíficos y defensores de derechos humanos. Todo esto sucede en un territorio oficialmente bajo supervisión de la ONU.

El Reino de Marruecos sigue rechazando el control de los Derechos Humanos por la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sahara Occidental (MINURSO) que es hoy la única misión de paz de la ONU sin competencias en materia de Derechos Humanos. Esta supervisión es reclamada por infinidad de organismos nacionales e internacionales de derechos humanos y por los organismos argentinos. El establecimiento de esta protección de los Derechos Humanos es considerado por el mismo Secretario General de la ONU “urgente y necesario”, como lo declara en su último informe pidiendo, además, que sea independiente, imparcial.

El reino de Marruecos es el país que más resoluciones de la ONU incumple, después de Israel: sabotea impunemente la legalidad internacional y se niega a recibir al Enviado Personal del Secretario General de la ONU para el Sahara Occidental, el Embajador estadounidense Christopher Ross. Asimismo, se opone a que la Sra. Kim Bolduc -la nueva Jefa de la Misión de Paz en el Sahara Occidental, designada por el secretario General de la ONU en mayo pasado- pueda viajar al territorio saharaui y empezar sus trabajos, por el simple motivo de declarar sus intenciones de interesarse por los Derechos Humanos en el territorio.

En la misma sintonía, se niega oficialmente a colaborar con el Enviado Especial de Unión Africana (UA), el Ex Presidente de la Republica de Mozambique, Joaquim Chissano.

Por todo ello, repudiamos el hecho de que Marruecos sea la sede del Foro Mundial de Derechos Humanos, a realizarse en los últimos días de noviembre de 2014. Primeras firmas: Adolfo Pérez Esquivel, Nora Cortiñas, Graciela Rosenblum (Liga Argentina por los Derechos del Hombre), Nora Podestá (Comité de Amistad con el pueblo saharaui), Stella Calloni (periodista, escritora), Norberto Conzani (Director Inst. RR.II Universidad Nacional de La Plata, Prov. De Buenos Aires), Luz M. Mateo (Secretaria. Cátedra Estudios S/Sahara Occidental UNLP), Carlos Aznárez (periodista, escritor).

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Más información; http://www.baltasargarzon.es/

Fuente: Resumen Latinoamericano

Las comisiones de Presupuesto y de Derechos Humanos de Diputados presentaron un dictamen del proyecto de ley para crear una comisión destinada a investigar la complicidad de grupos económicos con la pasada dictadura militar en Argentina (1976-1983).

Esta iniciativa que ya tiene dictamen de otras comisiones de la Cámara de Diputados pasará a debate parlamentario, en momentos en que en el marco de los juicios que se realizan en todo el país contra los delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura continúan surgiendo pruebas, ya sea en testimonios o en algunos archivos que se han encontrado últimamente como el del Ministerio de Defensa, de la complicidad de grupos económicos, entre ellos grandes dueños de medios de comunicación y otros.

Hubo acuerdo en las comisiones entre el oficialismo y fuerzas opositoras, como la Unión Cívica Radical y el Frente Amplio Progresista, entre otros.

La propuesta fue elaborada por el diputado oficialista Héctor Recalde y con este proyecto de ley se propone investigar e identificar a las empresas que no sólo colaboraron, sino que se beneficiaron en tiempos del terrorismo de Estado aplicado por el régimen militar y las consecuencias de la política económica de la dictadura, como sucede con el fuerte incremento de la deuda externa o la estatización de la deuda interna privada .

De la misma manera se investigarán las políticas, industriales, comerciales, financieras y monetaria. Si se aprueba la ley esto marcará un hito en la región, donde se conocerán no sólo a los responsables militares, sino civiles, que participaron y dejaron graves secuelas, que hasta hoy afectan a las naciones que vivieron dictaduras.

Las contribuciones, los aportes -en recientes informes sobre archivos desclasificados en España, se pudo advertir el apoyo de empresas y el propio Estado españoles a la junta militar argentina- así como cualquier tipo de apoyo y los beneficios que esto significó para los responsables, serán objetivo de la investigación.

El diputado Recalde recordó que presentó el proyecto en “búsqueda de memoria, verdad y justicia sobre el papel de los empresarios durante la última dictadura. Nada tiene que ver esto con los ‘linchamientos’ sino que es una investigación para saber quiénes colaboraron con la dictadura y desde qué empresas”.

Consideró también que se trata de "un derecho contra la amnesia, la mendacidad y la impunidad; porque busca que haya memoria, verdad y justicia".

En la provincia de Santa Fe, el juez federal Reinaldo Rodríguez procesó al coronel Jorge Roberto Diab subjefe del Destacamento de Inteligencia 122, y a diez policías en la causa que investiga el asesinato de once integrantes del movimiento guerrillero de los años 70 Montoneros ocurrido entre 1976 y abril de 1977.

Hay otros cuatro coroneles como Carlos Enrique Pavón y Roque Angel Martello, imputados también en la causa y detenidos, mientras la justicia busca a un prófugo.

Se les investiga además por su participación en operativos que eran presentados a la prensa como “enfrentamientos “, pero que las investigaciones judiciales se comprobó eran ejecuciones sumarias.

"En la época en que tuvieron lugar los hechos que se investigan, el régimen militar ejerció un dominio absoluto sobre la prensa, todo lo cual formó parte de las prácticas de ocultamiento" del terrorismo de estado y "la modalidad asumida de generar enfrentamientos inexistentes", sostiene el juez en la resolución.

Fuente: Contrainjerencia

Frases

“Al imperio no hay que subestimarlo, pero tampoco hay que temerle. Quien pretenda llevar adelante un proyecto de transformación, inevitablemente chocará con el imperio norteamericano”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº51