Que frustrante y absolutamente decepcionante han resultado las actuaciones del nefasto secretario general de la OEA, Luis Almagro. Patéticos y anodinos son los países que le han dado cuerda al loco (porque no actúa solo), principalmente la extrema derecha continental, agrupados bajo la logia neofascista de la Alianza del Pacífico.

Lula cuenta siempre que tenía unas ganas enormes de comer una de esas manzanas argentinas que nos llegaban desde Mendoza, con un lindo envoltorio azul. Que sus amigos comían, que no le costaría nada agarrar una y salir corriendo, porque no tenía plata para comprar. Pero que no lo hacía por el miedo de su mama pase vergüenza por haber robado algo.

En plena noche catalana del martes 5 de junio los jugadores de la Selección Argentina de fútbol hicieron oír su decisión de no viajar a Israel para jugar en Jerusalén. Fue el momento en que se desmoronó el riesgoso castillo de naipes político, diplomático y comercial construido por las  autoridades argentinas y el premier Benjamín Netanyahu. Las denuncias internacionales, el efecto de cartas cargadas de emoción -dirigidas sobre todo a Lionel Messi-, los ruegos a los gritos de un grupo de argentinos, barceloneses y de algún palestino durante el entrenamiento matutino del plantel, las conclusiones sobre el daño a sus propias imágenes de ídolos deportivos globales, cargados de contratos con marcas que se venden en  lugares tan distantes como América, Europa, China y, también en mercados de millones de personas del mundo árabe y países de creencias musulmanas empujaron el rechazo.

Juan Bosch narró que, al comienzo de su presidencia en República Dominicana, en 1963, vivió una situación violenta cuando el expresidente de Cuba, Carlos Prío Socarrás (con quien trabajó como redactor de la Constitución de 1940, en el periódico del Partido Auténtico, como asesor suyo cuando fue primer ministro y luego presidente de Cuba, y además colaboró con dinero y medios para la causa antitrujillista) se presentó en la reunión de presidentes que asistían a su toma de posesión a plantear que establecieran una condena a Cuba.

La crisis actual tuvo como punto de inicio las reformas a la seguridad social, y como detonante las muertes causadas por el conflicto que se dio entre quienes se oponían a ellas y quienes las defendían. Las reformas fueron derogadas, con lo que ya la expectativa de quienes se oponían a ella no tenía más razón de ser. Entonces la sustituyeron por la renuncia del Presidente o en su defecto, su derrocamiento. ¿Por qué antes no exigían esto y ahora sí? La diferencia parece estar en las muertes mencionadas, pero eso en todo caso sólo sería válido si el gobierno fuera el causante intencional de esas muertes, lo cual nadie puede aseverar sin caer en la especulación, sobre todo después de las últimas revelaciones de la banda VIPER; o bien si todos los muertos fueran de un solo lado, lo cual evidentemente no es cierto.

Frases

“La integración caribeña latinoamericana es la única manera de salvar a nuestros pueblos de la hegemonía imperialista”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº73

 

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 Cuadernos para la Emancipación

Número Especial  1. Junio 2018.

 

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