Aspiramos que lo expresado en esta carta, le permita reflexionar y de esta manera rectificar en sus afirmaciones y colocarse del lado de la justicia.

1.- En artículo anterior comenté bochornosa sentencia de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) de la OEA, en la cual disfraza como “ser humano” a la empresa mercantil RCTV, para poder reconocerle “derechos humanos”, a pesar de que el artículo 1 de la Convención Interamericana sobre la materia establece expresamente: “Para los efectos de esta Convención, persona es todo ser humano”. Vale decir: sólo los seres humanos pueden reclamar Derechos Humanos. Escalofriante veredicto, acorde con los malos tiempos que vivimos: según la Corte Interamericana, el capital es un ser humano.

Anuncian formalmente, el encuentro entre el presidente Nicolás Maduro y Juan Manuel Santos, y tal cita da la medida y dimensionamiento de la configuración de las nuevas relaciones internacionales que se están llevando a raíz de los nuevos espacios de concertación institucionales que surgen en América Latina y el Caribe, que una vez más, es demostración fehaciente de la inoperancia de la Organización de Estados Americanos, indecente es, cuando el Secretario de dicha estructura, sin la ecuanimidad de su investidura se apersonó en Cucutá – Colombia, una vez que la propuesta gubernamental colombiana fue derrotada en votación en el seno de esa agónica estructura proimperialista.

1.- Hace años recomiendo que Venezuela se salga de la jurisdicción de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH), del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias sobre las Inversiones (CIADI), y de las diversas Cortes y Juntas Arbitrales a las cuales la someten los Infames Tratados contra la DobleTributación, en virtud de los cuales las transnacionales no pagan impuestos por los beneficios que obtienen en nuestro país. ¿La Razón? Someterse a estas Cortes de linchamiento es perder la soberanía. Ni Estados Unidos, ni Inglaterra ni ningún otro país hegemónico se someten a ellas. Bolívar nunca aceptó que nuestras cuestiones de orden público fueran decididas por tribunales extranjeros. Mandatarios y leguleyos entreguistas nos sometieron a ellos, y lo pagamos bien caro. Cuando al fin nos retiramos, lo hicimos tardíamente, y lo seguimos pagando, pues estos seudo tribunales sostienen que pueden conocer de todos los hechos ocurridos antes de nuestro retiro de su jurisdicción.

La canalla mediática internacional se rasga las vestiduras y ensordece al mundo entero denunciando el atropello consumado por la justicia venezolana al haber condenado a Leopoldo López a una pena de 13 años, 9 meses, 7 días y 12 horas de reclusión por “incitar a la protesta”, según nos (mal)informa el decano de los periódicos mentirosos del mundo hispanoparlante, El País. ¿Incitar a la protesta le llama este diario y sus lenguaraces en el resto de América Latina y el Caribe a una exhortación pública y violenta hecha por López para derrocar a las autoridades y a alterar el orden constitucional de Venezuela?  Esta derecha desesperada porque no puede derrotar por las vías institucionales a los gobiernos progresistas y de izquierda de la región ya ha arrojado por la borda todos sus escrúpulos y ha hecho del mentir su segunda naturaleza. Lo de López no fue una travesura, una inocente chiquilinada sino algo que en cualquier país del mundo se llama sedición, y constituye, como en Estados Unidos, una ofensa criminal penada por largos años de cárcel e inclusive, si fue cometido en concurso con otros actores y ocasionó la muerte de terceras personas, reclusión perpetua. Para los espíritus colonizados que asolan Latinoamérica lo que “allá” (léase Estados Unidos o Europa) constituye un crimen aquí, en los arrabales del capitalismo, es una inocente diablura,  y no importa si la “incitación” de López terminó con más de cuarenta muertos, la mayoría de ellos fuerzas de seguridad bolivarianas y gentes del común, en las guarimbas y por el fuego de francotiradores, amén de una enorme destrucción de edificios y propiedades gubernamentales y privadas. 

Frases

Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miseria a nombre de la libertad
          Simón Bolívar  

ATLAS HISTÓRICO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

 

Correos del Sur Nº93

 

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 Cuadernos para la Emancipación  Número Especial  1. Junio 2018.

 

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