Lo fácil es hablar de Paz si se quiere, como tanto se ha hecho, maquillar con lentejuelas filantrópicas la hipocresía de las maquinarias burguesas para la violencia y la muerte. Es fácil desgarrarse las vestiduras y sacar a pasear frases plañideras, con desplantes de ocasión mediática y “políticamente correctas”. Todos sabemos que el capitalismo es un sistema absolutamente antagónico a la Paz. Todos sabemos que bajo el capitalismo la Paz verdadera es imposible. No es lo mismo conquistar “treguas” que conquistar la Paz. Desde sus púlpitos mediáticos el capitalismo nos relata, a voz en cuello, su amor por la muerte, su pasión por la destrucción y su romance eterno con el belicismo serial. Y lo han convertido en un gran negocio.

Parafraseando a Wright Mills en su libro "The Power Elite (1956), el establishment del Estado español estaría formado por las élites financiera-empresarial, política, militar, jerarquía católica, universitaria y mass media del Estado español, herederos naturales del legado del General Franco que habrían fagocitado todas las esferas de decisión (según se desprende de la lectura del libro "Oligarquía financiera y poder político en España", escrito por el ex-banquero Manuel Puerto Ducet), e iniciado asimismo una deriva totalitaria que habría ya convertido a la seudodemocracia española en rehén del establishment y que tendría como objetivo último la implementación del "Estado Tardofranquista".

Recientemente la mayoría opositora de la Asamblea Nacional ha aprobado un proyecto de ley de amnistía y reconciliación nacional, que parece cualquier cosa menos una ley de amnistía, y en el que el término “reconciliación nacional” está totalmente fuera de lugar. 

La Ley de Amnistía impuesta por la derecha venezolana en el Parlamento ha sido aprobada en segunda discusión, lo que da pie para su revisión ante la Sala Constitucional del TSJ. En este punto, todos sabemos lo que va a ocurrir. Incluso quienes redactaron y aprobaron esa ley, saben lo que va a ocurrir. Así lo esperan.

El poder mal concebido es incompatible con la vigilancia ciudadana. Las naciones más desarrolladas suelen tener instituciones sólidas como parapeto contra el abuso. Sus mecanismos son claros y sus normas, específicas.

Frases

"Creo en los poderes creadores del pueblo"
          Aquiles Nazoa

ATLAS HISTÓRICO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

 

Correos del Sur Nº99

 

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 Cuadernos para la Emancipación  Número Especial  1. Junio 2018.

 

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