1.- Hace años recomiendo que Venezuela se salga de la jurisdicción de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH), del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias sobre las Inversiones (CIADI), y de las diversas Cortes y Juntas Arbitrales a las cuales la someten los Infames Tratados contra la DobleTributación, en virtud de los cuales las transnacionales no pagan impuestos por los beneficios que obtienen en nuestro país. ¿La Razón? Someterse a estas Cortes de linchamiento es perder la soberanía. Ni Estados Unidos, ni Inglaterra ni ningún otro país hegemónico se someten a ellas. Bolívar nunca aceptó que nuestras cuestiones de orden público fueran decididas por tribunales extranjeros. Mandatarios y leguleyos entreguistas nos sometieron a ellos, y lo pagamos bien caro. Cuando al fin nos retiramos, lo hicimos tardíamente, y lo seguimos pagando, pues estos seudo tribunales sostienen que pueden conocer de todos los hechos ocurridos antes de nuestro retiro de su jurisdicción.

La canalla mediática internacional se rasga las vestiduras y ensordece al mundo entero denunciando el atropello consumado por la justicia venezolana al haber condenado a Leopoldo López a una pena de 13 años, 9 meses, 7 días y 12 horas de reclusión por “incitar a la protesta”, según nos (mal)informa el decano de los periódicos mentirosos del mundo hispanoparlante, El País. ¿Incitar a la protesta le llama este diario y sus lenguaraces en el resto de América Latina y el Caribe a una exhortación pública y violenta hecha por López para derrocar a las autoridades y a alterar el orden constitucional de Venezuela?  Esta derecha desesperada porque no puede derrotar por las vías institucionales a los gobiernos progresistas y de izquierda de la región ya ha arrojado por la borda todos sus escrúpulos y ha hecho del mentir su segunda naturaleza. Lo de López no fue una travesura, una inocente chiquilinada sino algo que en cualquier país del mundo se llama sedición, y constituye, como en Estados Unidos, una ofensa criminal penada por largos años de cárcel e inclusive, si fue cometido en concurso con otros actores y ocasionó la muerte de terceras personas, reclusión perpetua. Para los espíritus colonizados que asolan Latinoamérica lo que “allá” (léase Estados Unidos o Europa) constituye un crimen aquí, en los arrabales del capitalismo, es una inocente diablura,  y no importa si la “incitación” de López terminó con más de cuarenta muertos, la mayoría de ellos fuerzas de seguridad bolivarianas y gentes del común, en las guarimbas y por el fuego de francotiradores, amén de una enorme destrucción de edificios y propiedades gubernamentales y privadas. 

Es oficial. Leopoldo López Mendoza es hoy, probablemente, el único hijo favorito de la burguesía venezolana que ha sido sentenciado por la justicia venezolana en tiempos recientes. Es un hecho, en Venezuela ya no hay intocables. No hay apellidos ni marcas de nacimiento que aseguren impunidad absoluta.

Durante muchas décadas AI dio de hecho carta blanca al régimen de Israel para su práctica generalizada de la tortura en los territorios palestinos ocupados.

Ante la intensificación de la mal llamada “crisis migratoria” surgieron voces de gobernantes, políticos y supuestos expertos en el tema, asegurando que éste no era un problema europeo, sino africano o, en todo caso del Medio Oriente.

Frases

Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miseria a nombre de la libertad
          Simón Bolívar  

ATLAS HISTÓRICO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

 

Correos del Sur Nº93

 

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 Cuadernos para la Emancipación  Número Especial  1. Junio 2018.

 

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