En una confirmación de que el Estado de derecho en Brasil se ha vuelto un campo de guerra, una verdadera lawfare, un juez aceptó una solicitud de hábeas corpus para Lula, pedida el viernes por tres diputados del PT, y  decretó la excarcelación del ex presidente de Brasil. El documento llegó a manos de la Policía Federal de Curitiba, donde Lula está detenido hace ya tres meses, de forma ilegal y arbitraria, como prisionero político. La decisión anunciaba la liberación de Lula para ayer mismo por la mañana.