El allanamiento en la casa de Julio De Vido ha sido uno de los shows más vistosos de los últimos tiempos, incluso con público aplaudiendo, pidiendo su cabeza y sacándose fotos junto a los camiones blindados. Ya se sabe que ganó Elisa Carrió en la CABA y este procedimiento surge como parte de los festejos de Cambiemos.  Como los romanos. La próxima vez se puede hacer en la Bombonera o en el Monumental. Con público en las tribunas. Como se hacían las ejecuciones en la Edad Media. Se presentaba al reo y el público le tiraba tomates y huevos podridos. Y el héroe de la jornada era el verdugo, lugar que hoy ocupan los fiscales o los jueces ante un reo condenado el mismo día que abrieron la causa, mucho antes de cualquier condena o de la presentación de prueba fehaciente. Hubo una votación que lo condenó. Es decir, una “justicia democrática” cuyos fallos dependen de las elecciones.