Debe suspenderse definitivamente la transferencia de dólares al capital privado y revisarse las tesis sobre la siembra del petróleo, que según mi opinión nos ha hecho mucho daño.

Este domingo el presidente Nicolás Maduro, junto al chavismo, ganó más que una elección, más que un conteo de resultados y de participación. Cinco años de frontal confrontación se cerraron con una rutilante victoria política contra una metódica de guerra política que en la región se llevó por delante a Lula Da Silva, Dilma Rousseff, Cristina Fernández de Kirchner y Rafael Correa.

Incluso, así las elecciones presidenciales en Venezuela, celebradas este domingo 20 de mayo, hubieran sido con un porcentaje bajo de participación electoral, la misma no dejaría de ser una decisión soberana del pueblo del país sudamericano.

¿Por qué ganamos el domingo? Por razones de política y clases sociales. Fuimos como fuerza unitaria con candidato único, con un discurso democrático coherente con la historia chavista, con la presencia de Chávez, la dimensión de lo que estaba sobre la mesa, y una base social que se estima en un tercio de la población.

Apoyando a Maduro el pueblo venezolano le sigue metiendo el hombro al sueño libertador del Niño Arañero. No sirvieron de nada los millones de dólares que se gastaron los injerencistas y las oligarquías latinoamericanas, en propaganda y mediatización tratando de desacreditar la inteligencia natural, la dignidad y la Memoria Histórica del pueblo venezolano que no se deja engañar con las artimañas de los conspiradores.

Frases

“La integración caribeña latinoamericana es la única manera de salvar a nuestros pueblos de la hegemonía imperialista”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº65