No hay todavía distancia histórica suficiente para hacer una exposición que abarque con total justicia el papel de Fidel en la historia del ser humano. Fue una de esas personas cuya vida y obra son indisolubles. No es posible una observación sobre algún aspecto de sí que no guarde una relación directa con la idea de la Revolución, con la idea de transformar el mundo en un espacio de habitable humanidad, con la idea de la acción concreta para la trascendencia en la escala evolutiva de la convivencia humana.

“No puedo creeer las cosas que padece la gente”, me escribe una compañera desde el terminal de Barinas, en el centro venezolano. Llegó hace pocos días de Argentina, está varada en la ciudad, a la espera de poder seguir hacia los llanos. La incertidumbre es lo más probable al viajar por tierra en dirección a la frontera: solo se puede pagar en efectivo, los billetes, la gasolina y los autobuses escasean. Las empresas de transporte alegan que por falta de repuestos ya no pueden cubrir las rutas como antes. Miles de personas, cada vez menos unidades de transporte, colapsos.

 

En este país hay, nuevamente, presos políticos. Destruido el Estado de Derecho, sin garantías ni respeto a la Constitución Nacional, ni custodia de ella por parte de la Corte Suprema, hoy en la Argentina hay por lo menos 20 presos políticos, encarcelados sin juicios ni condenas. Empezando por Milagro Sala, sometida por indígena, morena y luchadora social.

El año 2017 termina en Bolivia con mucho movimiento y con el anuncio anticipado de que en 2018 se librará una dura lucha por el poder entre el bloque indígena campesino obrero y popular liderado por el presidente Evo Morales, que lleva adelante el proceso de cambio más profundo de toda la historia de este país ubicado en el corazón de Sudamérica, y una heterogénea oposición político-mediática que, respaldada por Estados Unidos, en doce años no le ha podido presentar a la población una propuesta alternativa frente a lo que se está haciendo, pero que hoy se siente ganadora

América Latina tendrá varias elecciones presidenciales en 2018, entre ellas las de México, Colombia y Brasil. En el caso brasileño, representaría el desenlace de la más profunda y prolongada crisis que el país ha vivido en toda su historia.

Frases

“Al imperio no hay que subestimarlo, pero tampoco hay que temerle. Quien pretenda llevar adelante un proyecto de transformación, inevitablemente chocará con el imperio norteamericano”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº51